Don Fidel Herráez preside una solemne eucaristía con motivo del V aniversario de la Adoración Perpetua en Burgos

Al cumplirse un lustro de la capilla de la Adoración Perpetua, la parroquia de San José Obrero ha querido celebrar una serie de eventos durante este fin de semana. El viernes tuvo lugar un retiro espiritual, ayer una vigilia de adoración y hoy domingo los actos concluyen con una solemne eucaristía, presidida por el arzobispo de Burgos, Don Fidel Herráez.

 

La Adoración Perpetua está enmarcada dentro de la última obra de misericordia: “Orar por los vivos y por los difuntos”. No es la menos importante, más bien es la base de todas ellas ya que los cristianos estamos llamados a dar culto a nuestro Dios Padre. San Pablo recomienda orar por todos sin distinción, pues “Él quiere que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad” (Timoteo 2, 2-3).

 

La Adoración Perpetua es una iniciativa a nivel mundial que tiene presencia en Filipinas, Estados Unidos, Sudamérica e Italia. Cuando comenzó en Burgos de la mano del párroco de la San José Obrero, Don Carlos Alonso, ya existían 23 capillas en España.

Corriente de amor

La Capilla de Adoración es un lugar sagrado donde el Señor queda expuesto a la adoración de los fieles las 24 horas del día durante todo el año. Es un don de Dios para su Iglesia y para este tiempo. Don Carlos Alonso señala que es como “estar a los pies del Señor con la certeza de que allí se fecundan todas las actividades de la Iglesia”.

 

La Adoración Perpetua contribuye, según el párroco de San José Obrero, a mantener el latido universal de la Iglesia. “Cada persona que se pone delante del altar, no está sola, sino que es toda la Iglesia la que está amando al Señor”, dice.

 

En esta corriente de amor a Jesús Sacramentado, cientos de personas mantienen una oración constante ante Cristo presente. En España y, en concreto en Burgos, muchas personas se han sumado a una iniciativa, en la que caben cristianos y no cristianos.

 

El párroco de San José Obrero ha constatado que acude gente que no tiene especialmente fe y también fieles de parroquias de la cuidad y de los pueblos. “Tienen su compromiso de una hora a la semana, la gente es muy fiel, y no fallan a la cita”, afirma.

Orar de madrugada

Las horas de más afluencia de fieles son por las tardes, de seis a diez de la noche. A diario acude un grupo de jóvenes bastante numeroso para estar con el Señor. Según Don Carlos Alonso, “las horas de la madrugada son las más difíciles, aunque siempre hay gente que busca a Señor a estas horas”.

 

Es el caso de Desmond Ekwoge, un camerunés que llegó a Burgos hace cinco años. Y desde que descubrió la Adoración Perpetua nunca falta a su cita con Dios Padre todos los miércoles y jueves, de dos a cuatro de la madrugada. “Me apunté esas horas porque busco más silencio a la hora de rezar. Porque es el momento más tranquilo y silencioso que tengo para hablar con mi Padre cara a cara. Estoy yo solo y el Señor”, dice.

 

La Adoración Perpetua es para Desmond una Bendición del Señor. “Siento mucha alegría, y me pasan muchas cosas buenas. Mis amigos me preguntan porque soy tan feliz, y les contesto sonriendo que tienen que acercarse más a Dios. Él nos espera, porque Él siempre nos va a responder”.

 

La oración es siempre personal y en silencio, pues se trata de un rato en el que los fieles rezan por sus intenciones. Para Desmond, la oración es un momento de diálogo con el Señor. “Hablas con Él y siempre te contesta. Le doy gracias por lo que tengo, y por las cosas que aún están por pasarme. Se que con Él, venceré las dificultades”.

Pedir y dar gracias

Por su parte, Mónica Blanco, madre de familia numerosa, intenta acudir siempre que puede con sus hijos aunque le suponga estar poco tiempo. Hay otras veces que acude sola. “En los primeros viernes de mes, hago una pequeña peregrinación desde el colegio de mis hijos, rezando el rosario a la ida, hago un rato de oración en la capilla y vuelvo rezando al colegio”.

 

Mónica está convencida de que la oración le proporciona “una gran paz”. Según ella, ese momento “supone un parón en mi frenética actividad en el que descargo en el Señor mis problemas”.

 

“Aprovecho esos momentos de oración para pedir por las necesidades y dar gracias por lo que tengo y además creo que sirve para dar a nuestra vida el sentido que tiene”, señala Mónica.

Libro de oraciones

Los fieles que acuden a la Adoración Perpetua pueden dejar por escrito sus oraciones de agradecimiento o peticiones, en un libro junto al altar. Hay oraciones simpáticas recuerda Don Carlos Alonso. “Escriben al Señor diciendo ‘te has salido con la tuya’ y no pone nada más. Otro escribía: ‘te aconsejo que vayas al otorrino’; se ve que se quejaba que el Señor no le escuchaba”.

 

El último día de cada mes, se hace una ofrenda al Señor con estos libros de oraciones. Y al final, la comunidad parroquial reza por todas las intenciones de los fieles que han estado rezando en la capilla.

Comentarios

Comentarios: 1

  1. alberto luna

    hola, queremos una buena fotografía de la pintura de esta pagina donde se representa la venida del espíritu santo”pentecostes”. para decorar nuestra parroquia en Colombia. es para la celebración de la semana santa agradezco mucho su colaboracion, favor enviarla al email: avisosdigitales@hotmail.com


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