El arzobispo bendice la réplica del Santo Cristo de Burgos

Se trata de una copia del original del siglo XIV, con capacidad para mover la cabeza, los brazos y los pies. Procesionará por primera vez esta Semana Santa y permitirá recuperar la tradición medieval del "Descendimiento".
El arzobispo inciensa la nueva talla del Santo Cristo, réplica del original del siglo XIV.

El arzobispo inciensa la nueva talla del Santo Cristo, réplica del original del siglo XIV.

Se trata del Cristo de mayor devoción en todo Burgos. Una devoción que ha atravesado incluso los límites de la provincia y se ha extendido a otros lugares de España y América Latina gracias a los religiosos agustinos. El Santo Cristo de Burgos, que se venera en la catedral desde 1836, podrá ser venerado también en las calles de la ciudad gracias a una copia del original que ha realizado en los últimos tres meses Talleres de Arte “Granda” y que esta mañana era presentada en rueda de prensa y bendecida por el arzobispo, Francisco Gil Hellín.

“Ha sido uno de mis mayores deseos: que las nuevas generaciones conozcan de modo más cercano al Santo Cristo, sin necesidad de acudir a la catedral” -aseguraba el arzobispo-. Así, “Granda” ha realizado una copia en los últimos meses del Cristo original, recuperando “la funcionalidad litúrgica de la tipología de este Cristo articulado: procesión, descendimiento y besado de pies”, tal como señaló la directora artística de la copia, Francisca Soto. Para realizar la copia, “se han alternado nuevas tecnologías -escaneado de imagen, radiografías, etc.- y técnicas tradicionales como la talla en madera de las diferentes partes del cuerpo por separado: cabeza, torso, brazos y piernas”. Posteriormente “se ha realizado el ensamblaje metálico de articulaciones, relleno de éstas con fibras y forrado con cuero”. Los detalles de la talla se han completado con aditamentos de pergamino encolado y barbotina de yeso. La policromía, a base de veladuras, se ha realizado con técnica mixta de temple y óleo aparejando las zonas de madera a la manera tradicional. Junto a la talla, se ha construido también una carroza y unas andas para su procesionado, haciendo que la inversión total del Cabildo en la obra ascienda a poco más de 100.000 euros.

Gracias a todo este trabajo, se ha conseguido la misma movilidad de la talla original, un Cristo del siglo XIV, de origen flamenco y de autor desconocido que, con toda probabilidad, se usaba en los autos sacramentales que durante la Baja Edad Media representaban escenas “semiteatralizadas” de la Pasión de Jesús. Para dotar de más realismo a estos actos catequéticos, al Cristo de Burgos se le dotó de pelo y uñas naturales a base de astas de diversos animales y se recubrió su cuerpo con piel de becerro. Elementos, todos ellos, presentes también en la réplica.

Como en la Edad Media

La réplica del Cristo permitirá, precisamente, recuperar esta antigua liturgia medieval de la que no tenemos constancia histórica, tal como señaló Alejando Millán, abad de la Hermandad del Santísimo Cristo de Burgos. El Viernes Santo de este año será testigo del “Descendimiento”. A las 13:00 horas, 36 hermanos de la Cofradía de las Siete Palabras portarán el Cristo en andas -unos 720 kilos de peso- hasta la plaza de Santa María para su descendimiento y posterior besapies al toque de oración. Por la tarde, la nueva talla procesionará también, junto con las demás cofradías y respectivos pasos, en la procesión general del Santo Entierro, a las 20:30 horas.

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