Ayer domingo, el arzobispo de la diócesis, don Fidel Herráez Vegas, visitó algunas de las comunidades parroquiales de la zona de la Bureba, pertenecientes al arciprestazgo de Oca-Tirón: Zuñeda, Vallarta, Busto de Bureba, Quintanilla San García, y Quintanaélez.
Su visita pastoral comenzó en Zuñeda, donde saludó en su iglesia a los feligreses congregados. Habló del motivo de su visita y contó experiencias de su vida. Rezó por todos los vecinos del pueblo y también por sus difuntos. De ahí se desplazó hasta Vallarta. Allí, en una reunión más bien familiar, animó a todos los presentes a renovar el bautismo, a descubrir que la vida cristiana es un camino de felicidad.
El itinerario de la visita prosiguió en Quintanilla San García, para celebrar la eucaristía. Los cantos del coro parroquial y una homilía basada en la palabra de Dios, dieron un toque más solemne a la celebración. Tras agradecer su trabajo a los colaboradores de la parroquia, se puso en camino hacia Quintanaélez, no sin antes parar en Busto de Bureba, localidad que no pudo visitar en esta ocasión; desde la explanada del templo bendijo a todos los vecinos y todos aquellos que visitan este pueblo. Ya en Quintanaélez fue recibido en el atrio del templo por varias autoridades y en la celebración de la misa animó a todos a redescubrir la vida cristiana no como algo pensado por los hombres sino instaurado por Dios.
Cabe destacar que en todos los pueblos el arzobispo «fue muy cercano, sincero y deseó tener más tiempo para compartir», tal como detalla su párroco Henry Osvaldo Gómez. De igual forma los vecinos de estas localidades mostraron su gratitud por la visita.


