Los monjes eremitas camaldulenses del municipio de Herrera siguen sumando vocaciones en los últimos meses. Tal es la situación, que en la actualidad no disponen de espacio para acoger a los que desean incorporarse a su comunidad, por eso se han visto en la necesidad de solicitar ayuda para ampliar las instalaciones del monasterio que habitan.

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Los monjes camaldulenses, durante una visita que realizó el arzobispo a su monasterio.

 

Los monjes eremitas camaldulenses que habitan en el monasterio de Nuestra Señora de Herrera, situado en los Montes Obarenses, en el municipio de Herrera (Miranda de Ebro) son los únicos de esta congregación que se encuentran en España, y a pesar del lugar tan recóndito en el que viven y su escaso contacto con el mundo exterior, han podido experimentar en los últimos tiempos un repunte de las vocaciones.

 

En 2015 eran 10 los monjes que habitaban en este yermo solitario, mientras que el año pasado el número ascendió a 12. Y este es el número máximo de monjes que pueden vivir en las instalaciones del monasterio, ya que son 12 las celdas con las que cuenta. En el presente año se ha incorporado un monje más, y hay lista de espera de personas que quieren retirarse a este lugar para consagrar su vida a Dios. A falta de espacio, el nuevo residente está viviendo en la hospedería del monasterio, en una pequeña habitación. El propio prior, el padre Roberto, reconoce que la situación es del todo inesperada: «Desde que vinimos aquí en el año 1924, hemos pasado por momentos luminosos y también oscuros. Tan oscuros, que en algún momento pensamos cerrar el Yermo. Este es el único que hay en España. Hoy estamos sorprendidos del momento que vivimos: somos 13, y algunos en lista de espera. Una comunidad relativamente joven».

 

Preguntados sobre el porqué de este aumento de vocaciones, el padre Pablo -quien atiende a todo aquel que quiera ponerse en contacto con la comunidad-  y sus compañeros no ven una explicación: «No lo sabemos, pensamos que es la Providencia de Dios, ya que no hacemos ningún tipo de propaganda vocacional. Pienso que es también por la inquietud y la necesidad en algunas personas que manifiestan un deseo de buscar a Dios, que les lleve a una vida más sencilla y también más definida, y aquí encuentran lo que buscan». La mayoría de los hermanos son españoles, y proceden de lugares como Andalucía, Valencia, Murcia o Madrid, aunque también hay monjes de Corea, Portugal e Italia.

Ayuda para ampliar las instalaciones

Ante la situación, y para que la comunidad pueda seguir creciendo, los monjes se han visto obligados a pedir ayuda para ampliar el número de celdas y poder así acoger a los que deseen incorporarse. Las celdas, que también reciben el nombre de ermitas, tienen el aspecto de casitas individuales con un espacio verde, que cada monje utiliza según el uso que quiera darle, bien como jardín, bien como huerto.

 

«Hemos solicitado un proyecto de ampliación que ya está aprobado», explica el padre Roberto. «Desearíamos construir, por lo menos, una  celda más y otra dependencia para acoger a las madres o hermanas de los monjes,  ya que las señoras no pueden pasar a clausura. El proyecto, según cálculos del arquitecto, ascendería a unos 90.000 €. A nosotros nos desborda esa cantidad, ya que vivimos del trabajo en la huerta y de unas colmenas que cuidamos. Es por ello por lo que se ven obligados a llamar a las puertas solicitando ayuda económica para poder dar cobijo adecuado, por lo menos, al que acaba de llegar y a los familiares.

 

Para ello, facilitan los datos necesarios para quienes quieran realizar un ingreso que pueda ayudarles a sacar adelante este proyecto: Banco Popular, Sucursal de Miranda de Ebro: ES 16-0075-5722-1107-0501-5038. Está a nombre de Yermo Camaldulense de Nuestra Señora de Herrera. 

 

También se ofrece la dirección del lugar: Yermo Camaldulense «Nuestra Señora de Herrera». Apartado  406. 09200 Miranda de Ebro.