Allí se conservará en depósito y la parroquia de la localidad podrá hacer uso de ella siempre que la necesite. Se trata de una obra del siglo XVI, de gran valor artístico, y propiedad de la parroquia, tal como ha señalado recientemente la justicia.

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Detalle de la cruz. Es obra de Juan de Landeras. El párroco y el delegado diocesano de Patrimonio. La cruz sigue siendo propiedad de la parroquia.
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El párroco y el delegado diocesano de Patrimonio.

 

La cruz procesional de la parroquia de Santa Eulalia de Tañabueyes descansa ya en el Museo diocesano del Retablo. Allí ha sido depositada esta mañana por su párroco, Carlos Palacios, después de que una orden judicial ordenara la entrega de la misma por parte del Museo de Burgos, quien la conservaba en depósito desde el pasado 27 de febrero de 2015. El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 1 de Salas de los Infantes ha dictaminado que sea devuelta a su propietaria, la parroquia de Tañabueyes de la Sierra, desestimando que la Junta Vecinal de la localidad pudiera entregarla en depósito al Museo de Burgos.

 

Se trata de una cruz procesional, obra de Juan de Landeras (1612-1618) que, según consta en los archivos parroquiales, fue pagada por el párroco de la localidad por 158.338 maravedíes. El libro de fábrica de la iglesia parroquial registró los pagos que se hicieron a su autor.

 

La cruz fue restaurada recientemente por el orfebre Rafael Calvo y por encargo de la cofradía de la Vera Cruz de Tañabueyes. De ahí que se conserve en perfecto estado. Ahora, custodiada en el Museo del Retablo, la parroquia sigue siendo propietaria de la misma, pudiendo hacer uso de ella siempre que lo desee.