Las Madres Calatravas, «Socio de Honor» de los Amigos de la Facultad de Teología

La generosidad de las religiosas, unida a la de las Madres de Santa María la Real de Vileña, ha permitido que varios sacerdotes africanos hayan podido cursar estudios en el centro académico.
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La fría tarde del Día de la Madre estuvo cargada de emoción en el Convento de las Madres Calatravas de Burgos. La Asociación Amigos de la Facultad de Teología de Burgos reconocía con el título «socio de honor» a las Religiosas Cistercienses que este año celebran el VIII Centenario de su Fundación Monástica.

 

El vicedecano de la Facultad, José Luis Barriocanal, fue el encargado de hacer elenco de los méritos acumulados para recibir tal reconocimiento. A lo largo de los años, la generosidad de las Madres Calatravas, unida a la de las Madres de Santa María la Real de Vileña, más conocidas como «Monjas de Villarcayo», ha permitido que diez sacerdotes de diferentes países africanos en vía de desarrollo hayan podido cursar estudios de postgrado en la Facultad de Teología. Los becarios permanecen en la institución académica durante dos años, recibiendo alojamiento y formación para obtener el título de licenciado en Teología.

 

En el acto de entrega intervino la coral Lumina Vokalensemble, que puso la alegría y calidad necesarias para emocionar a las Madres sentadas en el primer banco de su capilla. Piezas de Rutter o del Chilcott ayudaron a entender, en vísperas del octubre misionero, que la Misión está en el corazón generoso y en la oración de las religiosas contemplativas.

 

El decano de la Facultad de Teología, José Luis Cabria, fue el encargado de entregar la placa acreditativa que emocionó a la la Madre Juana, abadesa de la comunidad. En sus palabras de agradecimiento insistió en elevar la mirada a Dios, que todo lo hace posible. Tras la entrega del galardón, el nutrido grupo amigos que abarrotaba la capilla pudo disfrutar de sus deliciosos dulces.

 

Es la tercera vez que la Asociación Amigos de la Facultad de Teología entrega este galardón. Cuentan en su haber con la distinción Jesús Camarero, profesor emérito de la Facultad de Teología, y Delfín Grisaleña, sacerdote y pintor, recientemente fallecido. Uno de los fines principales de la asociación es la búsqueda de fondos para proporcionar becas de estudios a sacerdotes de países en vías de desarrollo.

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