El próximo 1 de mayo es una fecha especial para el monasterio de San Pedro de Cardeña, ya que se celebran 75 años desde su refundación. La jornada del aniversario contará con una serie de eventos a los que los religiosos trapenses invitan a todos a participar.

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monjes san pedro cardeña

Los monjes que forman la comunidad de San Pedro de Cardeña

 

El día 1 de mayo de 1942, el monasterio de San Pedro de Cardeña volvía a recobrar su vida monástica después de la desamortización del año 1835. Los monjes trapenses daban continuidad así a la comunidad benedictina que habitó ese emblemático monasterio durante unos 1.000 años, hasta el fatídico día de la desamortización. Fueron los monjes de la trapa de San Isidro de Dueñas, en Palencia, los que se decidieron a enjambrar y dar el sentido propio a estas piedras. Su abad, que por aquellos años era Dom Félix Alonso, oriundo de Los Tremellos (Burgos), quizá movido por un amor sincero a su patria chica, quiso dar vida de nuevo al monasterio de Cardeña, que era como un libro que se deshojaba debido al abandono.

 

Desde entonces han pasado 75 años y los religiosos quieren celebrarlo con la iglesia diocesana a la que se sienten íntimamente vinculados desde su naturaleza contemplativa. Por ello, el día 1 de mayo, a las 18.00 horas tendrá lugar una Eucaristía de acción de gracias presidida por el arzobispo de Burgos, don Fidel Herráez, en la iglesia del monasterio. Seguidamente se inaugurará una exposición retrospectiva en el mismo monasterio sobre la andadura durante estos 75 años de vida que se podrá visitar a lo largo de este año de aniversario y, finalmente, se compartirá un aperitivo.

Agradecimiento de la comunidad

Desde el monasterio manifiestan que «solo nos queda daros las gracias por el apoyo y aprecio que sentimos siempre por parte de todos vosotros, la iglesia diocesana de Burgos, y pediros que recéis por nosotros como nosotros lo hacemos por vosotros cada día, para que el monasterio de San Pedro de Cardeña sea un foco de luz y de gracia desde el que el Señor bendiga siempre a esta tierra, a toda la Iglesia y a todo el mundo. Y que lo que hagamos, como reza nuestro lema, sea siempre ‘para que Dios sea glorificado en todo y la Bienaventurada Virgen María’. A ella están consagrados todos nuestros monasterios y todos los monjes de nuestra Orden, por eso, Cardeña desde su refundación se llama oficialmente ‘Santa María de los Mártires de San Pedro de Cardeña’».