Un tiempo para beber en la fuente del Amor

 

retiro familias

 

Acogidos por las Madres Concepcionistas en su colegio, casi 20 matrimonios y familias, y otros tantos niños y jóvenes, compartieron tres horas de la tarde de este domingo 11 de marzo en el retiro que organizó la delegación de familia y vida. Los delegados, Laura Pérez y Jorge Lara, expusieron el motivo por el que se llevó a cabo esta actividad: «En esta ajetreada vida que llevamos, es fácil que pensemos que no tenemos tiempo, y menos para ir a un retiro cuaresmal. Pero no pensamos que si alguien tiene el tiempo que necesitamos ese es Dios, que tiene toda la eternidad y que da sentido y profundidad a nuestro tiempo. Ayer volvimos a constatar que más vale un ratito en presencia del Señor, que cientos de horas en tantas ocupaciones y preocupaciones».

 

Con el acompañamiento del consiliario Rubén Manrique, «nos hemos dejado tomar por el pensamiento de que Dios nos ama, y junto a momentos de oración personal y comunitaria y adoración al Santísimo, hemos meditado a partir del sugerente nº 113 de Amoris Laetitia que nos plantea que “el amor convive con la imperfección”. Nuestro amor matrimonial, familiar y social debe aprender del amor de Dios que nos quiere a pesar de nuestras imperfecciones. También los pasajes el Evangelio de curaciones del leproso y la hemorroísa nos muestran como Jesús curó esas “imperfecciones” y la actitud confiada de estos enfermos en el poder sanador de Jesús; pero debemos dejarnos “tocar” por Jesús, buscar su contacto personal».

 

Revisar las relaciones

 

Los asistentes al retiro, además de revisar su cercanía y trato con Dios y los demás, también pudieron profundizar en su relaciones familiares, para redescubrir que «no tiene mérito amar “lo bueno” de los que tenemos al lado, y que, para amar “lo malo” necesitamos recibir el amor de Dios para amar como Él nos ama, por entero, amando nuestro pasado, presente y futuro. También se dieron pistas para revisar nuestra relación hacia los demás y aprender de Jesús que no rechazaba a nadie y que se oponía a la marginación de los que la sociedad condenaba».

 

Conversión, perdón, gracias y oración han sido otros elementos claves de la meditación y que llenaron de paz y esperanza a los participantes, que pudieron participar también en el sacramento de la reconciliación gracias a Rafael Pérez Oreiro, quien también se unió al retiro junto al consiliario. Los más pequeños jugaron y merendaron, y los de 7 a 13 años también tuvieron su «peque-retiro» animado por Estrella Ausín. Acabó con una tertulia aderezada con café y pastas. En definitiva, tres horas que fueron un regalo y una gracia compartida por un buen número de familias.

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