Ayer tuvo lugar los diálogos «Laudato Si», en el que estuvieron invitados el filósofo Carlos Díaz y Luis Oviedo, de Ecologistas en Acción. Ambos coincidieron en que el deterioro medioambiental es evidente y avanza, al tiempo que llamaron a vivir un estilo de vida menos materialista y consumista, tal y como el papa Francisco anima en su encíclica.

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Ayer tuvo lugar en la Sala Polisón del Teatro Principal la jornada de diálogo sobre la encíclica del papa «Laudato Si», organizadas por el Departamento de Formación Sociopolítica de la diócesis.

 

En el acto participaron el filósofo Carlos Díaz y el coordinador en Burgos de Ecologistas en Acción, Luis Oviedo. Oviedo puso en comparativa lo que el papa Francisco mantiene en su encíclica y las propuestas mantenidas desde Ecologistas en Acción, poniendo el acento en el ecologismo social y las ideas que el papa transmite sobre la ecología integral. Desde ambas posturas, según Oviedo, se ve una gran coincidencia y hay confluencia absoluta en el diagnóstico. Además, ofreció una visión de lo que desde ecologistas en acción se entiende que ocurre y de lo que habría que hacer para evitar el deterioro ambiental y, sobre todo, el incremento de las desigualdades y la injusticia social.

 

Carlos Díaz, por su parte, expuso que la sociedad no está preparada para ser consciente del deterioro medioambiental, señalando que este es «irreversible» y que los efectos terminarán por hacerse presentes, poniendo como ejemplos la sequía que terminará por asolar Andalucía o las inundaciones que afectarán a Londres. «Estamos preparados para nuestras hipotecas, pero no para la gran hipoteca», anunció Díaz, y añadió que estamos en ruinas porque «somos ruines, y ante a situación miramos para otro lado: somos burgueses aspirantes a funcionarios». Una situación a la que se ha llegado porque  «no hemos luchado contra el capitalismo» y que presenta comportamientos tales como que hoy «para mucha gente vale mas un perro que alguien que llega en patera». Díaz abogó por una «nueva cultura, que necesita un nuevo mensaje», en la que el respeto («que es mirar con benevolencia») esté presente, y explicó que es importante «saber vivir con menos».