Últimas plazas para peregrinar a Roma a finales de agosto con la archidiócesis

por Natxo de Gamón,

La basílica de San Pedro, en la Ciudad del Vaticano.

La basílica de San Pedro, en la Ciudad del Vaticano. | Diego Delso, delso.photo

 

Con motivo del año jubilar Peregrinos de esperanza que la Iglesia está celebrando este 2025, el Departamento de Peregrinaciones de la archidiócesis de Burgos ha organizado una serie de viajes para vivir este acontecimiento en Roma.

 

La tercera de ellas, que tendrá lugar entre el 21 y el 24 de agosto, está a punto de agotar las plazas disponibles. Se trata de un viaje organizado por la archidiócesis a través de la agencia Presstour Peregrinaciones, que incluye un completo programa de actividades para participar en el Jubileo.

 

La peregrinación comenzará el jueves, 21 de agosto, en el aeropuerto de Madrid Barajas-Adolfo Suárez. Desde allí, los participantes volarán a Roma. Tras aterrizar en la Ciudad Eterna, se realizará una visita panorámica en autobús, que concluirá con la comida. Por la tarde, los peregrinos visitarán la Roma barroca, paseando por lugares tan emblemáticos como la plaza del Popolo; la plaza de España, con sus imponentes escalinatas; la Fontana de Trevi, símbolo de la ciudad y una de las mayores fuentes del Barroco en Italia; el Panteón de Agripa, mausoleo monumental con numerosas obras de arte; así como las iglesias de Santa María Sopra Minerva, San Luis de los Franceses, San Andrés y el Gesú, así como la imponente Piazza Navona.

 

Ya el viernes, 23 de agosto, la mañana transcurrirá en la Ciudad del Vaticano, donde los peregrinos podrán realizar una visita guiada de los Museos Vaticanos. Por la tarde, conocerán de cerca los vestigios de la Roma imperial, recorriendo los puntos más emblemáticos de la capital del Imperio romano: el Coliseo, el Arco de Constantino, el Palatino, el Foro, el Circo Máximo, la plaza de Venecia, la del Campidoglio, la iglesia de Santa María in Aracoeli y la Columna de Trajano.

 

El sábado, 23 de agosto, la peregrinación se centrará en conocer la Roma cristiana. Recorriendo la Vía de San Giovanni in Laterano, se adentrarán en la basílica de San Clemente, cuya fachada barroca esconde numerosos tesoros artísticos que se remontan a la Edad Media y los restos de un templo romano dedicado al dios Mitra. Dejando atrás el Coliseo, y caminando en dirección a la plaza del Esquilino, los peregrinos podrán hacer una pausa en el pórtico de la basílica de San Pedro en Vincoli, donde podrán contemplar una de las maravillas de Miguel Ángel: su famosísimo Moisés, una escultura que transmite su fuerza y vigor, que estaba destinada a adornar el grandioso mausoleo de Julio II. A poca distancia, se yergue majestuosa Santa María la Mayor, la basílica patriarcal mejor conservada de la ciudad.

 

Desde allí, y desplazándose en autobús, visitarán la basílica de San Juan de Letrán, la catedral de Roma que representa el nexo de unión entre la época pagana y la cristiana y, después, la basílica de San Pablo Extramuros, una de las cuatro basílicas papales y la más grande de Roma, después de San Pedro. Tras la comida, la visita llevará a los peregrinos a la plaza de la Bocca della Veritá, y a las iglesias de Santa María in Cosmedin, Santa María in Trastevere y Santa Cecilia in Trastevere.

 

El último día del viaje, el domingo, 24 de agosto, los peregrinos tendrán tiempo libre hasta la hora prevista de traslado al aeropuerto para tomar el vuelo de regreso a Madrid.

 

Quedan pocas plazas para participar en el viaje, por lo que es urgente inscribirse en caso de tener interés en él. La información y las reservas se pueden realizar poniéndose en contacto con Julián Gumiel Velasco, director del Departamento de Peregrinaciones de la archidiócesis, en el teléfono 689 97 70 94; o con la agencia de viajes Presstour Peregrinaciones, en el teléfono 91 108 89 10 y en el correo electrónico info@presstourperegrinaciones.es

 

Qué incluye la peregrinación

  • Billetes de avión Madrid – Roma – Madrid, con equipaje facturado de hasta 23 kg y equipaje de cabina de hasta 10 kg y tasas aéreas.
  • Asistencia en el aeropuerto por personal de Presstour Peregrinaciones.
  • Autobús en Roma para los traslados necesarios según programa. Incluyendo IVA, peajes y parking.
  • Hotel de cuatro estrellas en Roma.
  • Régimen de Pensión Completa, con desayuno y cena en el hotel y comidas del jueves, viernes y sábado en restaurante concertado para el grupo. Agua y vino incluido en las comidas. Además, la cena del sábado se realizará en un restaurante del Trastevere.
  • Visitas guiadas a:
    • Roma Barroca, con entrada al Panteón.
    • Roma Imperial, sin entrada al Coliseo y a los Foros.
    • Roma Cristiana, con entrada a la Capilla Sixtina.
  • Misas concertadas todos los días.
  • Documentación, mochila de viaje y etiquetas para las maletas.
  • Seguro de viaj con cobertura de asistencia médica, repatriación y equipajes. No incluye gastos de cancelación, que se pueden cubrir con un seguro opcional de 30 euros.

 

El viaje tiene un coste de 1.150 euros por persona en habitación doble, con un suplemento de 180 euros en caso de querer habitación individual.

 

Dos micro conciertos enriquecen la propuesta cultural de ‘Retablo Sonoro’

por redaccion,

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Desde que hace tres años Diego Crespo se convirtiera en el primer artista residente de la iglesia de San Esteban, ‘Retablo Sonoro’ se ha convertido en una de las propuestas culturales por excelencia durante los meses de verano en la ciudad. A la colaboración entre la Archidiócesis de Burgos y la Fundación Círculo se suma este año la de la Universidad de Burgos, que patrocinará uno de los nueve conciertos que componen el programa musical de la edición de este año; el resto están financiados con 15.000 euros por la gerencia de Cultura y Turismo del Ayuntamiento de la capital.

 

El proyecto busca revitalizar el espacio expositivo del Museo del Retablo a través de conciertos, combinando música y patrimonio en una propuesta cultural «de extraordinaria calidad», «consolidada y única» que gana público cada verano. Así al menos lo han calificado en el acto de presentación del ciclo de este año Carlos Izquierdo, vicario general de la archidiócesis; Andrea Ballesteros, concejal de Cultura del Ayuntamiento, y Laura Sebastián, directora de la Fundación Círculo.

 

Micro conciertos, artistas y pases

 

Ha sido el propio artista residente, Diego Crespo, el responsable de desgranar el programa de la presente edición. Una propuesta «amplia y variada» que permita agradar al mayor público posible gracias a nueve conciertos de diferentes instrumentos y con un repertorio de variados compositores y que contará con artistas destacados nacionales e internacionales. Como novedad, este año se organizarán dos ‘micro conciertos’ en espacios singulares del Museo del Retablo que permitan la cercanía del público con los artistas, con dos pases cada cita, a las 20:00 y 21:00 horas, los días 7 de agosto y 4 de septiembre, con Adrián Blanco y Gina Lisa Cazzaniga, respectivamente.

 

En el programa destacan el estreno absoluto de ‘El último prinicipio’, de Luis Fernández Castelló y Francesc Llop (29 de julio) y la interpretación de obras de Mozart y Shostakovic a cargo del Cuarteto Leonor (31 de julio). La programación se completa con el concierto ‘From Madrid to Bucharest’ a cargo de Irina Muresanu y Daniel del Pino (5 de agosto); el concierto de violín barroco y clavicín a cargo de Jorge Jiménez y Diego Crespo (6 de agosto), otra interpretación con clavicín con Ignacio Prego (12 de agosto) y el concierto con músicas de Schumann, Britten y Albéniz en la voz de Lawrence Zazzo y con Diego Crespo al piano (14 de agosto). El ciclo concluirá el 14 de septiembre con un concierto a cargo de Vocalia Tadea, el coro femenino dirigido por Basilio Astúlez.

 

Todos los conciertos comenzarán a las 20:00 horas y las entradas están disponibles para su compra online en el servicio Teleentradas, así como en la propia taquilla física del Museo del Retablo.

«Peregrinos de esperanza»: el arzobispo envía a los jóvenes de la archidiócesis a Roma

por Natxo de Gamón,

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La catedral de Burgos ha acogido este domingo la misa de envío de los jóvenes de la archidiócesis que participarán en el Jubileo de los Jóvenes en Roma. La celebración ha estado presidida por el arzobispo, Mons. Mario Iceta Gavicagogeascoa, quien ha recordado a los peregrinos que su viaje no es «ni un veraneo ni un viaje cultural», sino «una peregrinación como ‘peregrinos de esperanza’».

 

Durante su homilía, el arzobispo ha reflexionado sobre las lecturas proclamadas, subrayando que «Dios transforma nuestra esterilidad en fecundidad cuando nos encontramos con Él». Así como Abraham fue bendecido al acoger con generosidad al Señor en su tienda, ha invitado a los jóvenes a ofrecer sus vidas con la misma apertura y disponibilidad.

 

Mons. Iceta ha recordado también la necesidad de ayudar a Cristo en la misión de anunciar el Evangelio, una tarea que, aunque exige esfuerzo, «es una fatiga alegre y esperanzada». Ha advertido del riesgo de caer en un activismo vacío si no nace del encuentro con Dios: «Cuando el trabajo proviene de la contemplación del Señor, no nos rompe, nos santifica».

 

La misa ha coincidido, además, con el 804 aniversario de la dedicación de la Catedral, un dato que el arzobispo ha querido remarcar al invitar a los jóvenes a «entrar en la casa del Señor purificados y transformados».

 

En su mensaje final, ha alentado a los jóvenes a dejarse impactar por el Señor, a descubrir su vocación y misión, y a «transformar este mundo inhóspito en el reinado del Señor, que es paz, alegría, esperanza y misericordia». Ha pedido para ellos la intercesión de la Virgen María y les ha animado a regresar con el corazón encendido para sembrar esperanza.

Vadocondes hace historia celebrando el renacer de su órgano barroco

por Natxo de Gamón,

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La iglesia parroquial de Vadocondes vivió una jornada inolvidable con motivo de la inauguración del órgano histórico recientemente restaurado, en un acto que congregó a más de 300 personas, entre vecinos, visitantes, autoridades civiles, religiosas y del ámbito cultural.

 

El evento, organizado por Ars Vadocondes –una iniciativa de la Delegación de Patrimonio de la archidiócesis de Burgos y de la Junta Parroquial de Vadocondes– y con el apoyo de la Fundación Santa María la Real, contó con la presencia de Mons. Mario Iceta Gavicagogeascoa, arzobispo de Burgos; Máximo López Vilaboa, director de Transparencia y Buen Gobierno de la Junta de Castilla y León, Javier Arroyo Rincón, vocal de la Junta de Gobierno de la Diputación Provincial de Burgos; Belén Esteban Sánchez, concejal del Ayuntamiento de Aranda de Duero y diputada provincial; y Luis Javier Herrera Martín, alcalde de Vadocondes, que acudió acompañado de la Corporación Municipal.

 

El órgano, que permanecía en silencio desde hacía más de 60 años, ha sido recuperado gracias a un ejemplar proceso de micromecenazgo y al compromiso de toda la comunidad. La restauración ha sido ejecutada por los talleres Órganos del Moncayo y Fénix Restauración, devolviendo al instrumento su voz original, considerada por muchos el «alma sonora» del templo.

 

Uno de los momentos más emotivos fue la bendición del órgano. «Como en las grandes catedrales europeas, donde la bendición del órgano simboliza su entrega al servicio de la comunidad y de lo sagrado, hoy este instrumento restaurado en Vadocondes ha sido también bendecido, no solo con agua y palabras, sino con la emoción de un pueblo entero. Una ceremonia que recuerda a la reciente reconsagración del gran órgano de Notre-Dame de París, donde cada nota volvió a elevarse como plegaria y celebración de la vida».

 

La misa inaugural fue acompañada al órgano por Eduardo María Feijoo, joven promesa burgalesa que ofreció una interpretación solemne y emotiva, marcando así el primer servicio litúrgico del órgano restaurado.

 

La inauguración también sirvió de marco para el lanzamiento oficial del ciclo cultural El Renacer del Órgano, que incluirá conciertos, actividades educativas y encuentros intergeneracionales hasta el año 2026.

 

La jornada concluyó con el homenaje al maestro francés Francis Chapelet, referente mundial del órgano ibérico, cuya implicación y apoyo han sido esenciales para que este sueño se hiciera realidad. Un aperitivo popular en la plaza del pueblo cerró el evento en un ambiente festivo y de profundo orgullo colectivo.

«El 804 aniversario de la dedicación de nuestra catedral»

por Natxo de Gamón,

iluminación catedral burgos

Escucha aquí el mensaje de Mons. Mario Iceta

 

Queridos hermanos y hermanas:

 

Nuestra archidiócesis burgalesa celebra hoy el octingentésimo cuarto aniversario de la dedicación de la santa iglesia basílica catedral, un templo que se ha convertido en símbolo y emblema de Burgos y de toda su historia que ha vivido las vicisitudes de épocas variadas y diversas.

 

Desde que en 1221 se pusiese la primera piedra, de manos de rey san Fernando, la fe que expresan todas y cada una de sus piedras es testimonio de presencia cristiana en Burgos y de evangelización hasta lugares lejanos de la tierra.

 

Siguiendo el nuevo estilo gótico, la primera etapa de la construcción de la catedral queda casi concluida 60 años después, con la estructura interior, la portada de Sarmental, la principal y la de la Coronería, así como con las capillas absidiales. El último periodo de la etapa gótica destaca por la edificación de las agujas, la capilla de los Condestables y el cimborrio primitivo. Tras la reconstrucción de este (que se derrumbó por exceso de peso) y algunos cambios en las capillas, los claustros bajo y alto completan la edificación de la catedral durante el siglo XIII.

 

De nuestra catedral, cabe destacar los retablos de Gil de Siloé, el de Santa Ana o el de las Vírgenes; los retablos de Felipe de Vigarny, los hermanos Rodrigo Martín de la Haya, Juan de Vallejo, así como la colección de pinturas de finales del siglo XV y de influencia flamenca; las obras de orfebrería e imaginería, como también las custodias, la cruz procesional y los relicarios. Dentro de sus muros, los artistas más importantes del gótico, del barroco y del renacimiento han plasmado sus obras más significativas en el campo de la arquitectura, la escultura y la pintura.

 

Sin embargo, recordando aquel 20 de julio de 1221, conmemoramos que la catedral, desde entonces, no sólo fue declarada en 1984 Patrimonio de la Humanidad, merced al edificio en sí y al contenido de la misma, sino que ha acogido el sentir de los millones de corazones que han pasado por sus moradas.
804 años acumulan el peso de una historia de fe y esperanza, de muchas vidas, oraciones y de la fecundidad del Evangelio derramados allí, a los pies del Señor, bajo la atenta mirada de los santos y en las manos de Santa María.

 

Las columnas de nuestra catedral custodian infinidad de dificultades y alegrías, de sinsabores y esperanzas, de plegarias y sueños. Con el paso del tiempo, ha resistido el devenir de los acontecimientos y se ha convertido en un faro de fe, esperanza y caridad que se ha hecho cultura para admiración de tantos los visitantes. Su belleza, capaz de traspasar cualquier frontera, la convierte en un lugar eclesial de celebración, evangelización, comunión y caridad.

 

Con esta presencia tan viva, me vienen al corazón las palabras del Maestro a sus apóstoles, cuando les anima a acompañarle en su descanso: «Venid vosotros a solas a un lugar desierto a descansar un poco» (Mc 6, 30-34). Porque nuestra catedral también es un lugar de descanso del alma y de las prisas de la vida, un recreo para los sentidos, espera habitada y contemplación, donde nadie es mirado como forastero, sino que todos somos acogidos como hermanos.

 

En medio de la incertidumbre, de los tiempos difíciles y de las prisas con que nos asedia en demasiadas ocasiones la vida, la Iglesia –por medio de sus templos– ha de ser ese «hospital de campaña» al que apuntaba, una y otra vez, el recordado papa Francisco: «Esta imagen de la Iglesia que, como el buen samaritano, se acerca con compasión y venda las heridas derramando sobre ellas aceite y vino (cf. Lc 10, 34)».

 

Ante el asombro que deslumbra, las palabras han de dejar espacio a los gestos de mutua acogida. Y hoy, tras más de ocho siglos, nuestra catedral quiere seguir siendo ese hogar samaritano que refleja el rostro de Cristo, quien tomó sobre sí todos nuestros anhelos para darles sentido con la fuerza de la Resurrección.

 

Con gran afecto, pido a Dios que os bendiga.

+ Mario Iceta Gavicagogeascoa
Arzobispo de Burgos