San Íñigo, abad

Fue abad del monasterio benedictino de Oña. Nació en Calatayud a fines del siglo X. Durante 35 años, hasta su muerte acaecida el 1 de junio de 1068, rigió santamente el monasterio oniense y las muchas iglesias a él encomendadas. Tuvo gran fama como taumaturgo en los siglos de la Reconquista y del esplendor de España. Fue canonizado el año 1163 en el Sínodo de Tours, por una bula del papa Alejandro III. Sus reliquias se conservan en el templo parroquial de Oña.

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