El empleo, la gran secuela de la pandemia

Ante el 1 de mayo, Cáritas diocesana hace balance de su programa de empleo, desde el que constatan numerosas pérdidas de puestos de trabajo y grandes dificultades para cubrir necesidades básicas.

empleo coronavirus

 

Ante el 1º de mayo y tras un mes y medio de parón económico a consecuencia del Covid-19, desde el programa de Empleo de Cáritas Burgos constatan una considerable pérdida de puestos de trabajo y una situación que ha llevado a numerosas personas a contar con unos ingresos insuficientes para hacer frente a los gastos de su día a día. Así, los que trabajaban en economía sumergida se han quedado sin ningún tipo de ingresos y los que tienen base salarial baja viven enormes dificultades para llevar una vida medianamente digna. En el caso de las empleadas de hogar, constatan que el caso es aún «más alarmante», con despidos y reducciones de jornada sin mantenimiento de sueldo. Con todo, también valoran que algunos trabajos externos se han convertido en internos para evitar las salidas y el contagio y que han aumentado las ofertas de trabajo en residencias de ancianos y en el sector de limpieza de los diversos establecimientos.

 

La atención que Cáritas presta a las personas a través de su programa de Empleo se ha visto modificada y reducida, en muchas ocasiones, a un acompañamiento telefónico. Es ahí donde encuentran casos de desorientación personal y laboral, con personas que no saben qué hacer ni dónde acudir ni qué pasos tendrán que dar cuando la pandemia finalice.

 

Ha sido en el sector del servicio doméstico donde han tenido una gran demanda de información, tanto por parte de empleadores y sus familias como de las propias personas empleadas. En otros sectores económicos se han suspendido las ofertas que llegaron a comienzos de marzo, ligados al sector de hostelería, almacén y el sector de producción. En estos ámbitos, aquellos participantes que tenían trabajo han sufrido un ERTE, en el mejor de los casos, pero en otros simplemente un despido o rescisión del contrato o una finalización del contrato en el periodo de prueba, si habían empezado a principios del año.

 

Inserciones laborales

 

A pesar de todo, el programa ha seguido gestionando ofertas de empleo por mail o teléfono, principalmente del área sanitaria, servicio doméstico, geriatría, limpieza y supermercados, de tal forma que se han logrado más de 50 inserciones laborales en el último mes. «En algunos casos sabiendo que van a trabajar a lugares donde hay foco de infección», subrayan. En contra, también reciben llamadas de personas que han perdido su empleo, principalmente de ayuda a domicilio o de empleadas del hogar por horas, ya que se intenta así evitar contagios.

 

Desde Cáritas destacan «la labor fundamental y esencial de las personas que trabajan en los domicilios particulares, de las empleadas y empleados del hogar». «Un gran aplauso por ser tan valientes y a pesar del miedo y la incertidumbre de estos días están cumpliendo con su trabajo, y con el cuidado de las personas», subrayan.

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