«Bautizados en la vida de Cristo»

por Natxo de Gamón,

«El Bautismo y la vocación cristiana»

 

Escucha aquí el mensaje de Mons. Iceta

 

Queridos hermanos y hermanas:

 

En la fiesta del Bautismo del Señor, volvemos a situarnos a la orilla del Río Jordán: donde el Cielo se rasgó, el Espíritu descendió y la voz del Padre inundó de amor a toda la Humanidad. Allí comenzó, de manera visible, la vida pública de Cristo, siendo así la puerta al misterio de nuestro propio bautismo en Él, para participar de su vida plena y eterna.

 

Nuestro Bautismo no es un recuerdo anclado en algún lugar del pasado; es un acontecimiento sagrado en el que Dios irrumpe en la historia de cada uno de nosotros y la transfigura desde dentro. Como nos recuerda san Pablo, «por el Bautismo fuimos sepultados con Él en la muerte, para que, así como Cristo fue resucitado de entre los muertos, también nosotros caminemos en una vida nueva» (Rom 6, 4). Bautizarse es entrar en la intimidad del Señor y dejar que Él se adentre en la nuestra; es ser injertados en su existencia, dejar que su modo de vivir, de amar y de entregarse se convierta en el nuestro.

 

Ser bautizados en Cristo significa, ante todo, participar de su carne de una manera real y profunda. La carne de Cristo es la carne asumida, tocada por Dios, atravesada por la fragilidad humana y, al mismo tiempo, transformada por el amor. En el Bautismo, Dios no nos salva desde fuera: nos introduce en la vida de su Hijo. «El Verbo se hizo carne» (Jn 1, 14), donándose sin reservas.

 

En el Bautismo, nuestra vida concreta –con su historia, sus heridas y sus límites– es acogida en la carne del Hijo Amado. Somos miembros de su Cuerpo, como recuerda san Agustín: «Cristo y la Iglesia forman el Cristo total». Por ello, participar de su sacralidad es aprender a vivir una fe encarnada, capaz de amar con gestos, de sufrir con esperanza y de entregarse sin huir de la realidad.

 

Participar de la sangre del Señor es participar de su entrega. La sangre es la vida derramada, el amor llevado hasta el extremo. El Señor Jesús entra en las aguas del Jordán como quien anticipa la entrega total de la Cruz. Allí se solidariza con los pecadores, se sumerge en nuestro sufrimiento y nuestra muerte para abrirnos el camino de la vida. De la misma manera, en el Bautismo nosotros somos marcados por esa sangre que clama misericordia y reconcilia con cualquier mancha que empañe nuestro ser. Así, toda su entrega se convierte en alianza nuestra: «Esta es la sangre de la alianza, que es derramada por muchos» (Mc 14, 24). El bautizado ya no se pertenece a sí mismo, sino a Aquel que dio su vida por él. Participar de esta entrega es dejar que nuestra vida se vuelva ofrenda, que el amor tenga un precio y que la fe se haga fidelidad cotidiana.

 

Así mismo, el Bautismo nos hace partícipes de la vida plena y eterna de Dios, como una semilla ya sembrada: «El que cree y se bautiza se salvará» (Mc 16, 16). La vida eterna comienza ahora, en el corazón del tiempo, cuando el Espíritu Santo anida en nosotros y nos hace hijos en el Hijo. En el Jordán, el Padre declara: «Tú eres mi Hijo amado» (Lc 3, 22). En el Bautismo, esa misma palabra es pronunciada sobre cada uno de nosotros. Somos hijos, no por mérito, sino por gracia, porque este sacramento nos concede una identidad nueva: vivir desde Dios y para Dios, más aún en medio de la fragilidad.

 

Celebrar el Bautismo del Señor es recordar el día en que Cristo se sumergió en nuestras aguas para elevarnos a su vida. Renovemos, junto a la Virgen María, la gracia de nuestro propio Bautismo, viviendo como quienes participan de su carne, de su sangre y de su vida eterna. Y que nuestra existencia sea un reflejo humilde y fiel de Aquel que, sin necesitarlo, se dejó bautizar por san Juan para que nosotros fuéramos salvados.

 

Con gran afecto, pido a Dios que os bendiga.

+ Mario Iceta Gavicagogeascoa

Arzobispo de Burgos

La Casa Sacerdotal se reforma: «El hogar digno que los sacerdotes merecen»

por redaccion,

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El arzobispo, monseñor Mario Iceta, ha inaugurado esta mañana la conclusión de la primera fase de rehabilitación de la Casa Sacerdotal. Tras más de un año de trabajo, se ha intervenido en la primera planta del edificio, construyendo doce habitaciones «con plena accesibilidad y sin barreras arquitectónicas», amplias y con baños adaptados para facilitar la estancia a residentes con sillas de ruedas o movilidad reducida. Además, se han construido dos «unidades de convivencia», espacios diáfanos en los pasillos que crean lugares donde los residentes pueden disfrutar de encuentros y que dispondrán de cocina, sofás, mesas y sillas. También se han ampliado los pasillos para permitir el tránsito de sillas de ruedas y se han mejorado la calefacción y los sistemas de ventilación y anti incendios y la red de internet y comunicación interna.

 

«Queremos que sea una casa de futuro, un lugar sacerdotal con sabor a hogar», ha explicado el arzobispo. Para el prelado, más allá de «la bondad y excelencia de las estructuras», ha señalado que «son las personas las que hacen cálido un espacio», animando repetidamente a los sacerdotes a convertir este lugar en «un hogar».

 

Gracias al terreno ganado a la antigua terraza, se han construido amplias habitaciones diáfanas, acondicionadas con mobiliario de alta calidad, pensando en la mayor comodidad para los sacerdotes mayores que habitan esta casa. «Hemos querido construir el hogar digno que ustedes merecen», como ha explicado Berta Carpintero, la arquitecto que ha diseñado la obra. La intervención se ha concluido con tonos neutros y cálidos, con un suelo de tipo madera y pasamanos en los pasillos para dar un aspecto acogedor al edificio. Los baños están totalmente adaptados y la luz natural juega un papel protagonista en habitaciones y zonas comunes.

 

Actualmente, 75 sacerdotes habitan en este lugar del paseo de los Cubos, algunos acompañados de hermanos o familiares con los que han convivido a lo largo de su ministerio. Para el director de la Casa, Julián Galerón, es vital que «los sacerdotes se sientan a gusto, donde puedan entrar y salir con libertad y puedan convivir con otros hermanos. Esta es su casa». Tras casi 50 años de funcionamiento, se hacía urgente intervenir en el inmueble, haciendo más confortable la vida de sus residentes.

 

A partir de la próxima semana, comenzará la ejecución de una nueva fase de rehabilitación, interviniendo en las habitaciones del segundo piso y acometiendo reformas en los antiguos espacios comunes de la primera planta. Se pretende también reformar la cocina y la lavandería y crear nuevas salas de estar donde acoger a invitados y espacios donde realizar talleres, gimnasio y servicios de peluquería y podología.

La archidiócesis invita a los mayores de 25 años a completar su iniciación cristiana

por Natxo de Gamón,

 

sacramento de la confirmación

 

La archidiócesis de Burgos ha puesto en marcha para el año 2026 una nueva propuesta de catequesis de confirmación de adultos, dirigida a personas mayores de 25 años que no han recibido este sacramento y desean completar su iniciación cristiana, ofreciendo un período de reflexión y maduración en la fe que profundice en su formación y compromiso cristiano que puede culminar con el sacramento de la confirmación.

 

Las iniciativas de catequesis de confirmación de adultos, coordinadas por la Vicaría de Pastoral, se desarrollarán con itinerarios adaptados a las realidades de la archidiócesis, con Burgos, Aranda de Duero y Miranda de Ebro como ejes y combinando diferentes opciones que incluyen encuentros formativos, acompañamiento personal y experiencias de retiro espiritual.

 

En Burgos

En la ciudad de Burgos, se han programado varias modalidades de catequesis de confirmación de adultos. Por un lado, encuentros semanales los jueves de febrero a mayo, en horario de 20:30h a 21:45h, que tendrán lugar en los salones de la parroquia de Nuestra Señora de Fátima. Para esta opción es necesario mantener una entrevista previa con Félix Diez (649 03 72 51) o Lucinio Ramos (650 09 29 66).

 

Además, se ofrecerá una opción intensiva los sábados 21 de febrero, 21 de marzo, 18 de abril y 9 de mayo, con sesiones de mañana y tarde, en los salones de la parroquia de San Martín de Porres. Para esta opción es necesario mantener una entrevista previa con Javier Najarro (644 55 38 28) o Isaac Hernando (627 56 61 75).

 

A estas propuestas se suman distintos retiros de fin de semana: el retiro Effetá, dirigido a jóvenes hasta 30 años, el fin de semana del 17 al 19 de abril en los Maristas de Miraflores; el retiro Emaús, para mujeres mayores de 30 años, el fin de semana del 24 al 26 de abril, en la Casa de Espiritualidad de Rabé de las Calzadas; y el retiro Emaús para hombres mayores de 30 años, que se celebrará el fin de semana del 8 al 10 de mayo, también en Rabé de las Calzadas. Para más información y la entrevista previa es necesario contactar con Patricia Pérez (675 05 40 74).

 

En Aranda

En Aranda de Duero, la catequesis se desarrollará en el salón de la parroquia de Santa María la Real, con encuentros los viernes 13, 20 y 27 febrero; 13, 20 y 27 de marzo; y 10 de abril, de 20:00h a 22:00h, además de una convivencia en fecha aún por concretar. Para participar es necesario mantener una entrevista previa con Alfredo Pérez (646 79 73 61).

 

En Miranda

En Miranda de Ebro, tendrán lugar las sesiones los miércoles 4, 11, 18 y 25 de marzo; 15, 22 y 29 de abril; y 6 de mayo, de 19:00h a 21:00h. Para participar es necesario mantener una entrevista previa con Fernando Puigdomenech (646 14 48 39).

 

En todos los casos, se requiere la entrevista previa de acompañamiento. La información completa también puede solicitarse en las parroquias, a través del correo confirmacionadultos@archiburgos.es o en el teléfono 608 90 91 20. La propuesta busca acompañar a los adultos en un proceso serio y personalizado de maduración en la fe y de plena incorporación a la vida de la Iglesia.

 

«Lo más importante es un encuentro con Jesucristo en la Iglesia»

por Natxo de Gamón,

 

Escucha aquí la entrevista completa

 

Cada vez son más los adultos que deciden dar un paso adelante, abrazar la fe y recibir el bautismo con un compromiso personal. Para acompañarles en su camino para entrar en la Iglesia, la archidiócesis cuenta con el Secretariado para el Catecumenado, cuyo director es José María Martínez Cuesta. En una intervención en el programa ‘El Espejo de COPE en Burgos’ con Álvaro Tajadura, Martínez Cuesta ha explicado cómo se desarrolla este fenómeno en la provincia.

 

Aunque en países como Francia el catecumenado de adultos lleva funcionando desde 1947, en España es un fenómeno más reciente pero que «está cogiendo cada vez más fuerza», según el coordinador. Mientras que en ciudades como Barcelona ya lleva tiempo bien programado, en Burgos se está avanzando poco a poco desde que empezó a principios de los años 2000 de la mano de José Antonio Abad.

Un compromiso más consciente

La razón de este aumento, según ha explicado Martínez Cuesta, es que «casi el 50 por ciento ya no reciben el bautismo de niños», una cifra que el arzobispo, Mons. Mario Iceta, ha mencionado en alguna ocasión. Estas personas, al llegar a momentos clave como la primera comunión, el matrimonio o ya en una etapa más madura de su vida, sienten la «necesidad de acercarse a la Iglesia» y solicitan recibir los sacramentos de la iniciación cristiana: bautismo, confirmación y eucaristía.

 

La principal ventaja de recibir el bautismo en la edad adulta es que la persona «es más consciente de lo que quiere y desea, y él personalmente lo pide». Sin embargo, Martínez Cuesta subraya que el reto no reside sólo en la preparación y recepción de los sacramentos, sino en el después. El problema fundamental, afirma, es «que luego haya una continuidad y una inserción en la comunidad cristiana», ya sea en una parroquia o en un movimiento donde esa fe inicial pueda consolidarse.

 

Cómo es el proceso

Mons. Mario Iceta Gavicagogeascoa, arzobispo de Burgos, bautizando a un adulto.

 

El proceso del catecumenado se inicia con la petición de la persona interesada, que puede llegar a través de su parroquia o contactando directamente con el servicio diocesano. A partir de ahí, se busca «un catequista, alguien que le acompañe en este proceso». La formación se fundamenta principalmente en el Catecismo de adultos Buscad al Señor, publicado por la Conferencia Episcopal Española, y sigue las orientaciones sobre la iniciación cristiana de adultos que publicó el arzobispo.

 

Para Martínez Cuesta, lo más importante de este acompañamiento no es «aprender cosas», sino que se produzca «un encuentro con Jesucristo en la Iglesia». De quienes se preparan para el bautismo, destaca que recibe «un testimonio grande de su fe», y subraya que ellos «serán los futuros testigos para que otros se puedan acercar también a la Iglesia».

 

Un revulsivo para la comunidad

El fervor y el deseo de estos nuevos cristianos puede servir como un «revulsivo» para aquellos que fueron bautizados hace tiempo y viven su fe de una forma «aletargada». Aunque Martínez Cuesta reconoce que a veces se puede sentir «una especie de envidia» por la atención que se les presta, insiste en que su llegada es «una llamada» y «una gracia» para el resto de la comunidad.

 

Cualquier persona que haya iniciado un camino de fe y esté interesada en bautizarse de adulto puede iniciar el proceso. Para ello, puede acudir a su parroquia más cercana o contactar con el Secretariado de Catecumenado, donde se encargarán de buscarle un acompañante para este viaje de fe.

La Iglesia en España y el Gobierno firman un acuerdo para atender la reparación de víctimas de abusos sexuales a través del Defensor del Pueblo

por Natxo de Gamón,

El presidente de la CEE, el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes y el presidente de CONFER suscriben el acuerdo. | Fuente: Conferencia Episcopal Española.

 

La Iglesia en España y el Gobierno han acordado abrir una vía a través del Defensor del Pueblo para la reparación de aquellas personas víctimas de abusos sexuales que no deseen acudir directamente a la Comisión PRIVA establecida por la Iglesia. El acuerdo ha sido suscrito por Félix Bolaños García, ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes; Mons. Luis Javier Argüello García, presidente de la CEE, y Jesús Díaz Sariego, presidente de la CONFER.

 

Para la firma del acuerdo, el Gobierno se ha comprometido, como solicitaba la Iglesia, a abordar la reparación integral de todos los menores víctimas de abusos sexuales en cualquier ámbito de la vida pública.

 

Este sistema acordado de reconocimiento y reparación, tendrá el criterio técnico de la Oficina del Defensor del Pueblo, la evaluación de la Comisión del PRIVA, el consenso Iglesia Católica-Estado y la participación de las víctimas. La Oficina del Defensor del Pueblo estudiará los casos presentados y propondrá un cauce de reparación que será estudiado y evaluado por la Comisión PRIVA establecida por la Iglesia. Los criterios de valoración de los casos y de la baremación de la reparación de la Oficina del Defensor del Pueblo y de la Comisión PRIVA serán homogéneos. En caso de discrepancia de la valoración una comisión mixta estudiará el caso que, en última instancia será establecido por el Defensor del Pueblo tras escuchar al presidente de la CEE o de la CONFER según el caso.

 

Además, el Gobierno ha aceptado que las reparaciones económicas estén exentas de tributación, especialmente del impuesto sobre la Renta.

 

El sistema establecido no está basado en la imposición de una obligación jurídica, sino en el compromiso moral de la Iglesia y el mutuo acuerdo de las partes. Es una vía temporal con una duración de un año (prorrogable otro año más), para aquellas causas que no hayan tenido y no puedan tener recorrido judicial bien por la prescripción del delito o bien por la muerte del victimario.

 

Intervenciones de los presidentes de la CEE y CONFER

Tras la firma, Mons. Luis Argüello y Jesús Díaz Sariego, han explicado, en rueda de prensa, su valoración sobre el acuerdo.

 

El presidente de la CEE ha calificado este acuerdo como un «nuevo paso» dentro de un largo recorrido que la Iglesia en España viene realizando en los últimos años, por el que ha mostrado su satisfacción. Mons. Argüello también ha destacado que el derecho canónico permite, en casos de gravedad, levantar la prescripción de delitos, algo que no sucede en la vida civil.

 

Como parte del proceso que emprendió la Iglesia en España hace años, se han creado las 70 Oficinas diocesanas para atención de las víctimas, además de las creadas en las Congregaciones religiosas. En estas oficinas, además de la recepción de denuncias, se ha avanzado en la formación de cara a la formación para un mejor acompañamiento y para la prevención.

 

Otro paso importante fue la creación de la Comisión Asesora del Plan de Reparación Integral a los menores y personas equiparadas en derechos, víctimas de abusos sexuales (PRIVA), en septiembre del 2024, ya centrada en las víctimas cuyos casos no han podido ser tratados en ámbitos jurídicos por haber prescrito o por haber fallecido el victimario. En este tiempo, se ha podido atender a más de un centenar de víctimas y se han distribuido cerca de dos millones de euros.

 

La «obligación moral» de la Iglesia en España con las víctimas ha dado hoy un nuevo paso. Mons. Argüello ha destacado su satisfacción porque supone incorporar a víctimas de otros ámbitos, como la educación o el deporte; por la exención fiscal en las indemnizaciones a las víctimas; y por el respaldo a la Comisión PRIVA, que tomará las decisiones, aunque, en caso de desacuerdo, pasarán a la revisión de la Comisión Mixta. No es una vía paralela, sino complementaria, «una puerta de acceso más”, ha puntualizado.

 

El presidente de la CEE también ha señalado que el trabajo que está haciendo la Iglesia en España tiene el reconocimiento del Vaticano, como quedó de manifiesto en la última reunión de las oficinas de protección de menores, en la que participó el servicio de la Santa Sede, con una valoración positiva.

 

Por último, Mons. Argüello ha resaltado que dentro del dolor que supone para la Iglesia reconocer estas situaciones, el objetivo es que «resplandezca la verdad y la justicia» para las víctimas de abusos con la vía judicial cerrada.

 

Por su parte, el presidente de la CONFER subrayó que el sistema está funcionando muy bien; además de destacar el compromiso moral de la Iglesia.

 

Jesús Díaz Sariego ha querido resaltar que la Iglesia es la única institución en nuestro país que asume delitos así, ya prescritos. «Hemos asumido esta responsabilidad», ha puntualizado.

 

También ha subrayado el trabajo de estos años tanto en la prevención como en la formación en los colegios y otros ámbitos. Y la buena coordinación con la Conferencia Episcopal en esta labor conjunta de apuesta por las víctimas.

 

Respecto al acuerdo, ha comentado que hoy es un día importante «porque se abre una nueva vía», es «un paso adelante más». No obstante, ha señalado la necesidad de reconocer la importancia de la Comisión asesora para la Reparación Integral a los menores y personas equiparadas en derechos, víctimas de abusos sexuales (PRIVA).