Burgos celebra la Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores
El pasado domingo, 27 de julio, el Secretariado para la Pastoral de las Personas Mayores organizó los actos de celebración de la V Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores. Esta fiesta —instituida por el papa Francisco en el domingo más cercano a la fiesta de San Joaquín y Santa Ana— ha sido convocada por el papa León XIV este año bajo el lema Feliz el que no ve desvanecerse su esperanza.
En la archidiócesis se prepararon dos actos, uno en la parroquia de La Anunciación, en la capital, organizado por el Secretariado para la Pastoral de las Personas Mayores, y el otro en la parroquia de San Facundo y San Primitivo en Las Quintanillas, organizado por el Programa de Mayores de Cáritas Diocesana de Burgos.
La celebración eucarística en La Anunciación tuvo lugar en la misa parroquial de las 13:00h, presidida por el párroco, Jesús González Alonso. La iglesia estaba a rebosar de fieles, con los laterales y el claustro también ocupados por los asistentes a la celebración.
La ceremonia se inició con una monición de entrada que recordó a los participantes que se habían reunido para celebrar el Día del Señor, el cual enseñaba a orar y a hacerlo con insistencia, y que orar es mirar a Dios con amor y agradecimiento. También invitaba a reconocer que los abuelos y personas mayores enseñan las mejores lecciones de la vida, y a pedirle al Señor que les bendiga y guarde en estos años apacibles de la ancianidad.
En la homilía, el párroco destacó y desarrolló varios de los puntos tratados por el papa León XIV en su mensaje para esta Jornada, y resaltó la gran labor que está haciendo el grupo de Vida Ascendente siguiendo los consejos que ofrece el Pontífice en su mensaje. Hizo una invitación especial a los mayores, y a los no tan mayores, para conocer el movimiento basado en tres pilares: «espiritualidad», «apostolado» y «amistad», que se desarrollan plenamente en sus reuniones semanales.
En el ofertorio se ofrecieron, junto con el pan y el vino, el cartel de la Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores, dando gracias a León XIV por su precioso mensaje; una cesta de cerezas en las que estaban representados los trabajos y alegrías de nuestra vida y, por último, un centro de flores que simbolizan lo bello y bonito de la vida.
Tras la comunión, los fieles rezaron la oración compuesta por el papa León XIV para la Jornada y que, junto al mensaje, había sido preparado en un libreto que se entregó a los participantes en la entrada, junto con un marcapáginas que había preparado Cáritas Diocesana de Burgos.
Al finalizar la misa, en el claustro, un profesor de música deleitó a los asistentes con un recital de música propia de su juventud, tocada con un acordeón, mientras degustaban las cerezas ofrecidas en la celebración eucarística. Al ritmo de la música, hubo parejas que incluso se animaron a bailar.
Por su parte, en Miranda de Ebro, los grupos de Vida Ascendente también animaron y celebraron la Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores con una misa, resultando un día muy entrañable para los participantes.
