La archidiócesis de Burgos ha sido reconocida por segundo año consecutivo con la máxima puntuación —33 puntos sobre 33, el 100 por ciento— en el Mapa Infoparticipa de Transparencia, una iniciativa desarrollada por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y promovida en el ámbito eclesial por la Oficina de Transparencia de la Conferencia Episcopal Española (CEE). Este resultado, por tanto, hace a la archidiócesis merecedora nuevamente del Sello de Calidad y Transparencia Infoparticipa.
El acto de entrega de este Sello de Calidad y Transparencia ha tenido lugar este martes, 16 de junio, en la sede de la CEE, y ha estado presidida por Mons. Luis J. Argüello, presidente de la CEE y arzobispo de Valladolid, quien ha mostrado su respaldo a esta apuesta de la Iglesia por avanzar en rendición de cuentas y comunicación institucional, acompañado del director del Grupo de Investigación ComSET (Comunicación Sonora, Estratégica y Transparencia) de la UAB y del Observatorio InfoParticipa, Armand Balsebre. La delegada de Medios de Comunicación Social de Coria-Cáceres, Lorena Jorna, ha ofrecido una ponencia titulada Innovación, transparencia y compromiso al servicio de la Iglesia.
La ecónoma diocesana, Mariola Rilova, ha acudido junto a Enrique Díez, director de la Oficina de Transparencia de la archidiócesis, a recoger —en nombre del arzobispo— el galardón que acredita a Burgos como una de las trece diócesis españolas más transparentes, con el 100 % de puntuación.
Rilova ha subrayado el valor del reconocimiento como fruto del trabajo compartido y del compromiso eclesial con la transparencia: «Recibo este premio, en primer lugar, como agradecimiento al señor arzobispo, don Mario Iceta, por confiarnos la labor de la gestión de los bienes eclesiásticos. Un agradecimiento especial a todo el equipo de Administración, en especial al delegado de Transparencia, mi compañero Enrique Díez, porque rendir cuentas refuerza la corresponsabilidad».
Asimismo, ha recordado que «los fieles tienen derecho a saber cómo se usan sus donativos para sostener la misión» y ha destacado que este logro «lo tomamos como estímulo, como ejemplo, para poder seguir continuando con la misión que se nos ha encomendado», poniendo de relieve que «el premio demuestra que se puede ser fiel a la misión y a la vez ejemplar en la gestión». En esta línea, ha insistido en que «la transparencia económica y la gestión no es una moda civil, es fidelidad al Evangelio, puesto que administramos bienes que son del pueblo de Dios».
Por su parte, el director de la Oficina de Transparencia, Enrique Díez, ha incidido en la dimensión evangelizadora de la rendición de cuentas, afirmando que «como encargado de Transparencia, lo importante es transmitir a la sociedad que no ocultamos nada: qué es lo que estamos haciendo, a qué dedicamos nuestro tiempo, nuestro dinero y todos nuestros esfuerzos». En este sentido, ha remarcado que la labor de la Iglesia «no es a nuestro propio beneficio, sino el beneficio del Reino de Dios, el beneficio de los más débiles y necesitados», y ha añadido que «ser transparente es una obligación evangélica; no veo que Cristo ocultara nada, todo lo contrario». Finalmente, Díez ha señalado que la tarea de la oficina pasa por «mostrar lo que estamos haciendo al mundo para evangelizar y para hacer de este mundo un mundo mejor».
La archidiócesis de Burgos refuerza así su compromiso con la gestión transparente de los recursos, la rendición de cuentas y la mejora continua en la comunicación con los fieles y la sociedad. Un esfuerzo en el que la archidiócesis de Burgos ha sido pionera en la Iglesia en España. Este logro, fruto del trabajo conjunto de diversos departamentos y delegaciones, subraya la importancia de vivir la responsabilidad institucional como un ejercicio de coherencia evangélica y de servicio al bien común.