El arzobispo visita varios pueblos de la unidad de Oroncillo y participa en la Fiesta de la Sementera

La unidad pastoral de Oroncillo contó con la visita del arzobispo de la diócesis, que fue recibido con alegría y acogimiento por parte de los habitantes de los pueblos que abarca la zona. Además, don Fidel también pudo estar presente en la Fiesta de la Sementera que se celebró en Santa María Ribarredonda para pedir por una buena cosecha.
visita pueblo don fidel 2

Don Fidel, en el momento en que fue recibido por varios habitantes de Encío.

 

La unidad pastoral de Oroncillo recibió el 16 y  22 de octubre la visita del pastor de la diócesis, don Fidel Herráez Vegas. Los encuentros contaron con mucho interés y cercanía por ambas partes, y concluyeron dejando clara la alegría por esta visita pastoral, en la que el arzobispo recordó la llamada a ser discípulos misioneros.

 

Los pueblo visitados en ambas jornadas fueron Villanueva de Teba, Pancorbo, Encío, Valverde de Miranda, Bujedo, Ameyugo, Altable, Valluércanes, Silanes y Santa María Ribarredonda. En todos ellos, don Fidel fue recibido por los habitantes que quisieron acercarse a dar la bienvenida y pasar la jornada con él. Hubo momentos para el diálogo distendido, conocer los pueblos y sus paisajes, saludar a los niños y orar por los difuntos. En Pancorbo, el arzobispo tuvo un encuentro con las confirmandas y sus familias en la antigua sacristía de la Iglesia de San Nicolás, donde también acudieron integrantes del Coro y del Consejo Parroquial. Allí celebraron la eucaristía y las confirmaciones, recibiendo Helena, Carla y Alejandra el sacramento de la confirmación en un ambiente de fiesta.

 

La jornada ayer, 22 de octubre, estuvo marcada por la Fiesta de la Sementera, en la localidad de Santa María Ribarredonda, y en la que participó don Fidel. Llegaron a la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción más de 300 personas de los distintos pueblos del arciprestazgo de Miranda (son 30 en total), para recordar que no es únicamente un arciprestazgo urbano, sino que hay presencia rural en él. La celebración reúne a muchas gentes de los pueblos en torno al momento de la Siembra, para pedir a Dios que haya buena buena cosecha. Este año el lema fue «El agua, fuente de vida» y toda la celebración litúrgica giró en torno al agua, como elemento vital y como signo de u. De cada población se trajo un poco de agua, que sirve para asperjar (símbolo penitencial y del Bautismo), para beber (símbolo de Jesús, Agua Viva) y para regar las semillas que se depositaron en la tierra de varios tiestos. Don Fidel presidió la celebración, con los sacerdotes Ángel Santamaría, León Carrera y Jesús Ayala. La celebración continuó en el antiguo cine de Santa María, que nos sirvió para degustar una merienda y charlar con gentes de distintos pueblos.

Comentarios

Se el primero en publicar un comentario.

Danos tu opinión