El pasado domingo, la catedral de Bangui, en República Centroafricana, acogió la ordenación episcopal del burgalés Jesús Ruiz Molina, nombrado por el papa Francisco obispo auxiliar de Bangassou.
La ceremonia que lo consagró obispo tuvo lugar en Bangui, debido a que la catedral de Bangassou alberga a más de 4.000 refugiados que escapan del odio del terrorismo islámico, tal como aseguró hace unos meses en una entrevista. El ordenante principal fue el cardenal Dieudonné Nzapalainga, arzobispo de Bangui, y junto a él participó también don Juan José Aguirre, el obispo titular de Bangassou.
Para Ruiz Molina, la nueva encomienda del papa Francisco supone una renuncia a sus planes, dedicándose en cuerpo y alma a la República Centroafricana «hasta su muerte»: «Esta nominación me desposa con el pueblo Centroafricano, que hoy es como un enfermo grave en la UVI».
El nuevo obispo nació el 23 de enero de 1959 en La Cueva de Roa, en la diócesis de Burgos, donde estudió tanto en el Seminario Menor como luego en el Seminario Mayor. Completó sus estudios de Filosofía y Teología en el Seminario Mayor de Moncada y amplió sus estudios de Teología en París y posteriormente en Salamanca. Hizo sus primeros votos el 25 de mayo de 1985, y los votos solemnes el 24 de abril de 1988. Fue ordenado sacerdote 11 de julio 1987.
Jesús Ruiz Molina fue formador en el postulantado comboniano y responsable de los Laicos Misioneros Combonianos en España entre los años 2002-2008 y provincial de la nueva Provincia en el Chad en 2008. De 2013 a 2015 fue también consejero de la Delegación de la congregación en África Central.

