Obispo y Cardenal, nacido en Quintana del Pidio (Burgos) el 18 de junio de 1833; fue ordenado sacerdote en 1858 y estuvo en Cuba como secretario del Arzobispo Calvo y Lope; en 1869 fundó la Congregación de Hermanas de la Caridad llamadas actualmente del Cardenal Sancha. Ordenado Obispo auxiliar de Toledo en Madrid en 1876, es trasladado a Ávila en 1882 y a Madrid-Alcalá en 1886; luego fue nombrado arzobispo de Valencia en 1892 y en 1894 fue designado Cardenal arzobispo Primado de Toledo y Patriarca de las Indias, llevando a cabo una inmensa labor pastoral y social. Murió en Toledo el 25 de febrero de 1909 y beatificado el 18 de octubre de 2009.
Nació en Cerezo de Río Tirón en el siglo IX. Fue sacerdote de su pueblo natal, pero se retiró a una cueva cerca de Oña como ermitaño. Según la tradición se le apareció un ángel que le exhortó a volver a su pueblo, que se encontraba sitiado por los árabes. Volvió, animó a sus gentes y predicó entre los árabes. Le cortaron la cabeza y con su cabeza en la mano, se dirigió a su pueblo, donde fue recibido por sus paisanos, entre ellos unos amigos cuyo hijo acababa de morir y al que Vitores resucitó.
El beato Manuel Ruiz López nació en San Martín de las Ollas (pequeña localidad al norte de la provincia de Burgos) el 5 de mayo de 1804, y murió mártir, decapitado en el altar, en Damasco (Siria) el 10 de julio de 1860. Fue párroco de Para (pueblo burgalés) y profesor de lenguas semíticas en el Seminario de Burgos. El Papa Pío XI lo beatificó el 10 de octubre de 1926, junto con otros siete compañeros.
San Juan de Ortega, cuya memoria celebra hoy nuestra iglesia diocesana, fue un sacerdote nacido en Quintanaortuño, el año 1080, y que murió el 2 de junio de 1163. Destacó por su ayuda y asilo a los peregrinos que, camino de Santiago, cruzaban los montes de Oca y encontraban, a su paso, ladrones y salteadores. Varios pueblos, instituciones y personas recurren a su Santuario en demanda de auxilio y bendiciones celestiales.