Las ‘puertas del cielo’ de abrieron de nuevo en Sonorama Ribera

por Natxo de Gamón,

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La parroquia de Santa María la Real de Aranda se ha vuelto a sumar a la celebración de Sonorama Ribera proponiendo un original ‘escenario’ en el que elevar el espíritu a través de la belleza del arte, con la celebración de la segunda edición de The Heaven’s Doors. Tras la buena acogida de la primera experiencia, que tuvo lugar en 2024, este año el templo ha vuelto a abrir sus puertas durante la celebración del festival para ofrecer visitas interpretativas centradas en su magnífica portada.

 

Bajo el lema Heaven’s Doors: atraviesa la puerta, abre la mente, refresca el corazón, cada visita ha sido una invitación a comprender, con las necesarias claves culturales y religiosas, el relato esculpido en piedra hace más de 500 años por Simón de Colonia y su hijo Francisco. En esta ocasión más de 350 personas han participado en alguno de los nueve pases programados en el interior del templo, ubicado en medio de los escenarios urbanos de Sonorama Ribera y paso obligado cada día para miles de asistentes al festival.

 

El eje de la visita ha sido la rica iconografía de la fachada del templo más emblemático de Aranda, que además, y en sintonía con el espíritu del festival Sonorama ha refrendado la actualidad de su mensaje de salvación con diversas interpretaciones y testimonios, como los de la Fraternidad Verbum Spei o las Hermanas de Iesu Communio. Una veintena de personas voluntarias de la parroquia de Santa María y del arciprestazgo de Santo Domingo han sido las encargadas de brindar la acogida y la posibilidad de interactuar por medio del diálogo.

 

La buena acogida de la experiencia ha quedado reflejada en los numerosos y significativos mensajes que los participantes han dejado por escrito en los cuadernos preparados para la ocasión al final de las visitas, reflejando procedencias tan variadas como Málaga, Bilbao, Salamanca, Ciudad Real, Zamora, Murcia o Tarragona. Mayoritariamente son mensajes de agradecimiento por la acogida así como de sorpresa por encontrar esta experiencia en medio del Sonorama. Valoran la paz, quietud y silencio que han encontrado en el mismo corazón del festival y también las explicaciones con las que aseguran haber comprendido mejor la fachada y su mensaje de fe.

 

Varios de los asistentes aprecian haber encontrado un espacio que alienta la espiritualidad y la fe «en un Dios vivo». Uno de los aspectos más valorados han sido las interpretaciones musicales, de las que varios asistentes han asegurado que les ha proporcionado paz interior. «Fe y amor a Dios en mitad del Sonorama ¡Gracias!» resume una de las aportaciones.

 

Esta iniciativa se suma a otras acciones del llamado ‘primer anuncio’ del evangelio, en las que trabaja la Iglesia en Burgos y España, en este caso por medio del patrimonio artístico y cultura.

 

Más Sonorama en el Museo de Arte Sacro

También el Museo de Arte Sacro en la iglesia de San Juan ha sido escenario del encuentro Sonorama también se escribe, dirigido por Fernando Navarro, escritor y periodista de El País que este año ha protagonizado el escritor César Pérez Gellida.

 

Esta actividad ha servido para estrenar la remodelación del sistema expositivo de la iglesia, que facilita un espacio más versátil, amplio y diáfano, llevado a cabo con la colaboración de la Fundación Ars Burgensis.

Masa: un pueblo unido por su iglesia

por Natxo de Gamón,

 

Masa: un pueblo unido por el cuidado de su iglesia

Imagen del retablo del Rosario de la iglesia de Masa. Foto: Hispania Nostra.

 

Los 29 vecinos de Masa se han propuesto restaurar el retablo del Rosario que se conserva en la iglesia parroquial de la Asunción de Nuestra Señora y, para ello, han lanzado una campaña de micromecenazgo que estará activa hasta el próximo 3 de septiembre y con la que esperan obtener al menos 20.000 euros, aunque el objetivo final es lograr 25.000 euros, una cantidad que permitiría hacer frente a la restauración completa de la pieza, prevista para el primer semestre de 2026.

 

Masa vuelve a recurrir al micromecenazgo o crowdfunding que ya les permitió, el pasado año, restaurar el retablo mayor del templo y el reloj situado en la torre de la iglesia. Una campaña en la que lograron 40.810 euros, algo por encima de los 40.000 que se pusieron como objetivo mínimo, pero lejos de los 55.000 euros que hubieran sido el resultado óptimo.

 

El retablo del Rosario

El retablo del Rosario, objeto de esta campaña de micromecenazgo, es de estilo barroco, de madera de pino tallada y ensamblada en 1742, y policromada en 1759 mediante pan de oro; con unas dimensiones aproximadas de 400 cm de alto por 180 cm de ancho.

 

El objetivo del tratamiento es garantizar la estabilidad del retablo mediante el correcto montaje de las estructuras que han llegado a la actualidad, la consolidación y desinsectando las estructuras de madera y la fijación de la policromía. También se propone devolver su lectura artística mediante la limpieza de policromía y la reintegración de aquellos volúmenes que distorsionan y llaman la atención.

 

Cómo colaborar

La Asociación RE&RE Páramo de Masa, que es la que está detrás de esta campaña junto a Hispania Nostra, ofrece varias formas de colaborar en la restauración. A cambio de las donaciones, ofrecen diferentes apadrinamientos, que van desde aportaciones de 12 euros a una de 1.000, con posibilidad de donativos libres.

 

Así, aquellos que quieran colaborar podrán apadrinar la plantación de un árbol, por 12 euros; también diez agujeros de carcoma de los 546 que han detectado mediante inteligencia artificial en la talla de Santiago, con una aportación de 20 euros; o una teja, que llevará grabado el nombre del donante o de su familia, por 33 euros, y que se colocará en el futuro retejado del templo.

 

Los apadrinamientos incluyen también las tallas del retablo, por 150 euros; los bancos de la iglesia, por 200 euros; el mecanismo del antiguo reloj, por 500 euros; el altar mayor, por 600 euros; una casulla, por 800 euros; y el sagrario del retablo, del siglo XVII, por 1.000 euros.

 

Si la aportaciones superasen el objetivo máximo, los vecinos de Masa tienen nuevos proyectos para restaurar. En primer lugar, el tabernáculo para el Santísimo, considerado una obra de gran calidad y un buen exponente del clasicismo final; además de tres retablos, que también necesitan ser restaurados: el de la Inmaculada —antiguo retablo de Ánimas de 1794—, el retablo de la Virgen del Pilar de 1794, y el retablo de San Sebastián del siglo XVIII de estilo neoclásico.

 

Se puede colaborar con esta iniciativa a través de la asociación Hispania Nostra, en este enlace.

 

Campaña Protemplos: escuela de fe, historia y belleza

por redaccion,

campaña pro templos

 

Queridos hermanos y hermanas:

 

Este domingo celebramos la XIX Campaña Protemplos, iniciativa que nació en el año 2006 con el objetivo de conseguir fondos para la recuperación de los templos que necesitan ser restaurados de toda la archidiócesis de Burgos.

 

Por medio de esta jornada, preservamos viva la identidad y la historia de nuestros pueblos burgaleses. Siendo guardianes del patrimonio y cuidando la herencia de nuestros mayores, reavivamos esta heredad que, con el paso de los años, dejaremos a las próximas generaciones.

 

Esta campaña se convierte en un pilar fundamental para tantas iglesias y ermitas que, año tras año, se mantienen con vida merced a los donativos que nos recuerdan que los templos son el corazón de nuestros pueblos. Porque son iconos de identidad religiosa y comunitaria que, al conservarlos, reavivan la historia espiritual y cultural de nuestros antepasados y los momentos importantes de nuestras vidas.

 

Burgos posee un magnífico patrimonio religioso, una verdadera escuela de fe que se hace arte, misterio y belleza. Sin embargo, este misterio escondido en el corazón de Dios corre el riesgo de desaparecer si no cuidamos y protegemos esta historia que el inconmovible paso del tiempo se está empeña en deshacer.

 

Estos edificios representan el alma viva de nuestros pueblos. Su valor religioso, artístico, patrimonial, cultural e histórico, donde muchas iglesias están inscritas como Bien de Interés Cultural (BIC), da cuenta de que, salvando nuestro pasado, fortalecemos nuestro futuro.

 

Somos «hechura de Dios», dice la Sagrada Escritura, desde la voz del apóstol de los gentiles, «creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica» (Ef 2, 10). Y ese obrar nos identifica. 

 

He podido comprobar, en primera mano, el extraordinario trabajo que se está realizando gracias a diversas iniciativas y la colaboración de administraciones e instituciones variadas; he visitado personalmente iglesias, ermitas y templos reconstruidos; he contemplado cómo la mano humana se une a la de Dios para restaurar su Casa. Y es verdaderamente conmovedor ser testigo de algo así, que se ha podido llevar a cabo gracias a las personas que saben que «el hombre generoso prosperará y quien alivia la sed será saciado» (Prov 11, 25), mientras que «quien descuida su casa hereda viento» (Prov 11, 29).

 

Esta campaña da prioridad a aquellos lugares donde la necesidad apremia. Es un pilar de apoyo esencial, pues estas mejoras incluyen reparaciones en tejados, cubiertas, muros, cimientos…

 

Esta iniciativa tan generosa une a feligreses, sacerdotes, administraciones, instituciones, donantes para preservar nuestro valioso patrimonio religioso, y nos invita, no sólo a renovar la mirada interior, sino también a descubrir la belleza exterior de nuestra Iglesia. Porque la bondad de Dios se manifiesta, también, en la belleza de la naturaleza, de los templos, de los monasterios, de tantos rincones donde Él habita…

 

Decía José Ortega y Gasset que «la belleza que atrae rara vez coincide con la belleza que enamora». Sin embargo, todo lo bello de Dios, atrae y enamora.

 

Os animo a colaborar con esta campaña Protemplos, para auxiliar a los pueblos y a sus parroquias con pocos recursos para que sigan haciendo realidad el sueño de Dios y recuperen ese patrimonio tan especial que les reconcilia con su pasado y les aúna con su futuro. 

 

Ojalá podamos ver restauradas cada una de estas iglesias y decir, con el Cantar de los Cantares: «toda tú eres bella, amada mía; no hay en ti defecto alguno» (Cant 4, 7). 

 

Con gran afecto, pido a Dios que os bendiga.

 

+ Mario Iceta Gavicagogeascoa

Arzobispo de Burgos

La provincia celebra a su patrón, santo Domingo de Guzmán

por redaccion,

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En una de sus calles nació en 1170 uno de sus vecinos más ilustres no sólo por fundar la orden de Predicadores, sino también por ser uno de los difusores de la devoción del rezo del santo Rosario y un gran defensor de la fe cristiana frente a las herejías albigense, gnóstica o pelagiana. Y aunque ejerció gran parte de su ministerio pastoral en la vecina Osma, santo Domingo de Guzmán es el patrón de la provincia de Burgos, y su localidad natal, Caleruega, se convierte cada 8 de agosto en su capital.

 

Hasta el municipio se han acercado hoy las principales autoridades provinciales, encabezadas por el presidente de la Diputación, Borja Suárez, quien ha presentado sus peticiones al santo en la eucaristía que ha presidido el arzobispo. También ha acudido el delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Burgos, Roberto Saiz, y numerosos diputados provinciales.

 

Monseñor Mario Iceta ha repasado en su homilía algunas de las virtudes del santo, entre las que ha destacado su sabiduría y su misión apostólica en todo el mundo. Al igual que hizo con santo Domingo, «el Señor ha tocado nuestros labios para que podamos cumplir con nuestra misión». Una misión que consiste en «ser testigos antes que maestros», que convenzan al mundo «más por su ejemplo que por lo que dicen», ya que basan su acción en la sabiduría divina. Recordando que los vocablos «sal» y «sabiduría» proceden de la misma raíz etimológica, ha recordado que «ser sal de la tierra significa dar sabor» y que ser sabios quiere decir «tener una mirada cierta de las cosas como Dios las ve».

 

Como es tradición, la jornada ha contado con la habitual recepción que las madres Dominicas han brindado a las autoridades provinciales. En el acto también han participado el abad de Santo Domingo de Silos, dom Lorenzo Maté, y el obispo de Puyo (Ecuador), el burgalés Rafael Cob, así como numerosos sacerdotes dominicos.

«Aspiren a cosas grandes, a la santidad. No se conformen con menos»

por Natxo de Gamón,

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Con mochilas cargadas de ilusión y el corazón abierto a la gracia, cerca de tres centenares de jóvenes de la archidiócesis de Burgos han viajado a Roma para participar en el Jubileo de los Jóvenes, una de las grandes citas del Año Santo que vive la Iglesia universal. Bajo el lema Peregrinos de esperanza, han cruzado la Puerta Santa y vivido intensamente una experiencia de fe compartida con miles de jóvenes procedentes de todo el mundo.

 

El grupo, acompañado por sacerdotes, seminaristas y catequistas, partió el pasado 25 de julio desde Burgos. Durante el trayecto, hicieron parada en lugares significativos como Barcelona, Marsella, Génova y Asís, antes de alcanzar la Ciudad Eterna. Allí han participado en catequesis, celebraciones, momentos de adoración y reconciliación, así como en los actos centrales con el Santo Padre, que han marcado el corazón de esta peregrinación.

 

Uno de los momentos más intensos fue la Vigilia del sábado, 3 de agosto, en Tor Vergata. Bajo el cielo romano, el silencio, la música y la adoración eucarística conmovieron a los presentes en una noche de oración que quedará grabada en la memoria de muchos. Al día siguiente, la misa con el papa León XIV reunió a más de un millón de jóvenes. En su homilía, el Santo Padre les exhortó: «Aspiren a cosas grandes, a la santidad. No os conforméis con menos».

 

«Sentimos una sed tan grande que ninguna bebida de este mundo puede saciar», afirmó el Papa, animando a los jóvenes a no dejarse engañar por «sucedáneos ineficaces» y a buscar al único que puede colmar el corazón: Cristo. Recordando las confesiones vividas durante estos días, subrayó que «la plenitud de nuestra existencia no depende de lo que poseemos, sino de lo que sabemos acoger y compartir con alegría».

 

Este Jubileo no ha sido para los jóvenes burgaleses un simple viaje, sino un verdadero camino espiritual. Un tiempo de encuentro con Cristo vivo en la Iglesia, un despertar vocacional y una llamada a ser testigos valientes de la esperanza en medio de un mundo herido por la desesperanza y el individualismo.