La colecta Pro Templos busca la solidaridad entre parroquias para recuperar el patrimonio diocesano

Con lo aportado en la colecta del próximo domingo, se podrá intervenir en los templos que quedan excluidos de otros tipos de ayudas y subvenciones.
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Tras aquella fatídica jornada en que el temporal derribó parte de su cubierta y espadaña, la iglesia de Villangómez ha recuperado su funcionalidad en apenas seis meses gracias a la generosidad de vecinos y amigos, la propia parroquia y la diócesis de Burgos. El templo de San Cosme y San Damián se convierte así en el prototipo de la solidaridad existente entre las distintas parroquias de la diócesis que colaboran económicamente unas con otras en la conservación del patrimonio diocesano y que han posibilitado la rápida intervención en el inmueble.

 

Ese es el objetivo que pretende conseguir la «Campaña Pro Templo», una colecta especial que se realiza en toda la diócesis el segundo fin de semana de agosto con el objetivo de conseguir fondos para rehabilitar aquellos templos que no se pueden acoger a otro tipo de ayudas y subvenciones. Así, la «solidaridad» se convierte en la «clave de todas las bóvedas», tal como reza el lema de la campaña de este año, posibilitando el mantenimiento del rico patrimonio diocesano.

 

En el caso de Villangómez, la aportación económica de fieles y la propia parroquia, el apoyo del Arzobispado y el respaldo del seguro de la diócesis han hecho posible que se desescombrara el inmueble y se reparara su cubierta. La primera fase de las obras -con un coste de 16.000 euros- han consistido en el desescombro y consolidación de la espadaña y la segunda -con una inversión de 17.300 euros-, en la rehabilitación del tejado, con la colocación de madera nueva, tabla, ondulina y tejas. Un presupuesto que procede, en gran medida, de lo recibido en la colecta «Pro templos» 2016.

 

Junto a la iglesia de Villangómez, son otras las que se han beneficiado de las ayudas de esta colecta, puesta en marcha hace once años. Desde 2012, se han intervenido en los templos de Ircio, Santibáñez Zarzaguda, Mambrilla de Castrejón, Padilla de Abajo, Barruelo, Ayuelas, Valverde de Miranda, San Quirce de Riopisuerga, Ayuelas y Orón gracias a las aportaciones de la colecta, tal como ha indicado el aparejador de la diócesis, Miguel Ángel Ortega.

 

Conservar el patrimonio

 

«La conservación del patrimonio es una tarea que compete a todos», ha explicado el vicario para los asuntos económicos, Vicente Rebollo. «Es un deber salvaguardar la fe de nuestros antepasados que se ha labrado en piedra en estos templos que sirven para alabar a Dios». Por ello, la campaña pretende ser «un revulsivo para lograr que los cristianos de la diócesis tomen conciencia del estado de nuestro patrimonio y sean solidarios en recuperar los templos que están más deteriorados y quedan excluidos de otro tipo de ayudas», ha insistido.

 

En efecto, el trabajo que realiza la diócesis en colaboración con otras entidades públicas en el mantenimiento del patrimonio religioso en la provincia son notables. Vicente Ruiz de Mencía, miembro del consejo diocesano de economía, ha explicado que en los últimos cuatro años, se han rehabilitado 150 templos, con una inversión total de 4.436.606,92 euros. De ellos, 1.428.382,92 han sido ayudas aportadas por la Diputación, 1.352.871,72 lo aportado desde el arzobispado y 1.655.352,28 lo sumado por parte de las propias parroquias.

 

En este sentido, Mencía ha subrayado también la necesidad de seguir colaborando con la colecta del próximo domingo y que en el último ejercicio sumó los 44.707,70 euros, aumentando lo recaudado el año precedente, que solo ascendió a 38.563,43 euros.

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