El trasaltar de la Catedral será restaurado tras siglos de deterioro

Arzobispado de Burgos, Cabildo Catedralicio y Junta de Castilla y León han firmado esta mañana un convenio para la rehabilitación de los relieves del trasaltar de la catedral. Con una intervención cercana a 1,4 millones de euros, las obras se prolongarán durante tres años y permitirán frenar el deterioro que sufre la obra de Vigarny.

 

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Tras varios meses de catas y diversos estudios, el mal de piedra que sufre el conjunto escultórico del trasaltar de la catedral está a punto de verse solucionado. Esta mañana, la consejera de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León, María Josefa García Cirac, el arzobispo de Burgos, don Fidel Herráez Vegas, y el presidente del Cabildo Catedralicio, Pablo González Cámara, han firmado un convenio para acometer la restauración de la obra de Vigarny, en el marco de colaboración establecido mediante el Programa Uno por Uno en materia de actuaciones de intervención en el Patrimonio Documental.

 

Las sales minerales de la piedra y los constantes cambios de temperatura en el interior del templo han hecho que en el transcurso de los siglos el conjunto escultórico se haya deteriorado hasta el punto de perder gran parte de sus relieves desde que se construyera a finales del siglo XV. Las obras de rehabilitación que se llevarán a cabo los próximos años suponen el desmontaje de dos de los tres cuerpos que se van a intervenir: el de la Crucifixión y el de la Piedad y Resurrección. Además, se instalará un taller en la zona de la Puerta de Pellejería al que se trasladarán las obras escultóricas para su rehabilitación. Las obras de mejora supondrán la consolidación de las arquitecturas portantes de los relieves y que se encuentran detrás del altar mayor, y la reubicación de los paneles escultóricos, respetando la autenticidad histórica y evitando, en la medida de lo posible, la réplica de las escenas, insertando, únicamente, aquellos elementos que hagan comprensible el conjunto.

 

La obra está presupuestada en cerca de 1,4 millones de euros y está financiada por la Consejería de Cultura y Turismo y el Cabildo Catedralicio de Burgos, en unos porcentajes próximos al 50%. Dada la importancia del bien a intervenir, la Consejería remitió el proyecto a la UNESCO, que manifestó su acuerdo y felicitación por el proyecto ante la complejidad técnica de las obras de restauración.

 

La consejera ha recordado que la Junta de Castilla y León y el Cabildo llevan años trabajando de manera coordinada para buscar una solución a los problemas de conservación de los relieves del trasaltar de este templo catedralicio. García Cirac ha explicado que con este proyecto, además de acometer un «reto técnico de gran envergadura, vamos a emprender una obra de gran complejidad que afecta a uno de los elementos más importantes de la catedral; y va a ser una fuente de estudio e información permanente sobre el proceso creativo del conjunto escultórico».

 

Por su parte, el arzobispo ha dado las gracias a todas aquellas instituciones que están colaborando en la rehabilitación integral de la seo y ha instado al Cabildo y la Junta a que pongan todo de su parte para lograr «una solución digna» para la climatización del templo, que sigue siendo para él un «objetivo prioritario para lograr que sea un espacio más habitable».

 

Esta actuación comenzará en 2018 y se prolongará hasta 2020. A lo largo de estos tres años, está previsto organizar conferencias y visitas técnicas al taller que se instalará en la Puerta de Pellejería.

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