
El Tribunal Supremo ha declarado firme la sentencia de la Audiencia Provincial de Burgos que atribuía la titularidad de la ermita del Padre Eterno de Fuentespina a la parroquia de San Miguel Arcángel y anulaba la inscripción registral del inmueble por parte del Ayuntamiento de la localidad ribereña.
Rodrigo Saiz García, responsable jurídico administrativo de bienes patrimoniales de la Diócesis, destaca que son muchas las intervenciones que demuestran que la ermita siempre fue propiedad de la Iglesia. Así, consta que fue la parroquia la que contrató el suministro eléctrico en 1969 y que fue el propio párroco, Cándido Manso, quien solicitó la incoación de expediente de declaración de Bien de Interés Cultural para la ermita. En cuanto a las intervenciones o arreglos en el inmueble por parte del Ayuntamiento, Saiz sostiene que hay que entender las subvenciones y ayudas en el contexto de las competencias que los poderes públicos tienen de garantizar la conservación del patrimonio, como determina el artículo 46 de la Constitución (Los poderes públicos garantizarán la conservación y promoverán el enriquecimiento del patrimonio histórico, cultural y artístico de los pueblos de España y de los bienes que lo integran, cualquiera que sea su régimen jurídico y su titularidad).