El 15 de enero la Iglesia celebra la Jornada Mundial del Migrante y el Refugiado, que este año estará dedicada a los niños que se ven obligados a migrar, las principales víctimas. La diócesis prepara varias actividades con el objetivo de concienciar sobre la situación que viven miles de personas forzadas a dejar sus hogares.

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refugiados

Una familia de refugiados sirios.

 

El próximo 15 de enero, la Iglesia celebra la Jornada del Migrante y el Refugiado, que en este recién iniciado año 2017, el papa ha querido dedicar a los niños, «quienes más sufren las graves consecuencias de la emigración». Por este motivo, el lema elegido para esta edición es «Menores migrantes, vulnerables y sin voz».

 

Y es que los perjudiciales efectos de la migración en los niños que se han visto obligados a huir de su tierra con sus familias son cada vez más numerosas, convirtiéndose de manera habitual en víctimas de graves violaciones de los derechos humanos: pobreza, hambre, condiciones de vida insalubres, explotación sexual o laboral, violencia, etc.

 

Según declara el papa Francisco en su mensaje dirigido a esta jornada, la edad infantil, por su particular fragilidad, tiene unas exigencias únicas e irrenunciables. En primer lugar, el derecho a un ambiente familiar sano y seguro donde se pueda crecer bajo la guía y el ejemplo de un padre y una madre; además, el derecho y deber de recibir una educación adecuada, sobre todo en la familia y también en la escuela, donde los niños puedan crecer como personas y protagonistas de su propio futuro y del respectivo país. «De hecho, en muchas partes del mundo, leer, escribir y hacer cálculos elementales sigue siendo privilegio de unos pocos. Todos los niños tienen derecho a jugar y a realizar actividades recreativas, tienen derecho en definitiva a ser niños», indica el Santo padre en su misiva.

 

Sin embargo, los niños constituyen el grupo más vulnerable entre los emigrantes, porque, mientras se asoman a la vida, son invisibles y no tienen voz: la precariedad los priva de documentos, ocultándolos a los ojos del mundo; la ausencia de adultos que los acompañen impide que su voz se alce y sea escuchada. De ese modo, los niños emigrantes acaban fácilmente en lo más bajo de la degradación humana, donde la ilegalidad y la violencia queman en un instante el futuro de muchos inocentes, creándose una red de abusos a los menores que resulta difícil de romper.

 

Además, ante este fenómeno migratorio y el perjuicio que supone para tantos menores, el papa observa con preocupación tanto la indiferencia de muchos ciudadanos como el peligro de síndrome de fatiga ante una emergencia que no cesa pues numerosos intereses impiden que se actúe. 

Actos en la diócesis

La coordinadora de la Mesa Diocesana de Pastoral con Inmigrantes, Hilda Vizarro Taipe, explica que la diócesis de Burgos tiene programados varios eventos para recibir esta Jornada de las Migraciones: «Comenzarán esta tarde, 9 de enero, con un círculo de Silencio que se convocará en el Paseo de Sierra de Atapuerca a las 19:30 horas. Además, habrá una vigilia de oración den la parroquia de la Inmaculada el 12 de enero a las 19:00 horas».

 

Los eventos continuarán el 14 de enero, con el II Encuentro de Naciones que se celebrará en la sede de los jesuitas de la calle Molinillo 3,  a las 17:00 horas, mientras que el martes 17, a las 18:00 horas, tendrá lugar el XII Encuentro diocesano de Migraciones en las Esclavas del Corazón de la Avenida de Palencia. «Se tratará de un encuentro centrado en personas que trabajan con menores, y que proceden de instituciones como Cáritas, Atalaya Intercultural o el colegio San Pablo», comenta Vizarro.

 

También habrá espacio para participar en un cineforum, proyectándose la película «Made in Los Ángeles el 21 de enero en el Centro Cívico San Agustín a las 19:00 horas», mientras que el 29 será el turno de la película «Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho?», en el Centro Comunitario Espíritu santo de la calle Luis Alberdi 15, a las 18:00 horas.

 

 

Aranda de Duero y Miranda de Ebro no se quedan atrás en estas celebraciones. Aranda contará con una mesa redonda el 11 de enero a las 19:00 horas, centrada en el tema «Colegios multiculturales: retos y esperanzas», y el 14 de enero se proyectará la película «Up», para niños y familias.

 

Por su parte, Miranda de Ebro celebrará una oración comunitaria a las 20.00 horas en la parroquia del Buen Pastor, mientras que el 15 tendrá lugar un círculo de silencio a las 14:00 horas en el parque de Antonio Machado.