«Lo más importante es un encuentro con Jesucristo en la Iglesia»

por Natxo de Gamón,

 

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Cada vez son más los adultos que deciden dar un paso adelante, abrazar la fe y recibir el bautismo con un compromiso personal. Para acompañarles en su camino para entrar en la Iglesia, la archidiócesis cuenta con el Secretariado para el Catecumenado, cuyo director es José María Martínez Cuesta. En una intervención en el programa ‘El Espejo de COPE en Burgos’ con Álvaro Tajadura, Martínez Cuesta ha explicado cómo se desarrolla este fenómeno en la provincia.

 

Aunque en países como Francia el catecumenado de adultos lleva funcionando desde 1947, en España es un fenómeno más reciente pero que «está cogiendo cada vez más fuerza», según el coordinador. Mientras que en ciudades como Barcelona ya lleva tiempo bien programado, en Burgos se está avanzando poco a poco desde que empezó a principios de los años 2000 de la mano de José Antonio Abad.

Un compromiso más consciente

La razón de este aumento, según ha explicado Martínez Cuesta, es que «casi el 50 por ciento ya no reciben el bautismo de niños», una cifra que el arzobispo, Mons. Mario Iceta, ha mencionado en alguna ocasión. Estas personas, al llegar a momentos clave como la primera comunión, el matrimonio o ya en una etapa más madura de su vida, sienten la «necesidad de acercarse a la Iglesia» y solicitan recibir los sacramentos de la iniciación cristiana: bautismo, confirmación y eucaristía.

 

La principal ventaja de recibir el bautismo en la edad adulta es que la persona «es más consciente de lo que quiere y desea, y él personalmente lo pide». Sin embargo, Martínez Cuesta subraya que el reto no reside sólo en la preparación y recepción de los sacramentos, sino en el después. El problema fundamental, afirma, es «que luego haya una continuidad y una inserción en la comunidad cristiana», ya sea en una parroquia o en un movimiento donde esa fe inicial pueda consolidarse.

 

Cómo es el proceso

Mons. Mario Iceta Gavicagogeascoa, arzobispo de Burgos, bautizando a un adulto.

 

El proceso del catecumenado se inicia con la petición de la persona interesada, que puede llegar a través de su parroquia o contactando directamente con el servicio diocesano. A partir de ahí, se busca «un catequista, alguien que le acompañe en este proceso». La formación se fundamenta principalmente en el Catecismo de adultos Buscad al Señor, publicado por la Conferencia Episcopal Española, y sigue las orientaciones sobre la iniciación cristiana de adultos que publicó el arzobispo.

 

Para Martínez Cuesta, lo más importante de este acompañamiento no es «aprender cosas», sino que se produzca «un encuentro con Jesucristo en la Iglesia». De quienes se preparan para el bautismo, destaca que recibe «un testimonio grande de su fe», y subraya que ellos «serán los futuros testigos para que otros se puedan acercar también a la Iglesia».

 

Un revulsivo para la comunidad

El fervor y el deseo de estos nuevos cristianos puede servir como un «revulsivo» para aquellos que fueron bautizados hace tiempo y viven su fe de una forma «aletargada». Aunque Martínez Cuesta reconoce que a veces se puede sentir «una especie de envidia» por la atención que se les presta, insiste en que su llegada es «una llamada» y «una gracia» para el resto de la comunidad.

 

Cualquier persona que haya iniciado un camino de fe y esté interesada en bautizarse de adulto puede iniciar el proceso. Para ello, puede acudir a su parroquia más cercana o contactar con el Secretariado de Catecumenado, donde se encargarán de buscarle un acompañante para este viaje de fe.

La Iglesia en España y el Gobierno firman un acuerdo para atender la reparación de víctimas de abusos sexuales a través del Defensor del Pueblo

por Natxo de Gamón,

El presidente de la CEE, el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes y el presidente de CONFER suscriben el acuerdo. | Fuente: Conferencia Episcopal Española.

 

La Iglesia en España y el Gobierno han acordado abrir una vía a través del Defensor del Pueblo para la reparación de aquellas personas víctimas de abusos sexuales que no deseen acudir directamente a la Comisión PRIVA establecida por la Iglesia. El acuerdo ha sido suscrito por Félix Bolaños García, ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes; Mons. Luis Javier Argüello García, presidente de la CEE, y Jesús Díaz Sariego, presidente de la CONFER.

 

Para la firma del acuerdo, el Gobierno se ha comprometido, como solicitaba la Iglesia, a abordar la reparación integral de todos los menores víctimas de abusos sexuales en cualquier ámbito de la vida pública.

 

Este sistema acordado de reconocimiento y reparación, tendrá el criterio técnico de la Oficina del Defensor del Pueblo, la evaluación de la Comisión del PRIVA, el consenso Iglesia Católica-Estado y la participación de las víctimas. La Oficina del Defensor del Pueblo estudiará los casos presentados y propondrá un cauce de reparación que será estudiado y evaluado por la Comisión PRIVA establecida por la Iglesia. Los criterios de valoración de los casos y de la baremación de la reparación de la Oficina del Defensor del Pueblo y de la Comisión PRIVA serán homogéneos. En caso de discrepancia de la valoración una comisión mixta estudiará el caso que, en última instancia será establecido por el Defensor del Pueblo tras escuchar al presidente de la CEE o de la CONFER según el caso.

 

Además, el Gobierno ha aceptado que las reparaciones económicas estén exentas de tributación, especialmente del impuesto sobre la Renta.

 

El sistema establecido no está basado en la imposición de una obligación jurídica, sino en el compromiso moral de la Iglesia y el mutuo acuerdo de las partes. Es una vía temporal con una duración de un año (prorrogable otro año más), para aquellas causas que no hayan tenido y no puedan tener recorrido judicial bien por la prescripción del delito o bien por la muerte del victimario.

 

Intervenciones de los presidentes de la CEE y CONFER

Tras la firma, Mons. Luis Argüello y Jesús Díaz Sariego, han explicado, en rueda de prensa, su valoración sobre el acuerdo.

 

El presidente de la CEE ha calificado este acuerdo como un «nuevo paso» dentro de un largo recorrido que la Iglesia en España viene realizando en los últimos años, por el que ha mostrado su satisfacción. Mons. Argüello también ha destacado que el derecho canónico permite, en casos de gravedad, levantar la prescripción de delitos, algo que no sucede en la vida civil.

 

Como parte del proceso que emprendió la Iglesia en España hace años, se han creado las 70 Oficinas diocesanas para atención de las víctimas, además de las creadas en las Congregaciones religiosas. En estas oficinas, además de la recepción de denuncias, se ha avanzado en la formación de cara a la formación para un mejor acompañamiento y para la prevención.

 

Otro paso importante fue la creación de la Comisión Asesora del Plan de Reparación Integral a los menores y personas equiparadas en derechos, víctimas de abusos sexuales (PRIVA), en septiembre del 2024, ya centrada en las víctimas cuyos casos no han podido ser tratados en ámbitos jurídicos por haber prescrito o por haber fallecido el victimario. En este tiempo, se ha podido atender a más de un centenar de víctimas y se han distribuido cerca de dos millones de euros.

 

La «obligación moral» de la Iglesia en España con las víctimas ha dado hoy un nuevo paso. Mons. Argüello ha destacado su satisfacción porque supone incorporar a víctimas de otros ámbitos, como la educación o el deporte; por la exención fiscal en las indemnizaciones a las víctimas; y por el respaldo a la Comisión PRIVA, que tomará las decisiones, aunque, en caso de desacuerdo, pasarán a la revisión de la Comisión Mixta. No es una vía paralela, sino complementaria, «una puerta de acceso más”, ha puntualizado.

 

El presidente de la CEE también ha señalado que el trabajo que está haciendo la Iglesia en España tiene el reconocimiento del Vaticano, como quedó de manifiesto en la última reunión de las oficinas de protección de menores, en la que participó el servicio de la Santa Sede, con una valoración positiva.

 

Por último, Mons. Argüello ha resaltado que dentro del dolor que supone para la Iglesia reconocer estas situaciones, el objetivo es que «resplandezca la verdad y la justicia» para las víctimas de abusos con la vía judicial cerrada.

 

Por su parte, el presidente de la CONFER subrayó que el sistema está funcionando muy bien; además de destacar el compromiso moral de la Iglesia.

 

Jesús Díaz Sariego ha querido resaltar que la Iglesia es la única institución en nuestro país que asume delitos así, ya prescritos. «Hemos asumido esta responsabilidad», ha puntualizado.

 

También ha subrayado el trabajo de estos años tanto en la prevención como en la formación en los colegios y otros ámbitos. Y la buena coordinación con la Conferencia Episcopal en esta labor conjunta de apuesta por las víctimas.

 

Respecto al acuerdo, ha comentado que hoy es un día importante «porque se abre una nueva vía», es «un paso adelante más». No obstante, ha señalado la necesidad de reconocer la importancia de la Comisión asesora para la Reparación Integral a los menores y personas equiparadas en derechos, víctimas de abusos sexuales (PRIVA).

 

El Juzgado de Briviesca señala el 10 de febrero como fecha para el lanzamiento de las exreligiosas del Monasterio de Belorado

por Natxo de Gamón,

Ante las últimas novedades judiciales, la Oficina del Comisario Pontificio de los Monasterios de Belorado, Orduña y Derio quiere realizar las siguientes manifestaciones:

 

  1. En la fecha de hoy se ha dado a conocer el Auto de ejecución provisional 109/2025, de 30 de diciembre de 2025 dictado por la Plaza N.º 1 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Briviesca.
  2. Dicho Auto acuerda: «dictar orden general de ejecución provisional del título indicado a favor de la ejecutante, Clarisas Monasterio de Santa Clara, frente a (…) la parte ejecutada, para que por la misma se deje libre y expedita a disposición de la parte actora la finca, Monasterio de Santa Clara en Belorado, sita en Belorado, cuya posesión deberá entregar a la actora y que desaloje en el plazo de un mes, con apercibimiento de lanzamiento si no lo hiciere voluntariamente».
  3. Contra este Auto no cabe recurso alguno.
  4. Asimismo, este Tribunal de Instancia, ha dictado con fecha de 5 de enero de 2026 un Decreto que ordena que: «en el caso en que no se proceda a la entrega y desalojo de la finca anteriormente descrita se señala el lanzamiento el próximo día 10 de febrero de 2026 a las 9:30 horas».
  5. Aunque este Decreto sea recurrible en revisión, «la presentación del recurso no suspenderá los efectos de este Decreto, por tanto, todas las decisiones o actuaciones que se hayan resuelto seguirán su curso sin interrumpirse, y en ningún caso se podrá actuar en sentido contrario a lo que se haya resuelto».

«Hacia una paz desarmada y desarmante», llamada a la esperanza en la catedral de Burgos

por Natxo de Gamón,

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La catedral de Burgos ha acogido en la tarde del 30 de diciembre la tradicional Oración por la Paz organizada por el movimiento Justicia y Paz, celebrada bajo el lema «Hacia una paz desarmada y desarmante», tomado de las palabras del papa León XIV. La convocatoria ha reunido a fieles que han querido finalizar el año elevando una súplica común por la paz en un contexto internacional marcado por los conflictos armados y la violencia.

 

La celebración ha combinado la escucha de la Palabra de Dios con signos y gestos simbólicos. Las lecturas del profeta Isaías y de la carta de san Pablo a los Efesios se han intercalado con frases de los salmos, que han sido colgadas en un árbol seco, como expresión del deseo de que la paz sea capaz de devolver la vida allí donde hoy parecen imponerse la guerra y la destrucción. En ese clima de oración ha resonado con especial fuerza el pasaje del evangelio de san Mateo en el que Jesús, en el Huerto de los Olivos, exhorta a Pedro: «Envaina la espada, porque todos los que empuñan espada, a espada morirán».

 

La oración ha estado presidida por Jesús Sancho, consiliario del movimiento Justicia y Paz, quien ha realizado un recorrido por la historia pasada y reciente para mostrar cómo la paz ha tratado de abrirse camino en medio de situaciones marcadas por el enfrentamiento y la violencia. Desde esa perspectiva, ha desgranado algunas de las ideas centrales del mensaje del papa León XIV para la próxima Jornada Mundial de la Paz, subrayando la necesidad de una paz que no se apoye en las armas ni en la imposición, sino en la justicia, el diálogo y la reconciliación.

 

El encuentro ha concluido con un gesto de adoración al Niño Jesús, reconocido como Príncipe de la Paz, poniendo la mirada en el misterio de la Encarnación como fuente de esperanza para la humanidad. Como signo final, se han repartido granadas, fruto cargado de simbolismo bíblico, asociado a la fecundidad, la bendición y la prosperidad, y apreciado también por sus propiedades sanadoras. Con este gesto sencillo, los participantes han sido enviados a vivir y a construir la paz en la vida cotidiana, como compromiso personal y comunitario al inicio del nuevo año.

«Donde habita la paz, habita Dios»

por Natxo de Gamón,

«La misericordia, camino de fraternidad y de paz»

jcomp | Freepik

 

Escucha aquí el mensaje de Mons. Iceta

 

Queridos hermanos y hermanas:

 

El día 1 celebramos la 59ª Jornada Mundial de la Paz, momento en el que la Iglesia vuelve a manifestar un anuncio nacido del corazón del Resucitado: «La paz esté con vosotros» (Jn 20, 19). Estas palabras marcan el camino que nosotros hemos de recorrer, pues reclaman nuestra propia carne y el principio y fin de nuestras decisiones.

 

«La paz tiene el aliento de lo eterno; mientras al mal se le grita “basta”, a la paz se le susurra “para siempre”», recuerda el papa León XIV en su mensaje para esta jornada, que lleva por título La paz esté con vosotros: hacia una paz “desarmada y desarmante”. Estas palabras nos sitúan ante un misterio que roza los límites de nuestro entendimiento: la paz no se impone, se testimonia. Así, la paz de Jesús «es desarmada», porque así «fue su lucha», dentro de unas circunstancias históricas, políticas y sociales concretas; y los cristianos, reconoce el Papa, debemos hacernos proféticamente «testigos de esta novedad».

 

Desde este horizonte en el que nos introduce el Señor, ponemos nuestro existir en el Buen Pastor, que venció a la tristeza, abatió de su trono a la muerte y derribó el muro que separaba a los hombres (cf. Ef 2, 14) para hacernos eternamente uno en Él. Por eso, el papa León nos impulsa a ser testigos y a entablar una amistad indisoluble con la paz. Si conseguimos afianzar esta alianza entre nuestro aspirar y nuestro hacer, cuando este anhelo brote de una amistad con el Señor, este vínculo nos comprometerá durante toda la vida.

 

San Agustín ya intuía esta verdad cuando afirmaba que «la paz es la tranquilidad del orden», el descanso del corazón cuando encuentra su lugar en Dios. ¿Cómo va a darse la paz en la sociedad y en el mundo si antes no se da en lo profundo de cada persona que los conforman? Ser amigos de la paz significa dejarnos ordenar por el amor y permitir que Dios recomponga en nosotros lo que el miedo, la angustia y la violencia han disgregado. Esto, más allá de ser un mero sentimiento, implica el retorno del hombre hacia Dios, acogiendo su plan de salvación conforme nos enseña el Señor: «Si me amáis, guardaréis mis mandamientos» (Jn 14, 15).

 

Este camino no es otro que el trazado por Cristo Jesús, el Príncipe de la Paz, desde el principio de todos los tiempos. Él mismo encarnó una paz desarmada: sin más armadura que el amor, sin más indumentaria que la misericordia, sin más fuerza que la mansedumbre del amor entregado. Su victoria, que alcanzó en la Cruz, selló un pacto de perdón eterno: «Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen» (Lc 23, 34).

 

El Señor nos perdona porque el perdón es la perfección del amor, así como la misericordia es la perfección de la justicia. Por eso Dios escogió hacerse Niño, tomando el camino más humilde, el que le situaba en la sencillez de un niño frágil, sin defensas, sin poder terrenal. Porque la bondad, cuando es verdadera, es profundamente desarmante.

 

La paz nace del amor y de la humildad evangélica, porque sólo quien renuncia a dominar e imponerse puede comenzar a amar. Este es el camino para el encuentro verdadero. Como recordaba san Juan XXIII, «la paz será palabra vacía mientras no se funde sobre un orden basado en la verdad, establecido de acuerdo con las normas de la justicia, sustentado y henchido por la caridad y, finalmente, realizado bajo los auspicios de la libertad» (Pacem in terris, n. 167).

 

Le pedimos a la Virgen María que nos ayude a ser testigos de esta paz que conduce al encuentro con quienes piensan distinto, a la escucha paciente, a la concordia, a la cercanía con los pobres, los descartados, los heridos por la historia. Ellos –más que nadie– claman por una paz concreta, encarnada, cotidiana. Al fin y al cabo, no hay paz verdadera si no pasa por las manos tendidas y los corazones abiertos. Porque cuando la paz entra en nuestro interior, cambia la vida; y cuando una vida cambia, el corazón del mundo comienza, silenciosamente, a sanar.

 

Os deseo un feliz año 2026, colmado de la paz que viene de Dios.

+ Mario Iceta Gavicagogeascoa

Arzobispo de Burgos