Cuatro relieves en el claustro del monasterio silense narran escenas de la pasión, muerte y resurrección de Jesús.

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santo domingo de silos

Detalle de la duda de santo Tomás.

Cuatro, al menos, son las escenas de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor en el claustro bajo del monasterio de Santo Domingo de Silos. Se refieren al descendimiento de la cruz, al entierro y la resurrección, a los discípulos de Emaús y a la duda de santo Tomás.

 

Posiblemente sea esta última la estación o relieve más famoso y fotografiado de todo el claustro y también la de una finura estilística más acendrada. Jesús levanta su brazo derecho mientras Tomás pone el dedo en la herida. Gráficamente no se ha podido representar de mejor manera el relato evangélico de la aparición del Resucitado a los apóstoles. En ese relieve sorprende la actitud del resto del apostolado: los demás apóstoles se ubican al lado contrario de la escena, de forma sorprendentemente ordenada y armoniosa.

 

Escogemos esta escena no solo por su singular belleza sino por el alto contenido teológico de la misma: Cristo ha resucitado y lo muestra incluso para aquellos que como Tomás no dan crédito al testimonio de los demás testigos. Todo un mensaje de vida para el pueblo creyente y también para todo el género humano. «Si Cristo no ha resucitado, vana es nuestra fe».