Cáritas Burgos se suma a la celebración del Día Mundial del Sida

La convocatoria anual del Día Mundial del Sida, que se celebra el 1 de diciembre, se ha centrado este año en subrayar la importancia de las comunidades como un elemento más que contribuye a ofrecer una respuesta en la que la personas estén en el centro y que nadie se quede atrás. En concreto, ONUSIDA (Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida) señala que es en esas comunidades «en las que se integran los educadores, las redes de personas que viven con VIH o están afectadas por el virus».
Este Día Mundial del Sida también reivindica una mayor financiación y un mayor espacio para la sociedad civil, que garantice la sostenibilidad de los servicios, y que la lucha por la erradicación del VIH siga estando presente en la agenda política, y en ese sentido se reclama una mayor implicación y activismo de las comunidades.
En Cáritas Diocesana de Burgos, desde su Centro de Apoyo al Drogodependiente de Aranda y la Comarca (CADAC), en palabras de su responsable, Nélida González, «seguimos apostando por el trabajo participativo de todas las personas seropositivas que acuden a nuestro centro». Durante 2018 se atendieron 125 personas y se realizaron 2.833 intervenciones, todas con un mismo objetivo: poner en valor la vida dentro de la comunidad, mejorando la calidad de vida de las personas con un trabajo participativo y conjunto.
