Cerca de 300 jóvenes de la diócesis de Terrassa han caminado días atrás desde Finisterre a Santiago de Compostela en una peregrinación presidida por el obispo de la Iglesia catalana, Josep Àngel Saiz Meneses, y en la que también participó el obispo auxiliar, Salvador Cristau Coll. Después de venerar la tumba del apóstol, la peregrinación hizo escala en Burgos antes de que los jóvenes regresaran a sus respectivas parroquias. Aquí celebraron la eucaristía en la Catedral y mantuvieron un día de convivencia en el Seminario de San José acompañados de algunos jóvenes burgaleses, que se encargaron de la acogida y de preparar la intendencia para el regreso a casa.
Antes de poner rumbo a la diócesis de Terrassa, los responsables de la peregrinación egarense animaron a los jóvenes a acudir a la eucaristía dominical en sus parroquias de origen y a mantener un acompañamiento espiritual como camino seguro en el crecimiento cristiano. También dieron a conocer el destino que la delegación de Juventud terrasense organizará el próximo año, que será el santuario mariano de Lourdes, en Francia.



