La Vicaría para el Clero ha organizado las celebraciones con motivo de la fiesta de san Juan de Ávila, patrono del clero secular español. Además, se realizará el tradicional homenaje a los sacerdotes jubilares, que celebran sus bodas de oro, diamante, titanio y brillantes.
La celebración transcurrirá de la siguiente forma:
- 11:00h: Conferencia La vida espiritual del sacerdote secular, a cargo de Mons. Celso Morga Iruzubieta, arzobispo emérito de Mérida-Badajoz.
- 12:00h: Homenaje a los sacerdotes jubilares que celebran las bodas sacerdotales de oro, diamante, titanio y brillantes.
- 12:30h: Celebración eucarística concelebrada
- 14:00h Comida fraterna.
El 20 de julio del año 1221 se ponía la primera piedra de la Catedral gótica. Los fieles diocesanos de Burgos recordamos en este día a la Iglesia Madre, significada por la Catedral, y pedimos al Señor de modo especial por nuestro arzobispo, por el clero y por cuantos constituimos esta gran familia de creyentes, así como también por todas las necesidades espirituales y materiales de la diócesis.
El 20 de julio del año 1221 se ponía la primera piedra de la Catedral gótica. Los fieles diocesanos de Burgos recordamos en este día a la Iglesia Madre, significada por la Catedral, y pedimos al Señor de modo especial por nuestro arzobispo, por el clero y por cuantos constituimos esta gran familia de creyentes, así como también por todas las necesidades espirituales y materiales de la diócesis.
El 20 de julio del año 1221 se ponía la primera piedra de la Catedral gótica. Los fieles diocesanos de Burgos recordamos en este día a la Iglesia Madre, significada por la Catedral, y pedimos al Señor de modo especial por nuestro arzobispo, por el clero y por cuantos constituimos esta gran familia de creyentes, así como también por todas las necesidades espirituales y materiales de la diócesis.
El 20 de julio del año 1221 se ponía la primera piedra de la Catedral gótica. Los fieles diocesanos de Burgos recordamos en este día a la Iglesia Madre, significada por la Catedral, y pedimos al Señor de modo especial por nuestro arzobispo, por el clero y por cuantos constituimos esta gran familia de creyentes, así como también por todas las necesidades espirituales y materiales de la diócesis.
