Los jóvenes burgaleses de la JMJ descubren Praga

Ayer los peregrinos de la diócesis de Burgos dedicaron el día a conocer la bella capital de la República Checa, Praga. Además de acercarse a las principales obras monumentales de la ciudad, los jóvenes han recibido una catequesis en una jornada ha girado en torno al tema de la encarnación del Hijo de Dios.
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El día de ayer estuvo destinado a descubrir Praga, una ciudad cuya belleza y patrimonio monumental e histórico la convierten en una de las más visitadas del mundo. Allí, la famosa y venerada imagen del Niño Jesús de Praga inspiró el tema de la jornada: la encarnación del Hijo de Dios.

 

Así, la mañana fue aprovechada por los jóvenes para recibir una catequesis que reforzase su formación, y el lugar escogido para ello fue la iglesia de San Juan Nepomuceno, uno de los patronos de la ciudad. Según la tradición, el santo era confesor de Sofía de Bavaria, reina de Bohemia, y al negarse a romper el secreto de confesión por orden del rey Wenceslao IV, fue martirizado, sufriendo la amputación de la lengua y siendo arrojado posteriormente al río Moldava. San Juan Nepomuceno es, además, el patrón de la Infantería de Marina española.

 

Tras la comida, los peregrinos se pusieron en marcha para conocer los rincones que ofrece la ciudad, y realizaron un tour en el que visitaron los monumentos históricos más interesantes, como el Castillo de Praga, el Palacio Real, la catedral de San Vito o la casa del escritor Franz Kafka. El recorrido comenzó con el descenso por la escalinata del castillo hasta llegar a la «Ciudad pequeña» (Mala Strana), donde se encuentra la iglesia de San Nicolás. Una vez dejado atrás el castilllo, los jóvenes se encaminaron al río Moldava y cruzaron el Puente Carlos , una impresionante construcción flanqueada por estatuas. Las vistas que pudieron contemplar desde este lugar es impresionante: pueden verse las torres y cúpulas de las iglesias coronadas por las murallas del castillo y las agujas de la catedral de San Vito. Después llegó el momento de recorrer la Ciudad Vieja y visitar los monumentos más representativos, como la Torre de la Pólvora, la calle Celetna y la plaza de la Ciudad Vieja, donde se puede admirar la monumentalidad de Praga con el ayuntamiento viejo y su famoso reloj astronómico, en el que cada hora está marcada por uno de los apóstoles que salen del reloj.

 

Al caer la tarde, los chicos y chicas se reunieron para asistir a misa con todos lo españoles allí reunidos en la iglesia del sagrado Corazón, que es templo jubilar en este año de la Misericordia. Y tras la cena, los peregrinos burgaleses se animaron a realizar otra visita por la ciudad, pero esta vez disfrutando de la imagen que ofrece por la noche.

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