El arzobispo de Burgos ha visitado esta tarde el Centro Islámico Attaqwa y ha mantenido un encuentro de diálogo con algunos miembros de la comunidad musulmana. Un encuentro en que los representantes de ambas religiones han manifestado su deseo de acercamiento mutuo para favorecer la convivencia en un mundo intercultural.

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Desde que la Mesa Diocesana de Pastoral con Inmigrantes iniciara en 2008 un grupo de conocimiento y diálogo entre cristianos y musulmanes, han sido numerosas las iniciativas llevadas a cabo a tal fin. En esta última tarde del año, la convivencia y el acercamiento mutuo entre ambas religiones se ha vuelto a manifestar con la visita que el arzobispo, don Fidel Herráez Vegas, ha realizado al Centro Islámico Attaqwa. Una visita que tanto él como el secretario de la comunidad, Mohamed Chograni Otmani, han calificado de «importante», «positiva» y hasta «necesaria».

 

El arzobispo ha podido conocer las instalaciones de la última de las cuatro mezquitas de la ciudad y que acoge aproximadamente a dos centenares de musulmanes. Después, ha compartido con algunos de sus miembros un té. Tras la visita, el pastor de la diócesis y el imán de la mezquita, Abdel Wedoud, han intercambiado como regalos sendos ejemplares de la Biblia y el Corán. 

 

Ha sido una ocasión para lanzar «un mensaje a la sociedad burgalesa y al mundo entero de que los cristianos y musulmanes tenemos mucho que compartir y desarrollamos un papel importante para que haya convivencia, tolerancia, interculturalidad y paz en el mundo», ha revelado Chograni. Unas palabras que ha ratificado el pastor de la diócesis, asegurando que «los que creemos en Dios y estamos abiertos a la trascendencia es conveniente y necesario que nos unamos en orden a que la convivencia sea cada vez mejor».

Derribando el muro del desconocimiento y el miedo

El encuentro de esta tarde pretende ser un paso más en el diálogo que cristianos y musulmanes quieren emprender en la ciudad. En este sentido, el imán de la comunidad, ha señalado que desean «trabajar mucho con la Iglesia de Burgos en el ámbito de la convivencia y diálogo interreligioso». Para lograrlo, están «dispuestos a sacrificar mucho tiempo» porque «queremos que nos conozcan y dejemos de lado el miedo que genera el desconocimiento».

 

En este sentido, e interpelados sobre el balance de víctimas que ha dejado en 2016 el llamado terrorismo yihadista, los responsables de la comunidad islámica han declarado manifestarse «en contra de cualquier tipo de crimen, y más si éste se lleva a cabo en nombre de la religión». «Siempre hemos denunciado los atentados, porque eso no representa ninguna religión, y mucho menos el islam», ha asegurado.

 

Se calcula que la comunidad islámica de Burgos suma cerca de 2.000 personas. Desde 2008, un grupo de conocimiento y diálogo cristiano-musulmán con representantes de ambas religiones se reúne cada dos meses para compartir experiencias y dialogar sobre temas relativos a los dos credos, conocer mezquitas y parroquias, así como de convocar cada año unas jornadas abiertas a la participación de otras personas.