Ángel, Enrique y Eduardo María son tres sacerdotes de los sacerdotes diocesanos que han decidido prestar su apoyo a la aplicación móvil «Confesor Go», que permite a sus usuarios contactar y localizar a sacerdotes disponibles para la confesión sacramental.

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confesor go burgos

Ángel Olalla es uno de los sacerdotes que utilizan «Confesor Go».

«Confesor-go» es una aplicación móvil que nació en diciembre, antes de Navidad, creada por el sacerdote Ricardo Latorre y que ayuda a los usuarios a encontrar un sacerdote confesor y disponible en tiempo real.

 

La herramienta tiene vocación de expandirse por todo el mundo, aunque de momento desarrolla su actividad en España, donde numerosos sacerdotes ya se han apuntado. En la diócesis de Burgos, son tres los sacerdotes que actualmente participan: Eduardo María Pérez, Enrique Ybáñez y Ángel Olalla.

 

Enrique comenta que decidió implicarse porque  le parece que la confesión «es uno de los mejores servicios que se pueden prestar a los cristianos hoy. Todo lo que sirva para acercar a los fieles a este sacramento, que es un sacramento de vida y alegría; todos los medios que haya para acercarlos me parecen siempre buenos». Explica que hoy en día, la presencia de internet y las redes sociales, sumando la movilidad de las personas, hace que estas aplicaciones sean muy adecuadas: «Primero, porque permite localizar muy fácilmente a un confesor que esté disponible. Segundo, porque muchas personas, dada la movilidad que viven y que están constantemente cambiando de lugar, el tener un sistema que permita localizar a un sacerdote para la confesión seguro que puede ser de gran utilidad. Además, sencillamente el hecho de que exista esta herramienta permite que se hable de la confesión. El que se haya creado la aplicación, tenga mayor o menor éxito, ha provocado que se hable de ello en los medios de comunicación y ha permitido recordar que la confesión es una oportunidad buenísima para los cristianos para reconciliarse, retomar el camino y tener espíritu de conversión».

 

A Enrique sí que le ha llegado una persona para confesarse a través de esta aplicación, «que ni era de Burgos, ni conocía la parroquia, ni nada, y sin embargo, vino a tiro hecho para confesarse», lo que da una idea de la gran utilidad que supone esta herramienta para quienes están de paso por la ciudad.

Necesidad de respaldo

Las mismas razones a la hora de apuntarse son las que expone Eduardo María cuando habla de por qué decidió participar en «Confesor-go»: «He pensado que puede ser una herramienta útil para las personas que pueden estar pensando en hablar con un sacerdote, especialmente para confesarse, y no tienen a ninguno cerca. O en el caso de que estén de viaje y pasen por Aranda, como es mi caso, y tengan necesidad de acudir a un sacerdote».

 

En su caso, ha podido atender, desde Navidad –que es cuando comenzó a utilizar el «Confesor-go»–, a dos personas que han utilizado esta aplicación, y que ha supuesto para él «una buena experiencia».

 

También Ángel se apuntó para facilitar el acceso a la confesión a cualquier usuario que la necesite, aunque reconoce que aún no ha tenido la oportunidad de atender a nadie que haya recurrido a la aplicación, pero eso no resta que continúe mostrando disponibilidad.

 

Es importante destacar que «Confesor-go» sirve para ponerse en contacto directamente con el sacerdote y no permite la confesión por teléfono, ya que el sacramento sólo puede administrarse de manera presencial.

 

La aplicación es sencilla de utilizar y los tres animan a más gente a apuntarse a esta herramienta que puede facilitar tanto el acceso al sacramento de la reconciliación. Sin embargo, no es algo que se consiga de la noche a la mañana, ya que necesita darse a conocer mejor entre los fieles, «y no es fácil que la gente quiera descargarse una aplicación así, que obtiene mucha popularidad durante los primeros 15 días en los que es una novedad, pero después se pierde de vista ante la cantidad de información que se recibe cada día», tal y como señala Enrique.  Aún así,  en un mundo en el que la información va y viene, «Confesor-go» todavía tiene por delante mucho trabajo, tanto para extenderse como para prestar su servicio a los cristianos, y es en ello en lo que está inmersa ahora mismo.