La Semana Santa de Aranda de Duero estrena un paso de la Última Cena

La cofradía de Jesús Camino del Calvario, con sede en la parroquia de Santa Catalina, estrena un nuevo paso para su procesión del Martes Santo. Construido en madera de cedro, el paso representa la escena de la Última Cena.
paso cena aranda

Las imágenes del paso a su llegada a Aranda de Duero, procedentes de Murcia.

La cofradía de Jesús Camino del Calvario de Aranda de Duero trabaja desde hace meses por embellecer su procesión del Martes Santo. Tanto es así, que esta misma tarde estrenarán un nuevo paso que representa la escena de la Última Cena. Un monumental paso con trece tallas construidas en madera de cedro que pretende “catequizar a los niños y jóvenes arandinos sobre la institución de la eucaristía”, según los “fines religiosos de la cofradía”, tal como detalla Enrique González, hermano mayor de la misma.

Una cofradía “de barrio”

La de Jesús Camino del Calvario es la cofradía más joven de Aranda. Fundada a finales de los años cuarenta del siglo pasado, la hermandad cuenta hoy con doscientos sesenta cofrades que “han hecho un esfuerzo tremendo” por costear este paso creado en Murcia por el imaginero Domingo García y que cuenta también con un “espectacular trono de sesenta centímetros de altura”. El paso, siguiendo el “típico estilo barroco castellano”, pretende ser una representación en imágenes de los tradicionales cuadros de la institución de la eucaristía. Y es que, “raramente vemos en imágenes a Jesús partiendo el pan”, como muestra el nuevo paso. Un paso que, además, da detalles al espectador de otras escenas de esa misma Cena, como el lavatorio de los pies o la traición de Judas. La escena está construida en madera de cedro, una madera “noble, resistente al fuego y al ataque de la polilla” y en ella “cada figura tiene un movimiento y expresión propios”, detalla González.

 

Esta misma noche, el paso recorrerá por primera vez las calles de la capital de la Ribera en la tradicional “procesión de las caídas”, tras la cual, el nuevo paso descansará hasta el año que viene en la parroquia donde se erige la cofradía, la de Santa Catalina. La hermandad, que desde el momento de su fundación admite a la mujer en sus filas, tiene características de barrio, comenzando con 105 hermanos llegando en la actualidad a 260, cuenta con banda de cornetas y tambores propia y su hábito, confeccionado en tela de raso, lo componen túnica y capuchón de color amarillo-dorado, botonadura, fajín y capa morada, guantes blancos y zapatos negros; en la esclavina del capuchón y en la capa, a la altura del hombro izquierdo, va bordado en color marrón, sobre fondo blanco, el emblema de la hermandad, que consiste en una cruz sobre una corona de espinas y sobre la cruz tres clavos, se alumbran con báculo rematado en farol.

Comentarios

Comentarios: 1

  1. enrique

    son preciosas y de un enorme valos artistico


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