«La vivienda es un derecho, no un privilegio»

por Natxo de Gamón,

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El primer Círculo de Silencio de 2026 se ha celebrado este lunes, 12 de enero, en Burgos con una clara interpelación social en torno al acceso a la vivienda, una realidad que ha sido calificada como uno de los principales problemas actuales tanto para la población autóctona como para las personas migrantes. El encuentro, que ha alcanzado ya su edición número 145 desde que comenzara en 2011, ha reunido a decenas de personas en un gesto público de denuncia pacífica y oración comprometida.

 

Convocado bajo el lema La vivienda es un derecho, el acto ha puesto el foco en las crecientes dificultades para acceder a un alquiler o a una habitación en condiciones dignas, en los precios abusivos y en las prácticas discriminatorias que afectan de manera especial a quienes proceden de otros países o tienen hijos a su cargo. Durante el círculo se ha recordado que el problema de la vivienda ha sido, según las encuestas del CIS, la principal preocupación social en España durante 2025.

 

El manifiesto leído en el acto ha subrayado que el acceso a una vivienda digna no es solo una cuestión de mercado, sino un derecho humano fundamental. «Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure la vivienda», ha recordado el texto citando el artículo 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. En esa misma línea, se ha apelado al artículo 47 de la Constitución Española, que establece que «todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada» y encomienda a los poderes públicos impedir la especulación.

 

Los participantes han denunciado que este derecho no se está garantizando en la práctica. El manifiesto ha señalado la actuación de grandes fondos de inversión y de algunos propietarios que imponen «precios desorbitados», así como situaciones de abuso en el alquiler de habitaciones «en condiciones indignas». También se han recordado casos recientes ocurridos en Burgos, como el de mujeres embarazadas que han estado a punto de ser desalojadas sin alternativa habitacional.

 

De manera especial, el Círculo de Silencio ha expresado su preocupación por el reciente desalojo de unas 400 personas en Badalona, en vísperas de Navidad, sin que se hubiera previsto una solución de alojamiento. Este hecho ha sido denunciado como contrario a la dignidad humana y se ha citado la valoración realizada por los obispos catalanes: «Estamos hablando de personas y por tanto rechazamos los relatos que las deshumanizan por el hecho de ser inmigrantes africanos, negros y pobres: esto es aporofobia y xenofobia».

 

El manifiesto ha vinculado directamente el acceso a la vivienda con los procesos de integración social, recordando que «tener acceso a precio razonable a una vivienda digna es condición indispensable para esa integración». Asimismo, se ha reclamado una mayor agilidad administrativa en los trámites de regularización, advirtiendo de que los retrasos y obstáculos actuales generan «inseguridad y desesperación» entre muchas personas migrantes.

 

En esta edición han participado de manera activa miembros del equipo de pastoral de migraciones de las parroquias de San Cosme y San Damián y de San José Obrero. El acto ha concluido con una llamada a la responsabilidad compartida, invitando a la ciudadanía y a las instituciones a implicarse de manera real en el cuidado de la vida y la dignidad de cada persona: «Cuidar la vivienda, cuidar el trabajo, cuidar en definitiva la vida y la dignidad de cada persona».

«Volver al Señor»: La Delegación para la Catequesis se retira con Verbum Spei

por Natxo de Gamón,

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El sábado, 10 de enero, víspera  de la celebración del Bautismo del Señor, algunos miembros de la Delegación para la Catequesis han vivido un retiro espiritual en el convento de la Fraternidad Verbum Spei, en el barrio de San Cristóbal de Gamonal.

 

Tras la acogida  por parte de varios hermanos, el grupo ha visitado el entorno del antiguo convento de las Calatravas, un enclave de espiritualidad, comunidad y naturaleza, que invita a la oración y a la acción de gracias.

 

Una vez realizada la visita, ha llegado el momento de oración y reflexión, en los que el padre Agustín, ha destacado la importancia de «volver al Señor, que es  fuente de nuestra esperanza, de alimentarse de lo que el Señor quiere decir, y hacerlo tomándose un tiempo de retiro, como Jesús, antes de iniciar su camino apostólico, también se aparta de todo y vuelve a su Padre», tal y como se aprecia en varios textos del Evangelio.

 

«Muchas cosas nos sobrepasan, y el Señor nos pide que nos entreguemos a la oración, a través de ejercicios y examen de conciencia para avanzar en el vínculo personal con Jesús», ha explicado.

 

Varias han sido las preguntas planteadas: ¿cómo me alimento?, ¿qué lugar dejo al Espíritu Santo en la transmisión de la fe?, ¿cómo puedo cooperar mejor en esa tarea?, ¿cómo puedo ser instrumento de calidad? «Enseña solo lo que has contemplado», ha respondido el religioso.

 

«Este tiempo entre la fiesta de la Epifanía y el Bautismo del Señor, nos puede ayudar en la catequesis con los niños, con los padres y con otros catequistas, no es tarea del catequista, es la tarea del Señor, el catequista es un instrumento de su obra», ha recordado.

 

«Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría», ha señalado el padre Agustín, recordando que los catequistas deben ser fuente de alegría, estrellas para los niños, llevar esa luz a la Palabra de Dios, a la presencia de Jesús en la Eucaristía: la alegría es parte del ser del catequista.

 

«Lo que sucede en el Bautismo es el comienzo de un proceso que abarca toda nuestra vida: nos abre la puerta a una vida de gracia, amor y comunión», ha explicado, a la vez que les ha pedido llevar también la luz del Bautismo, la luz de Dios, y ser como Juan, testigo fiel: «He visto al Espíritu Santo bajar sobre Él y he escuchado la voz del Padre», ha concluido.

 

Finalizado el tiempo de oración, el grupo se ha dirigido a la capilla para un momento de silencio y escucha antes de la Eucaristía. Y para terminar el encuentro, el equipo de la Delegación para la Catequesis ha disfrutado de una comida juntos y una sobremesa de trabajo para repasar la programación, y de preparación para el Encuentro Regional de Catequistas, que se celebrará en Burgos el próximo 11 de abril.

«Bautizados en la vida de Cristo»

por Natxo de Gamón,

«El Bautismo y la vocación cristiana»

 

Escucha aquí el mensaje de Mons. Iceta

 

Queridos hermanos y hermanas:

 

En la fiesta del Bautismo del Señor, volvemos a situarnos a la orilla del Río Jordán: donde el Cielo se rasgó, el Espíritu descendió y la voz del Padre inundó de amor a toda la Humanidad. Allí comenzó, de manera visible, la vida pública de Cristo, siendo así la puerta al misterio de nuestro propio bautismo en Él, para participar de su vida plena y eterna.

 

Nuestro Bautismo no es un recuerdo anclado en algún lugar del pasado; es un acontecimiento sagrado en el que Dios irrumpe en la historia de cada uno de nosotros y la transfigura desde dentro. Como nos recuerda san Pablo, «por el Bautismo fuimos sepultados con Él en la muerte, para que, así como Cristo fue resucitado de entre los muertos, también nosotros caminemos en una vida nueva» (Rom 6, 4). Bautizarse es entrar en la intimidad del Señor y dejar que Él se adentre en la nuestra; es ser injertados en su existencia, dejar que su modo de vivir, de amar y de entregarse se convierta en el nuestro.

 

Ser bautizados en Cristo significa, ante todo, participar de su carne de una manera real y profunda. La carne de Cristo es la carne asumida, tocada por Dios, atravesada por la fragilidad humana y, al mismo tiempo, transformada por el amor. En el Bautismo, Dios no nos salva desde fuera: nos introduce en la vida de su Hijo. «El Verbo se hizo carne» (Jn 1, 14), donándose sin reservas.

 

En el Bautismo, nuestra vida concreta –con su historia, sus heridas y sus límites– es acogida en la carne del Hijo Amado. Somos miembros de su Cuerpo, como recuerda san Agustín: «Cristo y la Iglesia forman el Cristo total». Por ello, participar de su sacralidad es aprender a vivir una fe encarnada, capaz de amar con gestos, de sufrir con esperanza y de entregarse sin huir de la realidad.

 

Participar de la sangre del Señor es participar de su entrega. La sangre es la vida derramada, el amor llevado hasta el extremo. El Señor Jesús entra en las aguas del Jordán como quien anticipa la entrega total de la Cruz. Allí se solidariza con los pecadores, se sumerge en nuestro sufrimiento y nuestra muerte para abrirnos el camino de la vida. De la misma manera, en el Bautismo nosotros somos marcados por esa sangre que clama misericordia y reconcilia con cualquier mancha que empañe nuestro ser. Así, toda su entrega se convierte en alianza nuestra: «Esta es la sangre de la alianza, que es derramada por muchos» (Mc 14, 24). El bautizado ya no se pertenece a sí mismo, sino a Aquel que dio su vida por él. Participar de esta entrega es dejar que nuestra vida se vuelva ofrenda, que el amor tenga un precio y que la fe se haga fidelidad cotidiana.

 

Así mismo, el Bautismo nos hace partícipes de la vida plena y eterna de Dios, como una semilla ya sembrada: «El que cree y se bautiza se salvará» (Mc 16, 16). La vida eterna comienza ahora, en el corazón del tiempo, cuando el Espíritu Santo anida en nosotros y nos hace hijos en el Hijo. En el Jordán, el Padre declara: «Tú eres mi Hijo amado» (Lc 3, 22). En el Bautismo, esa misma palabra es pronunciada sobre cada uno de nosotros. Somos hijos, no por mérito, sino por gracia, porque este sacramento nos concede una identidad nueva: vivir desde Dios y para Dios, más aún en medio de la fragilidad.

 

Celebrar el Bautismo del Señor es recordar el día en que Cristo se sumergió en nuestras aguas para elevarnos a su vida. Renovemos, junto a la Virgen María, la gracia de nuestro propio Bautismo, viviendo como quienes participan de su carne, de su sangre y de su vida eterna. Y que nuestra existencia sea un reflejo humilde y fiel de Aquel que, sin necesitarlo, se dejó bautizar por san Juan para que nosotros fuéramos salvados.

 

Con gran afecto, pido a Dios que os bendiga.

+ Mario Iceta Gavicagogeascoa

Arzobispo de Burgos

La Casa Sacerdotal se reforma: «El hogar digno que los sacerdotes merecen»

por redaccion,

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El arzobispo, monseñor Mario Iceta, ha inaugurado esta mañana la conclusión de la primera fase de rehabilitación de la Casa Sacerdotal. Tras más de un año de trabajo, se ha intervenido en la primera planta del edificio, construyendo doce habitaciones «con plena accesibilidad y sin barreras arquitectónicas», amplias y con baños adaptados para facilitar la estancia a residentes con sillas de ruedas o movilidad reducida. Además, se han construido dos «unidades de convivencia», espacios diáfanos en los pasillos que crean lugares donde los residentes pueden disfrutar de encuentros y que dispondrán de cocina, sofás, mesas y sillas. También se han ampliado los pasillos para permitir el tránsito de sillas de ruedas y se han mejorado la calefacción y los sistemas de ventilación y anti incendios y la red de internet y comunicación interna.

 

«Queremos que sea una casa de futuro, un lugar sacerdotal con sabor a hogar», ha explicado el arzobispo. Para el prelado, más allá de «la bondad y excelencia de las estructuras», ha señalado que «son las personas las que hacen cálido un espacio», animando repetidamente a los sacerdotes a convertir este lugar en «un hogar».

 

Gracias al terreno ganado a la antigua terraza, se han construido amplias habitaciones diáfanas, acondicionadas con mobiliario de alta calidad, pensando en la mayor comodidad para los sacerdotes mayores que habitan esta casa. «Hemos querido construir el hogar digno que ustedes merecen», como ha explicado Berta Carpintero, la arquitecto que ha diseñado la obra. La intervención se ha concluido con tonos neutros y cálidos, con un suelo de tipo madera y pasamanos en los pasillos para dar un aspecto acogedor al edificio. Los baños están totalmente adaptados y la luz natural juega un papel protagonista en habitaciones y zonas comunes.

 

Actualmente, 75 sacerdotes habitan en este lugar del paseo de los Cubos, algunos acompañados de hermanos o familiares con los que han convivido a lo largo de su ministerio. Para el director de la Casa, Julián Galerón, es vital que «los sacerdotes se sientan a gusto, donde puedan entrar y salir con libertad y puedan convivir con otros hermanos. Esta es su casa». Tras casi 50 años de funcionamiento, se hacía urgente intervenir en el inmueble, haciendo más confortable la vida de sus residentes.

 

A partir de la próxima semana, comenzará la ejecución de una nueva fase de rehabilitación, interviniendo en las habitaciones del segundo piso y acometiendo reformas en los antiguos espacios comunes de la primera planta. Se pretende también reformar la cocina y la lavandería y crear nuevas salas de estar donde acoger a invitados y espacios donde realizar talleres, gimnasio y servicios de peluquería y podología.

La archidiócesis invita a los mayores de 25 años a completar su iniciación cristiana

por Natxo de Gamón,

 

sacramento de la confirmación

 

La archidiócesis de Burgos ha puesto en marcha para el año 2026 una nueva propuesta de catequesis de confirmación de adultos, dirigida a personas mayores de 25 años que no han recibido este sacramento y desean completar su iniciación cristiana, ofreciendo un período de reflexión y maduración en la fe que profundice en su formación y compromiso cristiano que puede culminar con el sacramento de la confirmación.

 

Las iniciativas de catequesis de confirmación de adultos, coordinadas por la Vicaría de Pastoral, se desarrollarán con itinerarios adaptados a las realidades de la archidiócesis, con Burgos, Aranda de Duero y Miranda de Ebro como ejes y combinando diferentes opciones que incluyen encuentros formativos, acompañamiento personal y experiencias de retiro espiritual.

 

En Burgos

En la ciudad de Burgos, se han programado varias modalidades de catequesis de confirmación de adultos. Por un lado, encuentros semanales los jueves de febrero a mayo, en horario de 20:30h a 21:45h, que tendrán lugar en los salones de la parroquia de Nuestra Señora de Fátima. Para esta opción es necesario mantener una entrevista previa con Félix Diez (649 03 72 51) o Lucinio Ramos (650 09 29 66).

 

Además, se ofrecerá una opción intensiva los sábados 21 de febrero, 21 de marzo, 18 de abril y 9 de mayo, con sesiones de mañana y tarde, en los salones de la parroquia de San Martín de Porres. Para esta opción es necesario mantener una entrevista previa con Javier Najarro (644 55 38 28) o Isaac Hernando (627 56 61 75).

 

A estas propuestas se suman distintos retiros de fin de semana: el retiro Effetá, dirigido a jóvenes hasta 30 años, el fin de semana del 17 al 19 de abril en los Maristas de Miraflores; el retiro Emaús, para mujeres mayores de 30 años, el fin de semana del 24 al 26 de abril, en la Casa de Espiritualidad de Rabé de las Calzadas; y el retiro Emaús para hombres mayores de 30 años, que se celebrará el fin de semana del 8 al 10 de mayo, también en Rabé de las Calzadas. Para más información y la entrevista previa es necesario contactar con Patricia Pérez (675 05 40 74).

 

En Aranda

En Aranda de Duero, la catequesis se desarrollará en el salón de la parroquia de Santa María la Real, con encuentros los viernes 13, 20 y 27 febrero; 13, 20 y 27 de marzo; y 10 de abril, de 20:00h a 22:00h, además de una convivencia en fecha aún por concretar. Para participar es necesario mantener una entrevista previa con Alfredo Pérez (646 79 73 61).

 

En Miranda

En Miranda de Ebro, tendrán lugar las sesiones los miércoles 4, 11, 18 y 25 de marzo; 15, 22 y 29 de abril; y 6 de mayo, de 19:00h a 21:00h. Para participar es necesario mantener una entrevista previa con Fernando Puigdomenech (646 14 48 39).

 

En todos los casos, se requiere la entrevista previa de acompañamiento. La información completa también puede solicitarse en las parroquias, a través del correo confirmacionadultos@archiburgos.es o en el teléfono 608 90 91 20. La propuesta busca acompañar a los adultos en un proceso serio y personalizado de maduración en la fe y de plena incorporación a la vida de la Iglesia.