La Virgen de Pedrajas vuelve a su ermita tras el verano

Cientos de vecinos de Poza de la Sal participaron ayer en la tradicional romería para trasladar la imagen desde la iglesia de San Cosme y San Damián a su ubicación habitual.

Virgen de Pedrajas

 

Un año más, los pozanos cumplieron con el rito del traslado de la Virgen de Pedrajas desde su «residencia de verano» en la villa salinera, a la que llega en la festividad de San Pedro, hasta la ermita de la que es titular. Romeros de todas las edades, tanto vecinos como visitantes, caminaron para acompañar la imagen de la patrona, portada a hombros, una talla tardorrománica que sufrió a lo largo de su historia frecuentes modificaciones que alteraron la talla y policromía originales, hasta que en 1975 se restauró para devolverle su apariencia anterior.

 

La ermita de Pedrajas quedó pequeña para acoger el gran número de devotos congregados, por lo que un buen número de ellos tuvo que seguir la eucaristía desde la campa. Tras el acto litúrgico, los fieles desfilaron ante la imagen de la Virgen, como ya es tradición, antes de dar paso a la parte lúdica del evento, a cargo de la Banda de Música de Poza.

 

Esta celebración es el preludio de las fiestas de San Cosme y San Damián, que se iniciarán el próximo día 24 de septiembre y cuyo día grande será el 27, en que se celebrará la tradicional procesión con las reliquias de los patronos de la villa.

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