Las parroquias del arciprestazgo Santo Domingo de Guzmán organizaron el pasado sábado en la parroquia de Santa María de Aranda de Duero una oración especial por la unidad de los cristianos, justo en el día que concluía este octavario, coincidiendo con la fiesta de la conversión del apóstol San Pablo.
En el acto participaron cerca de 100 personas, si bien este año por motivos personales no pudieron participar miembros de las otras comunidades cristianas, como son evangélicos y ortodoxos. Esto no restó que los católicos de la Ribera se reunieran para a tener un encuentro de oración, que finalizó en torno a la pila bautismal con la renovación de las promesas bautismales y el signo de la luz y del agua, que recuerdan que es precisamente en la fuente del bautismo donde nace la identidad cristiana, en la fe en Cristo Salvador. Presidió la oración el padre Víctor Cabezas, acompañado por sacerdotes de todas las parroquias de Aranda. Con este gesto quisieron hacer palpable en Aranda de Duero la oración que desde todas las Iglesias se eleva a lo largo de esta semana a Dios para pedirle el don de la unidad.
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