El santoral diocesano cuenta desde hoy con otros doce beatos

Nueve de los mártires burgaleses beatificados esta mañana en Barcelona eran religiosos de la congregación de San Pedro ad Víncula, y los otros tres, laicos.

beatificacion

 

La basílica de la Sagrada Familia de Barcelona ha acogido hoy la beatificación de 16 mártires de la persecución religiosa entre los años 1936 y 1937, doce de ellos nacidos en tierras burgalesas, aunque fueron asesinados cuando ejercían su ministerio o residían en Cataluña. Se trata de nueve religiosos de la congregación de San Pedro ad Víncula y de tres laicos. La celebración ha estado presidida por el prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, el cardenal Angelo Becciu, y en ella ha participado también el arzobispo de Burgos, don Fidel Hérraez Vegas, junto a varios cardenales y los pastores de numerosas diócesis españolas.

 

Los nuevos beatos burgaleses son los religiosos Teodoro (Cirilo) Illera del Olmo, natural de Las Quintanillas; Joaquín (Jacinto) Gómez Peña, de Barrio de Alfoz de Bricia; Máximo (José) Franco Ruiz; los hermanos Joaquín José y Bernardo (Emilio) Puente González, de San Andrés de Montearados; Estanislao de Kostka (Ismael) Tajadura Marcos, de Las Quintanillas; Ángel de la Iglesia Ocina, de Nidáguila; Ricardo (Albino) Guerra Villaizán, de Arenillas de Riopisuerga, y Acacio María Calleja Santamaría, de Yudego. Junto a ellos, han subido a los altares tres seglares que sufrieron también martirio por dar protección a los religiosos: los hermanos Gregorio y Camila Díez Blanco, nacidos en Nidáguila, y Eliseo Moradillo García, de Celada del Camino. Asimismo han sido proclamadas beatas tres religiosas de la Congregación de Hermanas Capuchinas de la Madre del Divino Pastor y una religiosa de la Congregación de Hermanas Franciscanas de los Sagrados Corazones.

 

La gloria de los mártires permanece, mientras los regímenes de persecución pasan

 

En su homilía, el cardenal Becciu ha subrayado que «la gloria de los mártires permanece mientras los regímenes de persecución pasan» y cómo los nuevos beatos fueron asesinados «en un tiempo caracterizado por un clima de persecución a todos los que se declaraban miembros de la Iglesia católica, fueran consagrados o laicos». El prefecto se ha referido a los mártires como reflejo de la semilla que muere para dar trigo «porque aceptaron morir un poco cada vez y gastarse cotidianamente al servicio del Evangelio hasta el heroico gesto final». «También hoy, en esta sociedad desfragmentada, marcada por las divisiones y la sinrazón, el que quiere crecer y ser útil al prójimo está llamado a dar testimonio de la lógica del trigo», ha añadido.

 

Mañana, a las 13 h., se celebrará una misa de Acción de Gracias en la Catedral de Barcelona por los nuevos beatos de la Iglesia. Será presidida por el arzobispo de Barcelona, cardenal Juan José Omella.

Comentarios

Comentarios: 1

  1. Antonio

    A mi me llamó mucho la atención estas palabras de la homilía del cardenal Becciu: “Es una profunda alegría para todos vosotros el saber que están junto a Dios, aquellos que formaron parte de vuestra comunidad y, así, poder admirar la fe y el valor de estos hermanos y hermanas”.
    Beatos mártires, rogad por nosotros.


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