Durante el próximo mes, un autobús urbano portará un mensaje que pretende suscitar en los viandantes de la ciudad el interrogante por su vocación. Con la campaña, la delegación de Pastoral Vocacional pretende «ayudar a todos a descubrir que no están aquí por casualidad, sino para alcanzar una meta».

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Falta menos de un mes para la celebración del día del Seminario. Este año, la delegación de Pastoral Vocacional ha querido dar un paso más en su tradicional campaña, haciendo una propuesta vocacional más amplia y usando todas las plataformas posibles a su alcance. Si hace unas semanas lanzaban su serie de vídeos «Quo Vadis», desde ayer un autobús urbano lleva el mensaje de su campaña a todas las calles y plazas de la ciudad. Es la primera vez que la Iglesia burgalesa utiliza los autobuses como plataforma de lanzamiento de sus mensajes, una propuesta novedosa que pretende que «la campaña alcance no solo a los que están dentro de la Iglesia, sino también a los que están fuera, porque la vocación es para todos, los que van todos los domingos a misa… y también a los que están más alejados y no ven el cartel que ponemos dentro de las parroquias», comenta el delegado de Pastoral Vocacional, Enrique Ybáñez. «Queremos ayudar a todos a descubrir que no están aquí por casualidad», recalca.

 

Con esta iniciativa, el responsable vocacional de la diócesis pretende que el autobús «dé que hablar y suscite preguntas entre quienes lo vean». Así, el ‘autobús vocacional’ será la mejor manera de «hacer un servicio despertando en la sociedad el sentido vocacional que ha perdido», comenta. «El autobús nos recuerda que no hay que moverse a toda velocidad haciendo mil cosas, sino de moverse buscando un objetivo, un sentido vocacional». Por eso, el vehículo quiere recordar a cuantos viandantes lo vean que «no estamos aquí por azar, sino para alcanzar una meta».

Propuesta amplia

En este sentido, la campaña vocacional de este año no se centra exclusivamente en la vocación sacerdotal, sino que es una propuesta que pretende alcanzar a todos para hacerles descubrir que el futuro depende de ellos. «Antes, a los adolescentes les hacía ilusión pensar en su futuro. Con la llegada de la crisis los jóvenes se conforman con trabajar en cualquier cosa, aunque no sea lo que quieran», comenta Ybáñez. Cerca del 40% de los jóvenes cambia de carrera en su primer año de universidad porque «no se les ha hecho un planteamiento de discernimiento vocacional, de descubrir aquello para lo que están hechos». «Pero nosotros estamos convencidos de que podemos ayudarles a luchar por servir en lo que puede motivarles más», apostilla.

 

Así, el autobús busca suscitar un interrogante concreto en el estilo de vida y misión de todos los que lo vean, haciéndoles descubrir que su vida es un gran proyecto desde el que cambiar el mundo, tal como describen los eslóganes de la campaña. Además, la delegación de Pastoral Vocacional pretende que la propuesta que lleva el autobús salte también a las redes sociales. Por ello, invitan a quienes vean el colectivo circulando por la ciudad a sacarle una foto y subirla a las plataformas digitales usando el hashtag #LlamadosBus, participando así a su vez en un concurso.