Tras haber celebrado sus bodas de oro sacerdotales, don Fidel Herráez administró el sacramento a varios adultos que, por distintas circunstancias, no lo hicieron durante su adolescencia o juventud.
Varios obispos, sacerdotes, familiares y amigos han acompañado al arzobispo en una solemne celebración eucarística de acción de gracias por sus bodas de oro sacerdotales.