Los misioneros paúles clausurarán su año jubilar el próximo domingo

por Natxo de Gamón,

san vicente de paúl

 

Desde el 25 de enero de 2025 hasta el 25 de enero de 2026, la Congregación de la Misión (misioneros paúles) ha celebrado el 400 aniversario de su fundación. Para la Congregación ha sido un tiempo especial de gracia en el que la memoria agradecida del pasado les ha impulsado a vivir el presente con realismo y a mirar el futuro con esperanza e ilusión, bajo el lema Buena Noticia y Caridad.

 

La Congregación de la Misión fue fundada oficialmente por san Vicente de Paúl (de ahí el nombre de paúles), el gran santo de la caridad, el 17 de abril de 1625. En la actualidad, la congregación está viva y operante en numerosos países de los cinco continentes, siempre fiel a su carisma y manteniendo su lema específico: El Señor me ha enviado a evangelizar a los pobres.

 

En julio de 1704 llegaron a España los primeros misioneros paúles: tres sacerdotes y dos hermanos, procedentes de Italia, que desembarcaron en el puerto de Mataró (Barcelona). Hoy, la Congregación de la Misión está representada en nuestro país por dos provincias canónicas: la Provincia de Zaragoza y la Provincia San Vicente de Paúl-España. Sus ministerios abarcan desde la pastoral parroquial y las obras sociales hasta las misiones populares renovadas, la evangelización allende los mares, el acompañamiento a grupos laicales vicencianos, la enseñanza y, por supuesto, la colaboración con las Hijas de la Caridad.

 

A lo largo de este año jubilar, la Congregación ha desarrollado numerosas actividades de diversa índole: celebraciones litúrgicas, acciones formativas y de sensibilización sobre el carisma vicenciano, misiones parroquiales en Honduras, así como la amplia presencia y difusión en medios de comunicación digitales, audiovisuales y de prensa escrita. Entre los actos más significativos destaca el Congreso Nacional del Carisma Vicenciano, celebrado en Madrid del 23 al 25 de mayo, que reunió a más de 275 participantes procedentes de toda España y una delegación de Portugal, representando a las distintas ramas de la gran Familia Vicenciana.

 

El próximo domingo, 25 de enero, fiesta de la conversión de San Pablo, en la mayoría de comunidades, parroquias y obras de la Congregación, se celebrará con alegría la clausura de este año jubilar, dando gracias a Dios por los 400 años de la fundación de la Congregación de la Misión.

 

Esta clausura supone un impulso renovado para seguir viviendo y anunciando el carisma vicenciano en el mundo. La experiencia de estos 400 años invita a la Congregación de la Misión y a la Familia Vicenciana a continuar, con creatividad, amor y compromiso, el servicio a los más pobres y la misión evangelizadora allí donde más se necesita.

 

En la comunidad de Burgos, la clausura del año jubilar tendrá lugar el domingo, 25 de enero, con la celebración eucarística a las 19:30h, en la parroquia de San Pedro la Fuente, junto a la casa de la comunidad paúl de la calle Emperador. A esta celebración están invitados los fieles de la parroquia, así como los miembros de la Familia Vicenciana: misioneros paúles, hijas de la Caridad, AIC, AMM y demás ramas vicencianas, como signo de comunión y acción de gracias por estos 400 años de misión al servicio de los más pobres.

El Buen Pastor de Miranda lanza su campaña misionera ‘Muévete con… Venezuela’

por Natxo de Gamón,

<
>

 

Un año más, el equipo de Misiones de la parroquia de El Buen Pastor de Miranda de Ebro ha lanzado la XXVI edición de la campaña misionera Muévete con…, que en esta edición se centrará en Venezuela. La campaña surgió tras el huracán Mitch de 1998, en Nicaragua, donde se encontraba el misionero Fidel Sancho Bratos SJ, que pidió colaboración a la comunidad parroquial.

 

Este año, Muévete con… Venezuela quiere ayudar al país caribeño, donde se encuentran varias comunidades de Hermanas Misioneras de Acción Parroquial, congregación a la que pertenece Magdalena Caubilla Montoya, natural de la parroquia y que se encuentra en la ciudad de Mérida, en el oeste del país, junto a la cordillera de los Andes.

 

La población de la zona es muy diversa, con gran mezcla de tradiciones indígenas y coloniales. Su calidad de vida está afectada por la crisis económica y social del país. En el barrio, con un nivel de vida medio-bajo, viven muchas familias, jóvenes y niños en situación precaria, por lo que las religiosas prestan servicios de escucha activa, apoyo emocional, programas comunitarios, ayuda espiritual y en ocasiones, si tienen, ropa y comida.

 

El proyecto seleccionado para esta campaña misionera Muévete con… Venezuela consiste en lograr ayuda económica para financiar la restauración del centro de acogida que las Hermanas Misioneras de Acción Parroquial tienen en Mérida. Se trata de un espacio que ahora se encuentra muy deteriorado y que, con la ayuda que reciban, va a convertirse en un lugar acogedor y habitable para acompañar y animar encuentros personales y de grupo: convivencias de niños, jóvenes, adultos, familias… El coste total de la reforma asciende a 8.000 euros.

 

Para conocer más en detalle el proyecto y la realidad de la zona en la que trabajan las Hermanas Misioneras de Acción Parroquial, el equipo de misiones de la parroquia de El Buen Pastor ha organizado una serie de actividades. La primera de ellas será una mesa redonda que contará con la presencia de las Hermanas Misioneras de Acción Parroquial de Burgos, conexión online con la comunidad de religiosas de Mérida (Venezuela) y con Guillermo Caballero Ibarra, abogado venezolano residente en Miranda. Será el próximo viernes, 23 de enero, a las 19:00h en el centro parroquial. Además, la parroquia también va a celebrar un pincho solidario misionero el domingo, 25 de enero, a partir de las 12:30h.

La archidiócesis ofrece su oración ante el accidente ferroviario de Adamuz

por Natxo de Gamón,

 

La archidiócesis de Burgos y su arzobispo, Mons. Mario Iceta Gavicagogeascoa, lamentan la tragedia provocada por el accidente ferroviario ocurrido este domingo, 18 de enero en Adamuz (Córdoba), que se ha llevado tantas vidas humanas, dejando multitud de heridos y provocando un profundo dolor en tantas personas y familias.

 

El arzobispo reza fervientemente por el descanso eterno de los fallecidos, por la recuperación de los heridos y del dolor y aflicción causado a tantas personas y familias, y pide al Señor que les dé consuelo y fortaleza en estos difíciles momentos.

 

La archidiócesis y el arzobispo envían su oración y manifiestan su comunión fraterna con los pastores y los fieles de las diócesis de Córdoba, Huelva y Málaga.

Comienza la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos

por Natxo de Gamón,

nicea ecumenismo unidad cristianos

Imagen de la oración ecuménica celebrada en 2025 en la parroquia del Hermano San Rafael de la capital.

 

La Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos es un tiempo que cada año invita a la oración por la ansiada unidad entre las diferentes confesiones cristianas y que se celebra de forma que culmine en el 25 de enero, fiesta de la Conversión de san Pablo.

 

Este año, la Delegación para el Ecumenismo y el Diálogo Interreligioso de la archidiócesis de Burgos ha preparado un programa de actos que van a tener lugar a lo largo de esta semana tanto en Burgos capital como en otros puntos de la provincia, y que contarán con la participación de fieles de otras confesiones cristianas.

 

Celebraciones ecuménicas a lo largo y ancho de la provincia

Los actos comenzarán con la conferencia Dimensión espiritual del Ecumenismo, que pronunciará Eduardo de la Hera Buedo, sacerdote diocesano de Palencia, diócesis en la que es delegado para las Relaciones Interconfesionales. Será este lunes, 19 de enero, a las 19:30h en la parroquia de San Martín de Porres de la capital.

 

El martes, 20 de enero, tendrá lugar una celebración ecuménica junto a la comunidad de la iglesia evangélica ‘La Familia’ de Miranda de Ebro. Tendrá lugar en la sede de esta iglesia, en el polígono de Bayas, a las 19:30h.

 

La vida consagrada también se ha apuntado a participar en los actos de esta Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos. De hecho, el Real Monasterio de Santa Dorotea, de las Madres Canónigas Regulares de San Agustín, va a acoger una oración ecuménica de Vísperas el próximo miércoles, 21 de enero, a las 17:30h.

 

El jueves, 22 de enero, la parroquia del Hermano San Rafael de la capital va a acoger, como en años anteriores, una celebración ecuménica. Será a las 20:00h. Quintanadueñas, por su parte, será el escenario de otra celebración ecuménica, en este caso, el viernes, 23 de enero, a las 20:00h.

 

El sábado, 24 de enero, habrá dos celebraciones ecuménicas con especial presencia de las comunidades ortodoxas. Por una parte, la parroquia de San Pedro Regalado de Aranda de Duero acogerá la celebración ecuménica en la Ribera; por otra, la parroquia de El Salvador de Villatoro será escenario de una nueva celebración ecuménica en la capital. Ambas serán a las 18:30h.

 

Por último, el domingo, 25 de enero, tendrá lugar una celebración en la parroquia de San Pablo, apóstol, en el barrio de Gamonal, coincidiendo con la fiesta de la Conversión de san Pablo.

 

«Tú vida, una misión»

por Natxo de Gamón,

Niños jugando en la misión católica de Dajla, en el Sáhara Occidental. | Foto: OMP.

 

Escucha aquí el mensaje de Mons. Iceta

 

Queridos hermanos y hermanas:

 

«Es necesario crear una cultura que en lugar de pensar en cómo dejar a los niños de lado, excluidos con paredes y cerraduras, se preocupe por ofrecer cuidados y belleza». Con estas palabras pronunciadas por el papa Francisco en 2018 en el Instituto de los Inocentes de Florencia, reclamaba una vida digna para los más pequeños: «A los débiles, especialmente a los niños, hemos de darles lo mejor que tenemos».

 

Hoy sería preciso reiterar su mensaje a esta humanidad tan necesitada de atención y cuidado. Cuando celebramos hoy la Jornada de la Infancia Misionera, reavivamos esa invitación a ayudar a los niños, «especialmente a los que no tienen lo necesario para vivir o no conocen a Dios», tal y como señalan desde Obras Misionales Pontificias.

 

Esta invitación implica a todos, niños, jóvenes y adultos, y desea recordar nuestra vocación bautismal como misioneros para ayudar a quienes menos tienen, con nuestra oración y nuestra ofrenda, para que los misioneros continúen proveyendo educación, salud y formación cristiana a más de 4 millones de niños en 120 países del mundo.

 

Compartir lo que somos supone caminar hacia un mañana que nos renueve en el Amor; un amor vivido en el abrigo acogedor de una comunidad que no deja a nadie a un lado, que comparte hasta lo último que tiene y rompe con la barrera del individualismo porque desea entregarse hasta la última gota, como lo hizo el Señor Jesús.

 

Cada persona es creada a imagen y semejanza de Dios, y solo haciéndonos como niños podremos habitar la morada celestial (cf. Mt 18, 1-3).Y este mandamiento, esencial en el credo que nos hermana, no puede ser sustituido por ninguno de los demás. Un detalle que no solo refleja nuestra misión, sino también nuestra cultura: «Una cultura –sostenía el papa Francisco– que reconozca en todos los rost­­­­­ros, también en el de los más pequeños, el rostro de Jesús». En este sentido, «debemos imaginar que nuestros pobres tienen una medalla rota, y que nosotros tenemos la otra mitad».

 

Qué importante es, en medio de tanto ruido, el cuidado de la infancia y la adolescencia para forjar una humanidad verdadera y plena. Por eso, el carisma de la Infancia Misionera propone y testimonia el Evangelio en cualquier lugar de la Tierra donde haya un solo niño necesitado.

 

Porque cuidar no es solo proteger, es también entregarse, darse por entero aun cuando se agotan las fuerzas. Es lo que hacen los misioneros y que hemos de hacer, también, cada uno de nosotros: hasta vivir plenamente el discipulado misionero, a la luz del Espíritu Santo y a imagen y semejanza de Jesús.

 

Ojalá tengamos muy presente, cada día de nuestra vida, que nuestras manos han de ser las del Señor. Seamos discípulos de corazón misionero y evangélico, atravesemos los muros del egoísmo, recorramos los corazones varados en tantos desiertos que nos rodean sin apenas luz, vistamos a los desnudos de fe, vayamos a donde nadie quiere estar para ofrecer compañía, abramos caminos de esperanza, desatemos tantos sueños mudos y quebremos muros imposibles.

 

Santa Teresa del Niño Jesús, patrona de las Misiones, dedicó su existencia a orar y a entregarse por los sacerdotes, especialmente los misioneros. Su sencillez, sin salir siquiera del convento, manifiestan que la oración es el abrazo eterno que anhela la Iglesia para desarrollar la labor misionera cada día. Ella, nuestra intercesora para recordar a los misioneros, nos lleva a esos rincones tan necesitados del Evangelio de la misericordia y del amor.

 

Le pedimos a la Virgen María, mediante la intercesión de Teresita de Lisieux, que nos ayude a ser promotores del carisma y la espiritualidad de la Infancia misionera. Para que podamos testimoniar, sin complejos y sin miedos, con los más necesitados en el centro de nuestro corazón, las palabras que esta santa dejó escritas con el reflejo de su vida: «En el corazón de la Iglesia, yo seré el Amor».

 

Con gran afecto, pido a Dios que os bendiga.

+ Mario Iceta Gavicagogeascoa
Arzobispo de Burgos