La CEE reconoce el trabajo de la archidiócesis de Burgos en la iniciativa ‘Exposición 4.0 al Medievo’

El Secretariado para el Sostenimiento de la Conferencia Episcopal Española ha reconocido la labor de la archidiócesis en la entrega de los Premios Iglesia Sostenible
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Esta mañana el edificio Sedes Sapientae de la Conferencia Episcopal Española (CEE), ha acogido la entrega de los galardones Iglesia Sostenible. Los cuales consisten en un reconocimiento de la Iglesia a la Conservación y Difusión del Patrimonio Religioso por las comunidades cristianas. La archidiócesis de Burgos ha sido galardonada en la categoría de proyecto interdiocesano.

 

La archidiócesis de Burgos, junto con otras siete diócesis españolas, ha presentado el proyecto Expedición 4.0 al Medievo al programa nacional de Experiencias Turismo que convocó estos meses pasados el Ministerio de Turismo, Industria y Comercio. «Está financiado con los fondos Next Generation, provenientes de la Unión Europea», nos informa el delegado adjunto de Patrimonio de la archidiócesis de Burgos Cecilio Adrián Haro.

 

Este proyecto cultural, en el que inicialmente se solicitó un millón de euros, se propone conectar territorios muy diversos, permitiendo crear rutas para recorrer ocho comunidades autónomas –con diversidad cultural, distintas tradiciones, paisajes muy diferentes– poniendo en relación a ciudades y poblaciones con zonas de menor población, enclavadas en el ámbito rural. En el que a última instancia se le ha concedido la cuantía de 699,997.90 Euros que deberán repartirse estas ocho diócesis españolas.

 

«El proyecto Expedición 4.0 al Medievo es ilusionante. Ha sido un esfuerzo titánico. No es fácil sacar adelante un proyecto donde están implicadas ocho comunidades autónomas a la vez. Sin duda, ha sido posible gracias a un amplio equipo que engloba varias disciplinas donde han participado abogados, historiadores, directores, archiveros y directores de museos, en definitiva, responsables del patrimonio religioso», afirma Haro.

 

En el caso del Arlanza-Oeste, este proyecto está capitaneado por el sacerdote diocesano Cecilio Adrián Haro, quién además de ser párroco de varias localidades es delegado adjunto de Patrimonio de la archidiócesis burgalesa. Formado académicamente en la Universidad de Burgos en el Grado de Historia y Patrimonio y en el Máster de Patrimonio y Comunicación de la misma universidad. Es también licenciado en Bienes Culturales de la Iglesia por la Universidad Gregoriana de Roma. Haro ha sido capaz de crear un equipo interdisciplinario de colaboradores para desarrollar este proyecto en el valle del Arlanza. Para ello, la empresa encargada de pilotar la parte tecnológica en estos cuatro templos es JG DELVAL S.L. que deberá crear una ruta turística multisensorial, inmersiva, sostenible, eficiente energéticamente, amena y accesible a todas las personas que visiten la colegiata de San Cosme y San Damián de Covarrubias; iglesia de la Asunción de Nuestra Señora de Villahoz; iglesia de San Miguel de Mahamud; y la colegiata de Nuestra Señora de la Asunción de Santa María del Campo. Sin duda, supondrá una mejora de la accesibilidad tecnológica para fomentar la interactividad de las personas y acceso igualitario a los recursos inclusivo y perspectiva de género en la comarca del Arlanza.

 

Desde la propia dirección del proyecto, aseguran que «la aplicación de la tecnología nos va a permitir realizar un viaje en el tiempo y retrotraernos hasta la era medieval para conectar con el espíritu y el alma de aquella época, con sus luces y sus sombras, sus mitos y sus leyendas, su historia y sus realidades. Las tradiciones, las devociones, la religiosidad popular, la gastronomía, la música y las fiestas son parte del patrimonio inmaterial que hunde muchas de sus raíces en el medievo. Los conflictos y la convivencia de tres culturas y tres religiones en esa época se han reflejado en los usos y costumbres, la gastronomía, la espiritualidad, el arte, la arquitectura e incluso en el urbanismo».

 

«Vamos a dejar que los edificios, testigos de la historia, sean los que nos relaten cómo se ha configurado el espacio en torno a ellos, cómo han sufrido los embates de la historia y las inclemencias del tiempo, cómo se han reutilizado y reconstruido hasta llegar a nuestros días. Con este proyecto queremos dotar a estos edificios de un valor experiencial añadido, para conocer la forma de vida y la historia de las personas, hombres y mujeres, que vivieron en la época en que se construyeron o reutilizaron los edificios», continúa Haro.

 

Sin ningún tipo de duda, la archidiócesis burgalesa está apostando por la apertura a la sociedad de su patrimonio histórico artístico religioso. Lo que hace que sea una de las señas de identidad de este proyecto que, con una perspectiva innovadora e integradora, tiene como objetivo la creación de redes interdiocesanas y la integración en redes culturales y turísticas, colaborando con las administraciones locales, autonómicas y estatales.

 

La archidiócesis de Burgos se ha planteado la revitalización del Arlanza-Oeste. En la que se pretende crear una red de experiencias en las que el patrimonio cultural religioso sea el protagonista. Además, de realizar ofertas culturales y turísticas con otras entidades locales, destinadas a distintos tipos de público, respetando la función pastoral y cultural de los bienes culturales de naturaleza religiosa. Y así, vincular estas ofertas con rutas ya creadas y crear rutas nuevas que den coherencia al proyecto. En definitiva, favoreciendo la sostenibilidad social, económica y medioambiental en la gestión del proyecto y ofreciendo oportunidades para el desarrollo local, la cohesión social y territorial.

 

Uno de los primeros frutos más inmediatos de este proyecto son las nuevas iluminaciones de los retablos mayores de la colegiata de Santa María del Campo y de la iglesia de San Miguel de Mahamud, que ha realizado la empresa SONLECA, S.L. para estas iglesias que poseen la máxima protección como BIC. Además, se ha procedido a la limpieza y mantenimiento del claustro gótico de Santa María del Campo con una red anti-palomas para que el turista pueda disfrutar al máximo de dicho espacio. Y se ha procedido a la apertura al turismo a la torre renacentista de Diego de Siloé, previa reserva. Por último, en la iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción de Villahoz se va a realizar una pequeña restauración de mejora en las puertas del templo.

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