Personas sin hogar: «Perdamos el miedo y mirémoslas a la cara»

Con el lema «¿Y tú que dices? Di basta, nadie sin hogar», Cáritas hace un llamamiento a «poner cara» a la problemática de estas personas, que se agrava entre mujeres y jóvenes.
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Ponerle cara al sinhogarismo para tomar conciencia de «una realidad de exclusión social extrema» que, en los últimos años, se está agravando entre las mujeres y los jóvenes menores de 35 años. Ese es el objetivo que Cáritas diocesana de Burgos pretende conseguir con su campaña de Personas sin Hogar, que alcanzará este domingo su día clave y con la que llevará a cabo distintas acciones para lograr el «compromiso personal y la acción comunitaria» que promuevan iniciativas de prevención para que nadie carezca «no solo de techo, sino de las posibilidades de vivir de manera integral y digna».

 

Según los informes recogidos en el sistema de Cáritas Burgos, en lo que va de año la institución eclesial ha atendido a 1.258 personas sin hogar (928 en Burgos, 405 en Miranda de Ebro y 201 en Aranda de Duero; el 59% de nacionalidad española seguidos de ciudadanos europeos y latinoamericanos). Aunque los datos no han variado sustancialmente respecto a los de años anteriores, sí constatan algunos aspectos preocupantes, como el aumento de jóvenes menores de 35 años (el 21% del total) y de mujeres (el 9%, un punto más que en 2018).

 

Para David Polo, responsable del programa de Personas Sin Hogar de Cáritas Burgos, los datos manifiestan que la vivienda se está convirtiendo en «un derecho inaccesible para muchas familias» y que «la exclusión social se está enquistando también entre los más jóvenes». «No podemos conformarnos», ha dicho. «Es necesario perder el miedo y mirar a la cara a estas personas».

 

Parecida situación es la que constata el Centro de Integración Social, dependiente de la Fundación Lesmes, y que trabaja «en red» junto a Cáritas y otras entidades sociales en el acompañamiento a personas sin hogar. Su coordinadora, Pilar Martínez de Benavides, constata igualmente que ha crecido el número de jóvenes sin acceso a un hogar digno, una situación que empeora por empleos precarios, discapacidades sin detectar o politoxicomanías derivadas del consumo de alcohol, cannabis y adicciones al juego.

 

Llamada a la acción

 

En Burgos, las personas que pernoctan en la calle «serán unas seis o siete, muy localizadas y poco arraigadas», que transitan por la ciudad. Un trabajo por el que Cáritas y Fundación Lesmes se sienten «orgullosos», pues les hace estar muy pendientes de la situación y «flexibilizar acciones» para darles cobijo.

 

Aun así, han subrayado que carecer de hogar es mucho más que estar desprovistos de un techo. De ahí que hayan llamado a la acción que propicie un «cambio social» que visibilice la situación dramática por la que pasan estas personas. El delegado diocesano de Cáritas, Fernando García Cadiñanos, ha pedido «liberarnos de prejuicios y de miedos» para «comprender su situación como vulneración de los derechos más básicos». También ha hecho un llamamiento a las entidades sociales para trabajar en red para revertir la problemática, que basa sus causas en la precariedad laboral, la falta de coordinación en la administración pública y la ausencia de un parque de vivienda pública de alquiler social que promueva una «prevención real y sistémica del sinhogarismo».

Comentarios

Comentarios: 1

  1. ana

    Porque no crear un centro para perdonas problrmaticas con asistencia sanitaria y con personal de seguridad.
    Adicciones y ademas sin hogar.


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