Actitudes para el año Jubilar

La pandemia que atravesamos es un momento de dificultad que, sin embargo, nos puede ayudar a profundizar en algunas actitudes fundamentales de este Año Jubilar:

1- El júbilo:

"El término jubileo expresa alegría; no solo alegría interior, sino un júbilo que se manifiesta exteriormente" (TMA 16). La celebración del VIII Centenario nos llena de alegría a la comunidad cristiana que tiene en su catedral el templo madre de todas las iglesias, que se goza de una fe que ha heredado y que se reúne en dicho templo para alimentarla y vivirla. En medio de las dificultades por la pandemia, nos sentimos siempre acompañados por el Dios que guía nuestra historia.

2- La acción de gracias y la intercesión:

Durante el Año Jubilar damos gracias a Dios porque Él nos ha guiado durante toda la historia de esta comunidad diocesana de Burgos que celebra el centenario de su templo madre; y, especialmente, porque nos ha acompañado en este tiempo de tribulación. En nuestro peregrinar, recordamos a todas las personas fallecidas y a todos los que han aportado lo mejor de sí mismos para bien de nuestra sociedad. A los pies de Santa María seguimos poniendo las necesidades de nuestro pueblo.

3- La reconciliación:

El año jubilar es especialmente “un año de perdón de los pecados y de las penas por los pecados, año de reconciliación entre los adversarios, año de múltiples conversiones y de penitencia sacramental y extrasacramental” (TMA 14). Tradicionalmente, en los años de jubileo, la dimensión penitencial se expresa en las gracias jubilares que la Iglesia ofrece a través de la indulgencia que nos lleva a la conversión de vida y a la celebración comunitaria del perdón de Dios.

4- La sinodalidad:

El año jubilar nos ayuda a descubrir que formamos parte de esta comunidad eclesial que camina en Burgos y que se siente estrechamente unida. En ese sentido, la Asamblea Diocesana convocada por nuestro Arzobispo, es una magnífica experiencia comunitaria que nos ayuda a vivir con más intensidad el jubileo en cuanto que "pretende suscitar una particular sensibilidad a todo lo que el Espíritu dice a la Iglesia y a las Iglesias" (TMA 23).

5- La dimensión social de la fe:

Siguiendo la orientación bíblica, el jubileo ha de ayudarnos a crecer en nuestra sensibilidad social y al ejercicio de la caridad y de la justicia con los más pobres y necesitados. El año de gracia y la buena noticia han de resonar hoy con fuerza entre nosotros a través de las obras de misericordia, especialmente en estos momentos de crisis social. El gesto solidario que realizaremos como comunidad diocesana nos ayudará a oír el clamor y los gritos de nuestro mundo, de manera que, como buenos samaritanos, no nos quedemos inertes expectantes.