«El trabajo es para la vida»: la HOAC se concentra en Burgos por las últimas muertes laborales

por Natxo de Gamón,

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La Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) ha celebrado este jueves, 26 de junio, una nueva concentración en la plaza de Mío Cid de Burgos para recordar a los dos últimos trabajadores fallecidos en accidente laboral en la provincia y denunciar la persistencia de esta «sangría» en el ámbito del trabajo. Francisco Javier Prieto Ureña, de 61 años, y América del Campo Ezquerro, de 62, matrimonion de trabajadores en la empresa Iglecar, perdieron la vida en un accidente de tráfico ocurrido en la BU-30, a la altura de Quintanadueñas.

 

Durante el acto, los participantes han expresado su solidaridad con los familiares, amigos y compañeros de las víctimas, y han alzado su voz para denunciar que la siniestralidad laboral no es fruto de la mala suerte, ni un hecho inevitable. «No nos resignemos», han afirmado con fuerza. «El trabajo debe ser un lugar para vivir, no para morir».

 

En el marco de su campaña permanente Cuidar el trabajo, cuidar la vida, la HOAC ha reclamado condiciones laborales dignas y ha recordado que la defensa de la salud física y mental en el trabajo es un derecho que debe ser garantizado. Han insistido en que la siniestralidad laboral no es solo una preocupación de quienes trabajan, sino un reto que interpela a toda la sociedad y exige el compromiso de todos.

 

«El trabajo ha de permitir desarrollar nuestras capacidades y ponerlas al servicio del bien común», han proclamado, «no convertirse en un riesgo para la vida». Con un grito de «¡Ni un muerto más!», la concentración ha concluido como una llamada a la esperanza y a la acción responsable frente a una realidad que, según la HOAC, puede y debe evitarse.

Comienza el Jubileo de los Sacerdotes en Roma con participación de la archidiócesis

por Natxo de Gamón,

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Este jueves, 26 de junio, ha dado comienzo el último de los jubileos que van a tener lugar esta semana en Roma: el Jubileo de los Sacerdotes. En él están participando un pequeño grupo de sacerdotes diocesanos, acompañados del arzobispo de Burgos, Mons. Mario Iceta Gavicagogeascoa, y del vicario para el Clero de la archidiócesis, Miguel Ángel Díez Villalmanzo.

 

Hoy han tenido ocasión de participar en la celebración eucarística en la basílica de San Pedro, presidida por el prefecto del Dicasterio para el Clero, el cardenal Lazzaro You, y concelebrada por Mons. Iceta . A continuación, los sacerdotes participantes en el Jubileo han tenido ocasión de peregrinar hasta una de las cuatro puertas santas de Roma.

 

Esta tarde, los sacerdotes van a poder participar en una vigilia de oración con el pro-prefecto del Dicastario para la Evangelización, Mons. Rino Fisichella, en la que un seminarista, un sacerdote y un obispo van a ofrecer sus testimonios. Será en la basílica de San Pedro.

 

El evento jubilar concluirá mañana, viernes, 27 de junio, con la celebración de la Santa Misa en la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, presidida por el papa León XIV en la basílica de San Pedro.

 

Además, durante la celebración eucarística, el Santo Padre ordenará 31 nuevos sacerdotes provenientes de diferentes partes del mundo, entre ellas, Italia, India, Sri Lanka, Rumanía, Centroáfrica, San Vicente y las Granadinas, Camerún, Angola, Vietnam, Etiopía, Tanzania, Ghana, Nigeria, Corea, México, Uganda, Australia, Kenia, Brasil, Croacia, Eslovaquia y Ucrania.

El arzobispo gana el Jubileo de los Obispos en Roma

por Natxo de Gamón,

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El arzobispo de Burgos, Mons. Mario Iceta Gavicagogeascoa, se encuentra participando en los actos del Jubileo de los Obispos que se están celebrando en Roma con motivo del año jubilar Peregrinos de Esperanza que la Iglesia está celebrando este 2025.

 

Mons. Iceta ha peregrinado junto al resto de obispos llegados de todo el mundo —entre ellos, otros 38 obispos españoles— a la Puerta Santa de la basílica de San Pedro —al igual que hicieron ayer los seminaristas que se forman en el Seminario Diocesano de Burgos—. Todos ellos han participado en la celebración eucarística presidida por el prefecto emérito del Dicasterio para los Obispos, el cardenal Marc Ouellet, en el altar de la Cátedra de la Basílica vaticana, y en la catequesis que el papa León XIV les ha dirigido al concluir la Santa Misa.

 

Primeras impresiones de la catequesis de León XIV

Tras la catequesis y el encuentro con el Santo Padre, Mons. Iceta ha destacado la profundidad de las palabras que les ha dirigido León XIV, que ha reunido a más de 400 obispos junto al altar de la Cátedra de San Pedro.

 

Durante su intervención, el Papa ha abordado las claves del ministerio episcopal. En primer lugar, ha subrayado el papel del obispo como garante de la unidad de su Iglesia particular y de la comunión con toda la Iglesia universal. A continuación, ha recordado que el obispo es maestro de la fe y servidor de la esperanza, especialmente «en aquellos lugares donde la esperanza está debilitada por el sufrimiento, la pobreza o la exclusión», ha explicado el arzobispo de Burgos..

 

Asimismo, León XIV ha centrado buena parte de su reflexión en la caridad episcopal, a la que se ha referido como el amoris officium, el «oficio del amor», según la expresión de san Agustín. Ha hablado también del valor del celibato vivido con plena conciencia como entrega al Señor, y de la pobreza evangélica que invita al obispo a compartir la vida de su pueblo con sencillez, cercanía y humildad.

 

Mons. Iceta ha definido el encuentro como «realmente hermoso», y ha destacado el clima de cercanía con el Santo Padre, a quien los obispos han podido saludar personalmente. El encuentro ha culminado con la profesión de fe junto al sepulcro del apóstol san Pedro, «poniendo el ministerio episcopal bajo la custodia de la Virgen María».

 

León XIV, a los obispos: «sean hombres de esperanza»

Y es que el Santo Padre, en el Jubileo de los Obispos, ha animado a los prelados a ser «hombres de esperanza» sobre todo en momentos en los que el camino de su pueblo «se hace más difícil» y las familias «llevan cargas excesivas» sin respuesta adecuada de los gobernantes.

 

«Cuando los jóvenes están hartos de mensajes falsos, los ancianos y discapacitados se sienten abandonados, el obispo está cerca y no ofrece recetas, sino la experiencia de comunidades que tratan de vivir el Evangelio con sencillez y compartiendo con generosidad», ha proclamado el Santo Padre durante la catequesis ofrecida a los obispos que participan en el Jubileo de los Obispos en la basílica de San Pedro.

 

León XIV también ha definido cuáles deben ser las virtudes del obispo, y ha señalado, entre otras, «la prudencia pastoral», «la lealtad», «la sinceridad», «la magnanimidad», «el dominio de sí mismo» y un corazón con «la capacidad de alegrarse con los que se alegran, sufrir con los que sufren».

 

Para concluir, el Santo Padre ha recordado que la Iglesia se encuentra inmersa en el año jubilar Peregrinos de Esperanza, y, citando el comienzo de la Bula de convocatoria, que empieza diciendo «La esperanza no defrauda», ha afirmado que los obispos han de ser «los primeros herederos de esta consigna y debemos custodiarla y transmitirla al Pueblo de Dios con la palabra y el testimonio. A veces anunciar que la esperanza no defrauda significa ir a contracorriente, incluso contra a evidencia de situaciones dolorosas que parece no tener salida», ha manifestado.

León XIV, en el Jubileo de los Seminaristas: «Hay que ser valientes y no tengan miedo»

por Natxo de Gamón,

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La comunidad del Seminario de Burgos ha participado este martes, 24 de junio, en el acto central del Jubileo de los Seminaristas: la meditación que el papa León XIV ha dirigido a los seminaristas llegados de todo el mundo desde el presbiterio de la basílica de San Pedro.

 

León XIV, que ha sido recibido con entusiasmo por los miles de seminaristas que poblaban las naves de la Basílica vaticana, les ha agradecido su alegría y energía, que alimenta «la llama de la esperanza en la vida de la Iglesia». Además, se ha animado con el español, con el que ha ensalzado a aquellos que «han aceptado con valentía la invitación del Señor a entrar en el seminario. Hay que ser valientes y no tengan miedo». «El seminario, sea cual sea su concepción, debe ser una escuela de afectos. Hoy en particular, en un contexto social y cultural marcado por el conflicto y el narcisismo, necesitamos aprender a amar y a amar como Jesús», ha agregado el Santo Padre.

 

En ese sentido, el Pontífice les ha indicado la necesidad de la oración para llegar «a la interioridad» sobre todo «en una época en la que estamos hiperconectados y se hace cada vez más difícil experimentar el silencio y la soledad». De ahí que haya invitado a los seminaristas a «invocar con frecuencia al Espíritu Santo, para que moldee en ustedes un corazón dócil, capaz de captar la presencia de Dios, también escuchando las voces de la naturaleza y el arte, la poesía, la literatura y la música, así como las ciencias humanas», ha añadido León XIV.

 

El Santo Padre también ha instado a los seminaristas a «escuchar el clamor, a menudo silencioso, de los pequeños, los pobres y los oprimidos, y de muchos, especialmente los jóvenes, que buscan un sentido a sus vidas», así como a rechazar «cualquier disfraz e hipocresía» dentro de los seminarios. «En un mundo donde a menudo hay ingratitud y sed de poder, donde a veces parece prevalecer la lógica del derroche, están llamados a ser testigos de la gratitud y la gratuidad de Cristo, del júbilo y la alegría, de la ternura y la misericordia de su Corazón», ha concluido León XIV.

 

Mons. Mario Iceta Gavicagogeascoa saluda por primera vez a León XIV

por Natxo de Gamón,

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Fotografías cortesía de ©Vatican Media

 

El Jubileo de los Seminaristas ha sido la ocasión propicia para el primer saludo entre el arzobispo de Burgos, Mons. Mario Iceta Gavicagogeascoa, y el papa León XIV. El feliz encuentro se ha producido en la basílica de San Pedro, donde el Santo Padre ha dirigido una catequesis a los jóvenes aspirantes al sacerdocio que se han congregado en Roma para participar en los actos del año santo Peregrinos de Esperanza.

 

Mons. Iceta, que ha acudido acompañando a la comunidad del Seminario de Burgos presente en Roma, ha tenido oportunidad de escuchar la catequesis junto al resto de los obispos que han peregrinado a Roma. Al final de la alocución del Papa dirigida a los seminaristas, ha descendido del presbiterio para saludar a los obispos.

 

A la salida de la Basílica, el arzobispo ha narrado cómo se ha producido el encuentro y sus primeras impresiones del breve diálogo que ha mantenido con León XIV. Mons. Iceta ha calificado el momento como «entrañable», marcado por las palabras del Pontífice a los futuros sacerdotes y sus formadores, a quienes ha animado a «seguir a Cristo con fortaleza, con valentía, sin tener miedo».

 

Durante el encuentro, el Santo Padre ha insistido en la importancia de cultivar el corazón, estar cercanos a los más necesitados y dar testimonio de la vida, la paz y la esperanza del Señor. El arzobispo ha valorado especialmente el tono cercano del Papa y ha subrayado que ahora es el momento de «desgranar» el mensaje recibido «con el texto y la oración». En nombre de la archidiócesis, Mons. Iceta ha ofrecido al sucesor de Pedro su oración, su ayuda y su colaboración «para llevar adelante su ministerio».

 

El arzobispo de Burgos tendrá ocasión de participar mañana, miércoles, 25 de junio, en el Jubileo de los Obispos que también presidirá el papa León XIV.