«Cada cristiano debe ser un medio de comunicación para dar a conocer el mensaje del evangelio»

Cristiano y periodista, Paco Peñacoba nos cuenta cómo intenta vivir su profesión desde el evangelio y los retos que supone la comunicación para el creyente de hoy.

Francisco Peñacoba Domingo nació en Burgos en 1958 aunque vivió su infancia en la localidad de Pradoluengo donde recibió la Primera Comunión. Desde 1969 vive en Burgos y actualmente pertenece a la parroquia Real y Antigua de Gamonal. Casado y con dos hijos, estudió Magisterio en Burgos y es licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco. Su vida profesional ha estado siempre vinculada a la radio pública, Radio Nacional de España, donde trabaja desde hace 35 años. Además ha colaborado en diversas publicaciones y ha sido el fundador del diario deportivo digital burgosdeporte.com que actualmente coordina. Es miembro del Consejo pastoral diocesano por libre designación y colaborador de SEMBRAR desde 2012 cuando se puso en marcha esta sección de Testimonio Vivo.

 

Paco, en su despacho.

Paco, en su despacho.

 

¿Llevas varios años colaborando con la delegación diocesana de Medios de Comunicación. ¿Cómo te animaste a formar parte de la revista Sembrar?

La colaboración viene de muy atrás con algunos artículos de opinión en 2004, en la época de Julián Gumiel como delegado de medios de comunicación. Pero mi mayor implicación fue a partir de 2012 con motivo del Año de la Fe, cuando surgió la idea de publicar testimonios de cristianos comprometidos, para que sirvieran de ejemplo a seguir. La iniciativa coincidió con la incorporación del actual delegado de medios, Álvaro Tajadura, que la asumió y entre todos la desarrollamos. En principio estaba prevista su publicación durante un año, pero llevamos cinco porque entendimos que era importante mantenerlo en estos momentos difíciles que vive la Iglesia.

 

¿Entrevistar a tantas personas dispuestas a dar su testimonio de fe no debe ser fácil, ¿cómo las encuentras?

Parece complicado pero ha sido mucho más fácil de lo previsto. Primero porque me he encontrado con una diócesis en la que hay mucha gente sencilla que constituye un ejemplo de seguimiento a Jesús. Son personas que hacen las cosas de forma natural, sin estridencias, pero que son parte esencial de la Iglesia. Y por otro lado, al principio me equivoqué al pretender centrar los testimonios en gente conocida y de relevancia social. Grave error, porque muy pronto nos dimos cuenta que los verdaderos testimonios están en esa otra gente que casi nadie conoce y que trabajan de forma callada. Y lo cierto es que tampoco hago mucho esfuerzo para buscarles, cada semana el Señor suele hacer que se cruce en mi camino alguien que me aporta un testimonio vivo y me gusta que sea así así porque tengo la sensación de que la elección no es mía sino suya.

 

¿Y qué supone para ti participar en esta sección?

Ser un auténtico privilegiado, porque yo vivo los testimonios en primera persona, y es un lujo haber podido compartir muchos momentos con personas maravillosas, que son un ejemplo de vida cristiana y que llevan a Dios muy dentro. Cuando me comprometí a hacer esta sección pensaba que me había metido en un buen lío, pero ahora he comprendido que es un regalo de Dios poderla escribir cada quince días e intentar transmitir todos los valores que atesoran esas personas. Es un lujo y el primer beneficiado soy yo, que debo dar las gracias por ello.

 

¿Y cómo valoras los medios de comunicación de la diócesis?

Creo que son suficientes y mucho mejores de lo que creemos. La Iglesia no está para tener medios de comunicación, sino para llevar la palabra de Dios también a través de ellos. La diócesis cuenta con los medios suficientes para hacer llegar cualquier mensaje porque además hay otros medios de comunicación que también pueden colaborar y que no debemos ver como enemigos o contrarios a la Iglesia, por muy críticos que puedan ser en ocasiones. Quizá nos falta un avance mayor en las comunicaciones online, pero desde la delegación de medios me consta que se hace un gran esfuerzo por actualizar la información en las redes sociales. En cualquier caso, lo he dicho muchas veces, cada cristiano con su compromiso de vida constituye el mejor medio de comunicación para dar a conocer a Jesús a los demás.

 

¿Para un cristiano, trabajar como periodista supone un cambio de estilo o puede comprometer sus valores?

La vida cristiana supone el mismo compromiso y dificultades para un periodista, que para un médico o un profesor de universidad. Es igual para todos, cada uno desde su posición social. En mi caso yo siempre quise tener esta profesión y cada día le agradezco a Dios que me haya permitido trabajar en lo que me gusta. Ahora me toca a mi corresponderle y no fallarle. Intento no avergonzarme nunca de ser cristiano, ni negar mi fe ante los demás, aunque no esté de moda ser católico. Y no esconder a Dios en las tertulias o conversaciones en las que participo, al tiempo que evitar que se le ofenda delante de mi, porque para un cristiano esa situación es muy dolorosa y debemos exigir el máximo respeto, al igual que ofrecerlo a los demás.

 

¿Cuál es la parte más complicada de realizar de tu sección de «Testimonio Vivo» en la revista Sembrar?

Sin duda lo más difícil es hacer llegar el sentir y los valores de las personas que protagonizan el testimonio. Aunque el periodista parezca que pasa desapercibido, en realidad tiene la difícil tarea de resumir y hacer llegar a los demás el sentido de cada testimonio. No es fácil, porque hay ocasiones en las que estamos dos horas hablando y tengo cinco o más folios escritos, que debo dejar solo en una página. Le suelo pedir al Espíritu Santo ayuda en muchos momentos, porque es nuestro guía, pero de una forma especial, cuando me pongo a redactar cada testimonio.

 

En tu trabajo y labor diaria, ¿cómo está presente Dios?

Intento tenerle siempre presente las 24 horas en las pequeñas cosas de cada día. ¿Qué haría Jesús en esta situación? ¿Qué diría? ¿Cómo actuaría? Y siempre que pedimos una respuesta la suele haber, aunque nos parezca confusa o equivocada, porque Dios siempre está ahí, deseando formar parte de nuestra vida, incluso de nuestros errores, de los que también aprendemos. Y siempre que puedo, aunque sea un minuto, intento una breve visita al sagrario, que es la presencia más directa y lo que más confianza me aporta para afrontar las dificultades de cada jornada.

Comentarios

Comentarios: 1

  1. Guadalupe

    A estas horas de madrugada, he podido descubrir una nueva faceta de esta gran persona, gracias Paco por ese testimonio.
    Paco, gran profesional de los medios de comunicación,doy fe de ello.


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