Y la lluvia impidió el encuentro

La cofradía de la parroquia de San Gil ha decidido venerar la talla de la Virgen de los Dolores en su templo, mientras que el Cristo Chamarilero ha hecho su recorrido hasta la Catedral.
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La lluvia ha impedido que los burgaleses vivan en este Jueves Santo la tradicional procesión del Encuentro. Al menos, como la conocíamos hasta hoy. Porque sí ha habido procesión, aunque no encuentro. Dadas las previsiones metereológicas, la Real Hermandad de la Sangre del Cristo de Burgos y Nuestra Señora de los Dolores anunciaba en torno las 19:00 horas que su Virgen, una talla del siglo XVIII, no saldría a la calle y sería venerada por sus devotos en su sede de la parroquia de San Gil Abad. Sin embargo, al otro lado del río, en la parroquia de San Cosme y San Damián, los hermanos de la Ilustre Archicofradía del Santísimo Sacramento y Jesús con la Cruz a Cuestas tomaban la arriesgada decisión de sacar a la calle a su Cristo Chamarilero.

 

La determinación no ha sido fácil de tomar. Muchos cofrades miraban temerosos al cielo y otros, teléfono en ristre, controlaban minuto a minuto la previsión meteorológica en las más variadas aplicaciones móviles. Con todo, estaba claro que querían sacar a su Cristo a la calle. Al comienzo, para hacer un breve recorrido en torno a su parroquia, donde se congregaban cientos de personas, aunque finalmente se han decantado por acudir hasta la Catedral para realizar la estación al Santísimo Sacramento, tal como tenían previsto.

 

Con paso firme y decidido, el Cristo –una talla de Ildefonso Serra de comienzos de siglo pasado– ha recorrido las calles de San Cosme y plaza de Vega hasta el arco de Santa María, justo cuando las gotas hacían acto de presencia con cada vez más intensidad. Resguardados bajo el arco que antaño daba paso a la ciudad y ante lo peligroso de acceder a la Seo debido a la resbaladiza rampa habilitada para ello, los cofrades han decidido sacar al Cristo hasta la plaza del Rey San Fernando para que los numerosos burgaleses allí congregados pudieran dar su aplauso al Cristo Chamarilero. Después, la talla ha regresado por el mismo itinerario a su parroquia de origen.

Con motivo del 75 aniversario de su refundación, el presidente de las Cortes de Castilla y León, Ángel Ibáñez, ha hecho entrega a la cofradía de un reconocimiento por parte del ejecutivo regional.

 

Más: galería fotográfica del acto

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