Saludo a los participantes a la XXXVI peregrinación diocesana a Lourdes

Don Fidel Herráez Vegas ha enviado un mensaje a los participantes en la peregrinación, a la que finalmente no ha podido acudir por razones pastorales.

Queridos hermanos:

 

Os dirijo estas líneas llenas de cercanía y afecto a cuantos participáis en la XXXVI peregrinación a Lourdes con la Hospitalidad diocesana de Burgos: peregrinos, miembros de la Hospitalidad, personal sanitario, voluntarios y acompañantes. Sintiéndolo mucho, este año no puedo estar físicamente presente con vosotros debido a la coincidencia con otras actividades pastorales de nuestra Iglesia diocesana. Ya lo hablé en su memento con el equipo directivo de la Hospitalidad. Por eso hoy quiero enviaros un saludo cariñoso, cordial y fraterno a través de vuestro recién nombrado Consiliario D. Félix Castro Lara. Sentid ese saludo de manera especial, vosotros, los enfermos, que sois la razón y el ser de la Hospitalidad.

 

Estando cerca de Nuestra Madre María lo estamos también de su Hijo Jesús. En esas confidencias de un hijo con la Madre siempre podemos encontrar fortaleza en nuestro caminar y consuelo cuando lo necesitamos. Al igual que santa Bernardette, todos nosotros nos sentimos pequeños, pobres y necesitados de poder contar con la protección amorosa de la Madre de Dios y Madre nuestra. Ella, la Virgen María, nuestra Señora de Lourdes, intercede por nosotros ante su Hijo para que nos conceda lo que más necesitamos en cada momento. «Santa María, causa de nuestra alegría» es el lema de la peregrinación de este año. Pedidle este don cuando estéis en la Gruta: la alegría de la fe, alegría para saber llevar los sufrimientos de la vida, la enfermedad y el dolor; alegría por las personas que pone en nuestro caminar; alegría de poder amar y sabernos amados por los demás y sobre todo por Dios. Qué bellamente lo expresa la Virgen en el canto del Magníficat: los sentimientos de este canto de esperanza y júbilo son los que nos tienen que llevar también a nosotros a proclamar jubilosos la grandeza del Señor, en todas las circunstancias de nuestra vida.

 

Gracias a todos por la dedicación, la ilusión, el tiempo, el cariño que ponéis en esta maravillosa labor, expresión de la auténtica caridad cristiana.

 

En mi corazón de pastor recojo todas vuestras inquietudes y necesidades para presentarlas por intercesión de la Virgen ante Jesucristo, Buen Pastor. Rezad por nuestra diócesis burgalesa y ofreced vuestros sufrimientos para que seamos fieles a la Iglesia de Jesucristo. Feliz estancia en Lourdes y posterior regreso a Burgos.

 

Con mi abrazo lleno de afecto, pido la abundante bendición de Dios y la protección amorosa de Nuestra Madre la Virgen María para todos vosotros.

 

Burgos, 31 de agosto, 2017

+ Fidel Herráez

Arzobispo de Burgos

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