Los cristianos se comprometen a apoyar la buena política

El Departamento de Formación Sociopolítica de la diócesis ha elaborado un comunicado ante las próximas elecciones generales, locales, autonómicas y europeas, que reproducimos a continuación.

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En las próximas semanas estamos convocados a participar en unas elecciones generales, locales, autonómicas y europeas. Votar es una forma importante de participar democráticamente en la construcción de la sociedad y un derecho de los ciudadanos. Pero no olvidemos que la democracia real es mucho más que depositar un voto en una urna. Se construye sobre todo con el compromiso activo de todos en las realidades sociales y políticas cotidianas.

 

Ante las próximas citas electorales, debemos evitar la manipulación y la confusión. Sabemos que la maquinaria electoral va a marcar la realidad mediática y social de estos meses con consecuencias para todos. Es importante no olvidar la verdadera dimensión del momento socioeconómico, poniendo en el centro a las personas, sus problemas y sus aspiraciones.

 

Los partidos van a intentar que votemos más que nunca desde la emoción y la polarización interesada. El terreno está abonado para que crezca el populismo en todos ellos. Este calculado reduccionismo está lejos del Evangelio y a menudo genera víctimas y descartados, sobre todo entre los más pobres.

 

Como cristianos debemos apelar a nuestra conciencia y a la coherencia de nuestra fe y de nuestra vida. El Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia nos deben servir de referentes. No es válido un Evangelio a la carta o al servicio de la propia ideología. El mensaje de Jesús profundiza en el bien común, que ha de ser el horizonte de toda acción política. Un bien en el que el emigrante, el empobrecido y el más vulnerable tienen un puesto preferente; un bien que se identifica con el respeto a la dignidad de la vida en todas las circunstancias, con la promoción de un trabajo decente, con la justicia social y con el cuidado integral de la naturaleza.

 

Como ha dicho el papa Francisco, «el verdadero poder es servicio». Los cristianos reclamamos gobernantes que hagan de la acción política un servicio a la sociedad y no un ejercicio de lucro y proyección personal. Recordamos que la auténtica finalidad de la política es construir una sociedad más solidaria y fraterna con oportunidades para todos y expresamos nuestro compromiso por llevarlo a cabo. En palabras del arzobispo de Burgos, es momento de exigir a nuestros futuros representantes «no caer en la fragmentación y el conflicto, sino buscar el momento de tender puentes para que triunfe el encuentro por encima de la confrontación».

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