La diócesis de Burgos aporta 15 obras a la exposición ‘Angeli’

El Tríptico de la Virgen con el Niño y ángeles, el relieve de la Anunciación de Bigarni y dos capas de Basilea, todas de la Catedral, son las piezas más destacadas que viajarán a Lerma.

Angeli

 

Un total de quince obras de la diócesis de Burgos se expondrán en «Angeli», la próxima edición de Las Edades del Hombre, que abrirá sus puertas en Lerma el próximo jueves, 11 de abril. Así, Burgos estará representada en los cinco capítulos en que se ha estructurado la muestra, tal como ha señalado el delegado de Patrimonio y comisario de la exposición, Juan Álvarez Quevedo.

 

Seis de las obras proceden de la Catedral y, aunque todas ellas son de gran valor artístico, Álvarez Quevedo ha destacado cuatro: el tríptico de La Virgen con niño y Ángeles, una tabla de principios del siglo XVI que habitualmente está en la Sala Capitular; dos capas de Basilea de mediados del siglo XV que muestran a los ángeles con los atributos de la Pasión y el relieve de La Anunciación, del retablo de la Capilla de los Condestables obra de Felipe Bigarny y Diego de Siloé. Las otras dos obras procedentes de la Seo son la Oración en el huerto, óleo sobre tabla de finales del siglo XV que se muestra en el Museo Catedralicio, y San Francisco recibiendo los estigmas, del siglo XVII, que está en la parte baja del trascoro.

 

También es de singular interés una pequeña escultura de San Mateo, de Gil de Siloé, que forma parte del sepulcro de los padres de Isabel la Católica y que nunca hasta ahora había salido de su emplazamiento en la Cartuja de Miraflores.

 

Completan la aportación burgalesa a la muestra la Alegoría de la Inmaculada Concepción, un óleo sobre lienzo de grandes dimensiones obra de Ambrosius Benson y colaboradores (s. XVI) procedente de la iglesia parroquial de Santa María de San Vicente de Losa; el Nacimiento de Jesús, de la iglesia parroquial de San Andrés de Presencio; el Ángel de la guarda de Aniano Stellato (s.XVII), que se custodia en el Monasterio de san Blas de las Dominicas de Lerma; dos representaciones de San Miguel Arcángel, una de la iglesia de Santa María la Real de Sasamón y atribuida a Diego de Siloé y otra de Antonio de Pereda (s. XVII) procedente de Arcos de la Llana; la Asunción de la Virgen, que forma parte del retablo de la Buena Mañana de iglesia de San Gil Abad y que se atribuye al taller de Gil de Siloé; y la Liberación de San Pedro, de la iglesia de San Esteban (hoy Museo del Retablo).

 

Además de estas piezas de arte históricas, se mostrarán dos obras contemporáneas, una del sacerdote recientemente fallecido Delfín Gómez Grisaleña (Dios protege a la humanidad) y otra de María José Castaño (Ángel de la guarda en el Arlanza), perteneciente a la colección de la artista.

 

Álvarez Quevedo ha insistido en que, pese a que esta es la vigésimo cuarta edición de Las Edades del Hombre, Burgos sigue teniendo mucho patrimonio religioso de gran valor que todavía no ha sido expuesto: «la riqueza es tan grande que parece un pozo que no se agota».

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