Los santos mártires Vicente, Sabina y Cristeta son originarios de la diócesis de Avila, pero se veneran en nuestra Diócesis porque sus reliquias fueron trasladadas con gran solemnidad al monasterio de Arlanza en tiempos del abad san García.
El beato Diego Luis de San Vitores nació en Burgos el 12 de noviembre de 1627, y fue bautizado en la parroquia de San Gil. En 1651 fue ordenado sacerdote y años más tarde partirá de misionero a Méjico. Luego trabajará en Filipinas, y finalmente en Guam (Islas Marianas), donde morirá martirizado el 2 de abril de 1672. Fue beatificado por el Papa Juan Pablo II, el 6 de octubre de 1985.
Celebramos la fiesta de Santo Domingo de Guzmán, presbítero, nacido en Caleruega, en el siglo XIII. Estudió en Palencia, fue canónigo de Osma, y en un viaje que realizó a Dinamarca, acompañando a su obispo, descubrió la urgencia de predicar la verdad de Dios por doquier. Para ello funda la Orden de Predicadores o Dominicos, cuya influencia será muy positiva en la Iglesia a lo largo de los siglos. A él se le atribuye la práctica del Santo Rosario.
Nuestra Provincia lo venera como Patrono y recurre a él, especialmente en este día, para implorar su protección ante Dios.
La beata Juana de Aza (madre de Santo Domingo de Guzmán.) era descendiente de noble familia castellana, de la localidad de Aza, al sur de nuestra Diócesis. Tuvo tres hijos sacerdotes: Antonio, Manés y Domingo. Mujer llena de fe; honrada, prudente, honesta y muy compasiva con los pobres y afligidos. Murió a comienzos del siglo XIII. Su sepulcro se encuentra en Caleruega.
Desconocemos la fecha y el lugar del nacimiento y muerte de san Indalecio. Parece un caso más dentro de la leyenda de los llamados “varones apostólicos”.