Nota aclaratoria del arzobispado de Burgos ante las informaciones aparecidas en el Diario de Burgos referentes a la investigación judicial por “el intento de suicidio de una menor sometida a trece exorcismos”.

Facebook0Twitter0Google+0EmailWhatsapp

Ante las informaciones aparecidas en el Diario de Burgos referentes a la investigación judicial por “el intento de suicidio de una menor sometida a trece exorcismos”, el arzobispado de Burgos se ve en la obligación de declarar lo siguiente:

  1. La diócesis de Burgos comparte el sufrimiento por el que está atravesando la joven y su familia.
  2. La noticia se basa en una querella interpuesta por algunos familiares de la joven sin que los acusados hayan recibido todavía notificación judicial.
  3. El intento de suicidio de la joven no ha sido consecuencia de los exorcismos practicados, tal como parece deducirse de la información publicada. Según declaraciones de los padres de la joven recabadas por el arzobispado, la decisión de llevar a su hija a un exorcista de Valladolid fue bastante posterior a su intento de suicidio. Después de haber estado ingresada varias veces en hospitales de Burgos y Valladolid, sus padres, angustiados al ver que su hija no se recuperaba, consideraron conveniente llevarla al exorcista en el mes de abril. Las sesiones concluyeron en junio de este año, con el convencimiento de sus padres de que estaba sanada. Los padres han indicado también que acudieron tiempo atrás a un exorcista en Madrid, si bien no recibió en aquella ocasión ningún exorcismo.
  4. Puestos en contacto con el párroco de Nuestra Señora del Rosario, nos vemos en la obligación de afirmar que la joven nunca fue expulsada de la catequesis; que el párroco no ha sido confesor habitual de la joven y nunca la ha confesado en los últimos dos años, y que la parroquia no ha tenido nada que ver en la decisión de llevar a la joven al exorcista.
  5. Las personas que han colaborado con los padres lo han hecho a título personal, nunca por mandato de la parroquia o del arzobispado.
  6. El arzobispado de Burgos no ha tenido nada que ver en el desarrollo de los hechos descritos en la noticia, y ha tenido conocimiento de la situación solo después de lo sucedido, cuando se solicitó un exorcista en Burgos ante los inconvenientes de trasladarse a Valladolid y, posteriormente, tras entrevistarse los denunciantes con el vicario general.
  7. Los exorcismos son una práctica religiosa que se ha mantenido en la tradición de la Iglesia como un derecho de todos los fieles. El Código de Derecho Canónico exige que el exorcista sea nombrado por el obispo y que valore la oportunidad de realizarlo. Reconocemos que el exorcista de Valladolid está legítimamente nombrado por su obispo.